La huelga indefinida en ‘Repsol Lubricantes y Asfaltos SA’ (RLESA) Puertollano ha llegado a su fin tras 39 días de lucha. La razón, según ha indicado el comité de empresa en un comunicado, es el “miedo” a perder puestos de trabajo “tras las últimas manifestaciones de la empresa y después de la demanda que ha presentado”. Recordemos que la semana pasada la compañía aseguraba que este parón estaba dejando “cuantiosas pérdidas económicas”, lo que suponía en el medio y largo plazo “un daño irreversible al fondo de comercio del negocio (clientes)” que ponía “en riesgo” la viabilidad de la futura planta”.
La asamblea de trabajadores celebrada este pasado jueves, por tanto, ha tomado esta decisión por "temor" a “las consecuencias que tendría la huelga indefinida en los trabajadores que la secundaran” y por “el continuo bloqueo mantenido por la empresa”. De hecho, el comité de empresa ha indicado que el pasado viernes “la empresa notificó públicamente que los trabajadores que secundaran la huelgan podrían exponerse a sanciones, responsabilizarse de las pérdidas económicas y poner en peligro la permanencia de puestos de trabajo”.
Tras ello, el comité de empresa propuso a la compañía “recuperar la paz social y defender los derechos del colectivo” trasladando las negociaciones al convenio colectivo si la empresa retiraba la demanda. Sin embargo, “la respuesta ha sido un no, demostrando de nuevo que los alardes de buena fe que manifestaban públicamente eran completamente falsos”.
“Lo hemos intentado, no hemos conseguido nuestro objetivo, pero sin duda hemos aprendido mucho durante el proceso. Si algo hemos demostrado es tener coraje, unión, determinación y resiliencia. Hemos salido fortalecidos y, sin duda, nuestro aprendizaje nos servirá para seguir defendiendo nuestros intereses en un futuro. Hemos luchado con todo y contra todo demostrando que no pueden vapulearnos”, apunta el comité de empresa.
“No hemos perdido ninguna guerra, porque nunca fue nuestra intención emprenderla La empresa no es nuestro enemigo, es nuestro sustento y nuestra intención nunca fue parar, queríamos negociar, pero nos lo han negado. Volvemos al trabajo para desbloquear esta situación que no beneficia a ninguna de las partes. Pero seguiremos luchando por nuestros intereses, por lo que consideramos nos pertenece y nos corresponde por derecho”, han finalizado.
Malestar entre algunos de los trabajadores que se unieron a la huelga
Esta decisión ha creado malestar en algunos de los trabajadores que secundaron la huelga, que en declaraciones a este digital han dicho sentirse “traicionados” ya que “hemos perdido 39 días de salario en un esfuerzo que el propio sindicato TIR, que lidera el comité de empresa, no ha defendido con la misma integridad con la que lo promovía”.
“Nos resulta indignante que las demandas iniciales, que parecían tan razonables y alcanzables, fueran finalmente desestimadas por miedo y responsabilidad tardía. Esto pone de manifiesto una falta de planificación y de claridad sobre los límites legales desde el comienzo de la negociación”, han añadido.