La ciudad de Puertollano ha participado este fin de semana en los actos conmemorativos del 40º aniversario del hermanamiento con el cantón francés de Pouzauges, una celebración que ha puesto de manifiesto la vigencia de los lazos culturales, sociales y humanos que unen a ambos municipios desde 1986.
La delegación institucional de Puertollano formada por unas 40 personas, encabezada por el alcalde, Miguel Ángel Ruiz, y el concejal de Cultura, Juan Sebastián López Berdonces, ha tomado parte en un intenso programa de actividades organizado por el Comité de Hermanamiento de Pouzauges y las autoridades locales francesas, en el que el intercambio cultural y la convivencia entre ciudadanos de ambos países han sido los principales protagonistas.
Los actos comenzaron con la recepción oficial celebrada en el Manoir de Réaumur. El sábado estuvo marcada por la reunión de los comités de hermanamiento de Francia y España en la Salle des Remparts para analizar el recorrido de estos cuarenta años de colaboración y explorar nuevas iniciativas conjuntas. Posteriormente, la delegación participó en una visita guiada por el patrimonio histórico de Pouzauges y su castillo.
Por la tarde, la participación en las festividades de Sèvremont permitió profundizar en ese intercambio cultural que constituye la esencia del hermanamiento. La actuación de la charanga «Los Guachiturros», la cena popular compartida entre vecinos franceses y visitantes españoles y el espectáculo de fuegos artificiales creó un ambiente de convivencia que permitió celebrar de manera festiva el aniversario del hermanamiento.
La programación continuó el domingo con una visita guiada por diversos enclaves emblemáticos del Pays de Pouzauges, entre ellos el lago de Rochereau, el castillo de Saint-Mesmin y Saint-Michel-Mont-Mercure. El recorrido permitió a los participantes conocer el patrimonio natural, histórico y cultural del territorio francés antes de compartir una nueva jornada de convivencia con las familias de acogida.
Precisamente, la implicación de estas familias y la estrecha relación tejida durante décadas entre asociaciones, colectivos y vecinos de ambas ciudades constituyen uno de los mayores logros de este hermanamiento, que ha sabido trascender el ámbito institucional para convertirse en un verdadero proyecto de intercambio humano y cultural.





