Estoy enfadada con la agencia de paquetería GLS que hay en Puertollano ya que entregaron mi paquete a una persona en la calle y me quedé sin el regalo de mi hija para Navidad, una muñeca de 47 euros que ahora vale 128.
Esperábamos ese regalo con mucha ilusión desde noviembre y lo compramos por el Black Friday ya que salía mucho más barato. Sin embargo, ahora la agencia no se hace responsable de mi paquete y me van a pagar cuando ellos quieran el reembolso.
Recomiendo tener cuidado con esta empresa de paquetería ya que los paquetes deben entregarse en el domicilio, no en el lugar que ellos quieran. Es una estafa que jueguen con la ilusión de una niña de este modo, rompiendo su Navidad y sus ilusiones.