Ante los acontecimientos acaecidos con la publicación de una Carta al Director en referencia a una empresa de paquetería de Puertollano, nos vemos obligados a aclarar que los hechos no se ha producido de dicha manera.
Creemos que no está bien utilizar el tema de la ilusión de los niños en estás fiestas para afear un caso en el que hemos estado a la altura desde el primer momento. Lo explico:
Es cierto que el repartidor no encontró a nadie en el domicilio, pero no entregó el paquete en la calle a cualquiera. Llamando al timbre del domicilio, un chico de mediana edad se acercó por detrás y le dijo: "Estás llamando a casa de mi hermana, no hay nadie, yo te lo recojo", identificándose con el DNI y demostrando que sus apellidos coincidían.
El repartidor fue engañado, ya que no era hermano de la destinataria. A su vez, se le pidieron disculpas a la clienta en diferentes ocasiones por el trastorno ocasionado y se le indicó que está denunciado el hecho y que se iba a reembolsar el importe integro.
Pero no contenta con la solución dada, ella decide publicar dicha carta.
Desde la empresa no queremos que la profesionalidad de nuestros empleados se ponga en duda en un tema en el que también hemos sido víctimas de un engaño.
Un saludo.