El Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Puertollano ha querido mostrar públicamente a través de un comunicado su total respaldo a la arquitecta municipal que ha presentado una denuncia por acoso laboral contra el alcalde de la ciudad, Miguel Ángel Ruiz, y dos concejales de su Gobierno, una noticia que ha sido publicada este miércoles por la Cadena SER, tras acceder a la denuncia presentada en el año 2025.
Según la denuncia, la trabajadora, jefa del servicio de Urbanismo del Ayuntamiento, habría sido objeto de comportamientos continuados que han afectado gravemente a su salud emocional y profesionalidad desde la toma de posesión del actual equipo de Gobierno municipal, del Partido Popular.
Comunicado completo
Expresamos nuestra solidaridad y apoyo incondicional a la funcionaria afectada y a su entorno, reconociendo el impacto personal y profesional que situaciones de esta naturaleza pueden tener sobre quienes las sufren.
Denunciamos la extrema gravedad de los hechos recogidos en la denuncia, teniendo en cuenta que, según los relatos publicados, se trataría de conductas repetidas y lesivas tanto a nivel personal como de trato laboral.
Reclamamos que se depuren todas las responsabilidades políticas correspondientes al margen del proceso judicial en curso, porque consideramos que el comportamiento de quienes ocupan cargos públicos debe someterse a los más rigurosos estándares éticos.
Recordamos que Izquierda Unida se ha reunido en varias ocasiones tanto con la funcionaria afectada como con su entorno, para acompañarla, conocer de primera mano la situación vivida y ofrecerle nuestro apoyo desde el primer momento.
Asimismo, exigimos transparencia absoluta en el esclarecimiento de estos hechos y que las instituciones municipales trabajen de forma efectiva para garantizar un clima laboral respetuoso, seguro y digno para todas las personas que trabajan al servicio de la ciudadanía de Puertollano.
Por otro lado, desde Izquierda Unida queremos mostrar nuestra profunda preocupación por la evolución del expediente disciplinario abierto a la funcionaria por parte de la Junta de Gobierno Local, un procedimiento que inicialmente contemplaba cinco supuestas faltas muy graves y que finalmente ha quedado reducido a un simple apercibimiento por escrito. Resulta especialmente llamativo que este cambio sustancial se haya producido sin que se haya aportado prueba alguna que sostenga las acusaciones iniciales, lo que refuerza las dudas sobre cómo se ha gestionado todo este proceso y sobre las verdaderas motivaciones que han podido existir detrás de dicho expediente.
Ante esta situación, Izquierda Unida considera imprescindible aclarar todas las circunstancias que han rodeado tanto la apertura como la resolución de este expediente, ya que lo ocurrido podría estar evidenciando una utilización impropia de los mecanismos disciplinarios dentro de la administración municipal.
Finalmente, Izquierda Unida hace un llamado a que las administraciones, los grupos políticos y la sociedad en su conjunto no minimicen ni obvien este tipo de denuncias, y a que se impulse una cultura organizativa que rechace cualquier forma de acoso o trato degradante en el ámbito laboral.