La pelota de las obras del Paseo de Puertollano sigue botando y botando y, si este martes la delegada de la Junta afirmaba que el balón estaba en el tejado del Ayuntamiento ya que “debe enviar el acta de paralización de las obras y las certificaciones cero desde mayo a esta parte” para rescindir con la empresa contratista y poder licitar, este miércoles el alcalde, Miguel Ángel Ruiz, ha devuelto la pelota al Gobierno regional de forma tajante al asegurar que Blanca Fernández “ha mentido de manera malintencionada y con poca vergüenza”, apuntando además a que el origen del problema está en “la falta de acuerdo económico” entre la Junta y la mencionada empresa para llevar a cabo esa rescisión del contrato.
Así, Miguel Ángel Ruiz, en rueda de prensa, ha recordado que el pasado mes de julio “la delegada de la Junta dijo que en unos quince días se enviaría al Ayuntamiento de Puertollano el acta de paralización de la obra para desbloquear la situación y, sin embargo, este martes decía todo lo contrario, pidiéndonos el envío de ese acta”, a lo que hay que añadir que desde el Consistorio “se hizo llegar en mayo a la Junta el resto de certificados necesarios”. Además, según el alcalde “este martes también recibimos un correo de la Junta señalando que se está buscando una solución jurídica a esta cuestión”.
Para el alcalde, no obstante, todo esto son “excusas” para tapar “la mala gestión que está realizando el Gobierno regional, usando a los técnicos municipales para evitar que les salpique. Esos trabajadores están molestos porque se pone en duda su trabajo y tenemos todos los correos que demuestran que tienen razón”.
Sin embargo, Miguel Ángel Ruiz ha querido “salvar” de todo este conflicto a Emiliano García-Page, presidente del Gobierno regional, ya que la semana pasada, durante la presentación del centro de datos de inteligencia artificial en Puertollano, “se mostró sorprendido porque entendía que todo esto estaba ya resuelto, pero el vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, le dijo que todavía no se ha llegado a un acuerdo porque la empresa pide mucho dinero, por lo que no sabían cuando se solucionará, aunque esperaban que fuese a final de mes”.
Según esto, la empresa contratista estaría pidiendo a la Junta en torno a los 700.000 euros para rescindir, mientras que el Gobierno regional ofrecería unos 280.000 euros. Por ello, alcalde considera que “la Junta debería rescindir el contrato pagando la cantidad que considere y, si la empresa no está de acuerdo, que acuda a la justicia y denuncie, como pasa otras tantas veces, pero nosotros no tenemos por qué soportar esto cuando no tenemos nada que ver ahí. Así no podemos licitar las obras”.
Por todo ello, el alcalde considera que la delegada de la Junta “miente” y cree que “posiblemente” tanto ella como el vicepresidente segundo del Gobierno regional “no sé si estarán mintiendo a García-Page. No sé si le dicen medias verdades para justificar que no están haciendo el trabajo que tienen que realizar, pero no voy a tolerar que vengan a mentir a mis vecinos. Han cruzado una línea que no tenían que haber cruzado”.
Miguel Ángel Ruiz, en todo caso, no quiere pensar que todo esto se haya producido “de mala fe”, sino que lo achaca a “una clara falta de gestión” y pide, por tanto, que la Junta le diga claramente qué documentos necesita para poner fin “de una vez por todas” a esta situación y poder licitar las obras. “Puedo pensar que los 4,2 millones que la Junta va a aportar para el Paseo de una tacada me los va a dar ahora en tres años para hacerme daño, o que retrasen la firma del convenio, pero no creo que esto lo hagan aposta”, concluía muy enfadado el alcalde ante un nuevo capítulo de este cuento de nunca acabar.