Cruz Roja en Almodóvar del Campo ofrece a personas de edad una charla para controlar la hipertensión y la diabetes

Se ha incidido en la importancia de la hidratación constante, el ejercicio adaptado a las horas frescas y la correcta medición de la tensión en el hogar

El farmacéutico y voluntario Félix García-Lozano expuso una serie de pautas clave para que las personas mayores puedan controlar la hipertensión arterial y la diabetes durante los meses de verano, en una reciente charla ofrecida en la sede de Cruz Roja en la localidad de Almodóvar del Campo.

A través de este encuentro orientado a la prevención de los riesgos asociados al calor, el especialista detallaba la relevancia de mantener hábitos de alimentación saludables y rutinas de ejercicio físico adaptadas para evitar complicaciones de salud derivadas de las altas temperaturas y sus consecuencias en el caso de padecer las referidas patologías.

La iniciativa, según la responsable del programa Mayores en la localidad, Mercedes Lara, resultó de gran utilidad para los asistentes, al proporcionar herramientas directas y consejos sobre la toma correcta de la tensión arterial y el manejo diario de la glucemia, permitiendo a este colectivo vulnerable afrontar la época estival con mayores garantías de bienestar.

En su intervención ante una treintena de asistentes, García-Lozano incidió en recomendaciones para una adecuada medición de la presión arterial en el ámbito doméstico, como la necesidad de guardar reposo antes de tomarla, mantener una postura corporal relajada con la espalda apoyada y el brazo a la altura del corazón, además de evitar esfuerzos físicos o el consumo de sustancias estimulantes en los momentos previos.

Respecto al control de la diabetes, se remarcaba la importancia de intensificar el seguimiento de los niveles de azúcar, dado que las condiciones ambientales extremas pueden acelerar la deshidratación y modificar la absorción de los tratamientos insulínicos.

Entre las directrices preventivas sugeridas, se plantea evitar las comidas copiosas, restringir el consumo de alimentos procesados con exceso de azúcares o sales, y asegurar un aporte constante de agua a lo largo de la jornada, con independencia de si se tiene sensación de sed.

La actividad física y el cuidado de los tratamientos también se han de respetar, con la práctica de ejercicio adaptado y de bajo impacto fuera de las franjas horarias de máxima radiación solar, priorizando las horas más frescas de la mañana o los momentos posteriores al atardecer, tal y como se expuso durante una cita en la que también hubo tres integrantes del voluntariado local.

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