Nadie pensaba que una avería en un tubería podía dejar sin agua a una ciudad como Puertollano, al igual que nadie concebía que un virus venido de China podría enclaustrarnos en casa durante meses. Pero vivimos tiempos en los que lo más inesperado parece probable, y los vecinos de nuestra ciudad, escarmentados, reaccionaron rápidamente desde que este pasado lunes se dio a conocer la importante rotura en la red de abastecimiento.
El alcalde, Miguel Ángel Ruiz, fue el primero en animar a la población a tomar medidas preventivas y el propio equipo de Gobierno local barajaba ya un ‘plan b’ con cubas de agua para abastecer a la gente en el caso de que la reparación, que este martes por la tarde al fin se ha completado, se alargase más de la cuenta.
En ese contexto, Ruiz pidió a los vecinos “hacer acopio de agua” antes del corte que se ha producido este martes a eso de las nueve de la mañana para proceder a la reparación. Y los ciudadanos así lo hicieron, ya que a lo largo de este pasado lunes gastaron, o mejor dicho, almacenaron, un 20% más de agua del grifo que el día anterior, en el que todavía imperaba la normalidad. Así, mientras que el domingo el consumo de agua fue de 14.321 metros cúbicos, ya el lunes, con toda la información sobre la rotura, ese consumo se disparó hasta los 17.917 metros cúbicos, es decir, 3.596 metros cúbicos más de un día para otro, lo que se traduce en ese 20% antes mencionado. Afortunadamente, este miércoles volveremos ya a la normalidad.