El Ayuntamiento de Almodóvar del Campo, a través de su Concejalía de Igualdad y el Centro de la Mujer, ha venido desarrollando en pedanías jornadas formativas en el marco del programa municipal ‘Jornadas de mujer y salud’, en este caso con el tema ‘Cuidarme para cuidar: Taller de gestión del estrés para mujeres cuidadoras en el entorno rural’.
La actividad se ha llevado a cabo ya en San Benito y Fontanosas, en una elección que responde a un análisis de la realidad demográfica de las aldeas, caracterizadas por albergar una población permanente de edad avanzada cuyos cuidados recaen, en gran medida, sobre el núcleo familiar.
Dentro de esta dinámica, son predominantemente las mujeres quienes asumen esta labor de sostenimiento, una tarea que, si bien es fundamental para la cohesión social, conlleva una considerable carga física, mental y emocional. El objetivo es, por tanto, ofrecer un recurso de proximidad que rompa el aislamiento y dote de herramientas a este colectivo.
La concejala de Igualdad, Yolanda Molina, ha destacado el carácter prioritario de esta intervención por cuanto, atendiendo a estas realidades, “consideramos prioritario llegar a nuestras aldeas, donde la red de recursos a veces es más limitada”, donde “muchas mujeres dedican su vida a cuidar de sus mayores con una generosidad inmensa, pero a menudo olvidándose de sí mismas”.
De ahí que, con estos talleres “queremos ofrecerles un respiro, un espacio propio y herramientas prácticas para que puedan cuidarse con el mismo esmero con el que cuidan a los demás. Es una cuestión de justicia y de reconocer un trabajo que es impagable”, ha declarado Molina.
Para dirigir esta importante acción se ha contado con María Vela, una profesional de dilatada trayectoria como terapeuta ocupacional y psicóloga, con más de quince años de experiencia en centros especializados en trastornos del neurodesarrollo y un profundo conocimiento de las dinámicas familiares.
Vela, quien actualmente es directora del centro multidisciplinar Conecta Clínica en Ciudad Real y preside la prestigiosa Asociación Española de Integración Sensorial, lo que avala su alta especialización, reconoce que “muchas cuidadoras, especialmente en el entorno rural, viven su labor con una enorme dedicación, pero a menudo en silencio y soledad”.
Asimismo, constada que este tipo de atenciones hacen que se venga “normalizando un estado de estrés crónico y desarrollando sentimientos de culpa si piensan en sí mismas”, por lo que el objetivo no era tanto “dar charlas teóricas, sino crear un espacio íntimo y práctico donde puedan reconocer y validar su agotamiento”.
Por tanto, la también terapeuta ocupacional ha hecho hincapié en diferenciar el concepto de 'estar cansada' del de 'estar al límite', para lo cual es necesario aprender a escuchar las señales del cuerpo, a gestionar las preocupaciones con técnicas sencillas de respiración y, lo más importante, “a construir una red de apoyo entre ellas”.
Vela ha recordado en estos talleres, cuya duración ha sido de hora y media y han estado estructurados meticulosamente para que sus participantes pudieran autodescubrir su situación y aprender de manera práctica, que “cuidarse no es un acto egoísta, sino una necesidad fundamental y una condición indispensable para poder seguir cuidando de forma sostenible y saludable”.
Cada sesión incluía un bloque para reconocer el rol de persona cuidadora, reflexionando sobre las tareas asumidas y debatiendo sobre las creencias que impiden delegar o pedir ayuda, además de un tiempo dedicad a ayudar a identificar señales físicas y cognitivas a través de ejercicios prácticos, entre ellos para determinar el grado de estrés.
Asimismo, se ha insistido en la necesidad de autocuidarse para poder seguir cuidando, para lo cual es necesario identificar áreas personales descuidadas y proponer mini rutinas de bienestar adaptadas a la vida diaria, en donde también es muy trascendental dedicar tiempo a la relajación.
Otro aspecto de interés en estos talleres ha sido la compartición de experiencias con el fin de que las cuidadoras puedan también fortalecer lazos y crear un sistema de apoyo informal entre las participantes que juega también un papel muy positivo.
Las ‘Jornadas de mujer y salud’ tuvieron su primera actividad el pasado mayo cuando el Centro de la Mujer de Almodóvar del Campo albergó tres sesiones ofrecidas por la también psicóloga María Naranjo Robles, las dos primeras consistieron en sendos talleres de relajación y por último la charla-taller ‘Enfermedades neurodegenerativas y cómo combatirlas’.