Almodóvar: El Festival de Música Antigua en la ermita de Santa Brígida recibe la total fidelidad de un público entregado

Las ‘tres culturas’ de la España medieval han vuelto a convivir musicalmente
Audi Filia de Música Antigua
Audi Filia de Música Antigua

Este viernes y sábado Almodóvar del Campo ha vuelto a deleitarse con su ya clásico Festival de Música Antigua en la ermita de Santa Brígida, en cuya sexta edición, además de la formación anfitriona, Audi Filia, ayer participó el prestigioso Trío Eduardo Paniagua.

El grupo que encabeza quien es considerado uno de los músicos españoles que más está haciendo por la recuperación del patrimonio musical de la Edad Media, ofreció un concierto sobre el origen de la música de las ‘tres culturas’, judíos, cristianos y musulmanes.

Con Paniagua, intérprete de salterio, flautas y canto, el grupo lo completan Wafir Shaikheldin natural del estado sudanés de Kurdufan e intérprete de laúd árabe, darbuka y canto y Jaime del Amo, músico de laúd, cítola, viola de rueda, salterio y guiterna.

‘El viaje de Ziryab’ era el título de tan magnífico recital, que incluyó once piezas en un recorrido por la música medieval que mejor refleja la convivencia en armonía de culturas y religiones que hubo en la España de aquella época y cuyo mejor exponente fue Toledo.

Eduardo esbozó para el público una muy interesante y completa biografía de quien daba título al concierto, Ziryab, que fue poeta, gastrónomo, músico y cantante musulmán, de gran reconocimiento en la corte abasí en Bagdad, actual Irak, como intérprete y discípulo del músico y compositor persa Ibrahim Al-Mausili.

Y también explicó que provocó una importante revolución cultural en Córdoba, donde introdujo refinadas costumbres orientales en la corte del emir Abderramán II y estableció uno de los primeros conservatorios de música del mundo.

La noche en el interior de la ermita se inició con ‘Canción para la fiesta de la circuncisión’, un maluf andalusí de Túnez y siguió con piezas como ‘Noche maravillosa’, andalusí de Marruecos o ‘Escudero cautivo’, instrumental de la Cantiga 227 de Alfonso X ‘el Sabio’.

También ofrecieron ‘Sobre el mar de Túnez’, de la Cantiga 193 del mismo autor; la cantiga ‘La Bestiola’; ‘Durme’, canción de cuna sefardí; ‘Douce dame Lay’, de Guillaume de Machaut; y ‘Consoladme niñas al alba’, canción andalusí de Túnez.

Y el último tramo del concierto incluyó ‘Obsesión’, canto sufí andalusí de Túnez; ‘Gran hermosura’, Cantiga 384 de Alfonso X ‘el Sabio’; y ‘Ki eshmerá Shabat’, una canción sobre el día de reposo en el calendario hebreo, obra de Abraham Ibn Ezra.

Para Paniagua, “una visión sintética y global de la música de la España medieval ha de tener en cuenta estos pueblos [judío, cristiano y musulmán] que, si bien en el aspecto político, religioso y filosófico mantuvieron criterios diferentes, en el aspecto cultural, y especialmente en algo intangible como es el mundo de la música, tuvieron una extraordinaria interrelación”.

Viernes de apertura

En la apertura del festival, al caer la tarde del viernes, Eduardo Cervera subrayaba la alegría de contar en el evento con esta formación y expresaba el agradecimiento de Audi Filia al Ayuntamiento y a la Parroquia por hacerlo posible un año más, con la aportación en la impresión que facilita la Diputación Provincial a los diseños de Jesús Monroy.

Del lugar, la ermita de Santa Brígida, el integrante del colectivo anfitrión dijo ser el “lugar ideal para poder escuchar este tipo de música, en un enclave que nos gusta a todos los paisanos” y que, a tenor del numeroso público presente en ambas citas, con lleno completo las dos, recibe un total respaldo año tras año.

Precisamente, en sus palabras de salutación a las personas asistentes, el alcalde agradecía tamaña presencia en el interior de una ermita que data del siglo XV “porque es una manera de seguir apostando años venideros por estos conciertos de música antigua”. 

José Lozano valoraba esta propuesta que hace ocho años lanzaran los mentores de Audi filia, Cervera y Rafael del Campo y que, salvo la doble interrupción obligada por pandemia, ha registrado de inicio aceptación creciente y se ha asentado en el calendario cultural local con la implicación de la Concejalía de Cultura que dirige Virginia López.

Respecto al concierto que ofreció el grupo anfitrión, que además de la interpretación respectiva de flauta de pico y de clave contó con Alberto Campanero tocando viola de gamba y la voz de la soprano Pilar López, llevaba por título ‘Ad sacra harmonía’.

El repertorio incluyó las piezas ‘O Magnum Mysterium’, de Victoria; ‘Sonata duodécima’, de Leonarda, en diferentes tempos; y, de Telemann, ‘Auf ehemen Mauem’ y ‘Hemmet den Eifer’.

Siguieron ‘Hochster, was ich habe’ e ‘Ich folge dir gleichfalls’, de Bach; ‘Sonata en La menor’, de Bigaglia, también en diferentes tempos; poniendo el broche con Händel y ‘Süsse Stille’ e ‘In den angenehmen Büschen’.

Un programa que retrotrajo al Barroco y al Renacimiento en parte, como gran antesala al genuinamente medieval con que anoche se cerró la sexta edición del Festival de Música Antigua en la ermita de Santa Brígida de Almodóvar del Campo.

José Lozano y Eduardo Cervera, en la inauguración del evento el pasado viernes
José Lozano y Eduardo Cervera, en la inauguración del evento el pasado viernes
Respaldo de público en ermita
Respaldo de público en ermita
Trío Eduardo Paniagua
Trío Eduardo Paniagua

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