En los últimos años, la industria de los juegos de azar ha experimentado una transformación en muchos ámbitos y a distintos niveles. El progresivo paso de los casinos físicos a los operadores en línea ha cambiado la forma de entender el juego y también el perfil de los usuarios. Los nuevos jugadores son nativos digitales, acostumbrados a moverse en las procelosas aguas virtuales de Internet, y con unos hábitos y expectativas muy diferentes a las de los jugadores de antaño.
Del casino físico al entorno digital
Las salas de juego tradicionales, aunque siguen funcionando bien, han ido dejando paso a los casinos online, que ofrecen una serie de ventajas y facilidades que los jugadores actuales no encuentran en estos entornos físicos, mucho más clásicos y, a veces, totalmente ajenos a los gustos y necesidades de esta nueva hornada de jugadores.
Los expertos del sector del iGaming ya están notando esta tendencia a la diversificación del público. Si antes el perfil predominante era masculino, de mediana edad, hoy en día se observa un crecimiento de mujeres jugadoras, así como de usuarios menores de 30 años, que han crecido en un entorno digital y ven en los casinos y casas de apuestas online otra forma de divertimento en la red.
Como señala uno de estos expertos, Luis López, editor de contenidos en la versión de Casino.org en español, “el jugador online actual ya no es solo alguien que busca ganar dinero rápido; los nuevos usuarios buscan una experiencia innovadora, que ofrezca una narrativa, con estética atractiva y la posibilidad de interactuar con otros usuarios desde su dispositivo móvil u ordenador”.
La gamificación, una de las claves principales
Uno de los factores que ha influido en esta nueva percepción del juego online es la gamificación. Este término, tomado del campo de los videojuegos, y también muy presente en ámbitos educativos, donde los mejores profesores del mundo suelen ser grandes promotores de este concepto, hace referencia a la incorporación de las mecánicas y dinámicas de los juegos en otros ámbitos, con el objetivo de mejorar el aprendizaje o, como en el caso de los videojuegos y el iGaming, obtener determinadas recompensas.
En los casinos online, la gamificación aparece en forma de minijuegos, misiones, logros o rankings presentes en una buena cantidad de las tragaperras más populares de cada operador. Mediante la gamificación, los usuarios pueden sentir que forman parte de una historia y fomentar la competitividad más allá del simple hecho de apostar.
Los videojuegos como referente
En este sentido, los videojuegos más populares han servido de enlace para las nuevas generaciones de jugadores, que han visto cómo los juegos de casino aparecían de forma bien visible en algunas de las sagas más populares del sector. Títulos como Grand Theft Auto, Borderlands o Red Dead Redemption deben parte de su fama a la prominente aparición de casinos y juegos de azar como parte de su argumento, con misiones que permiten incluso jugar como si estuvieras en un verdadero casino en línea. La línea que separa los juegos de azar online de los videojuegos y los e-sports es cada vez más fina; de ahí que la gamificación sea tan relevante a la hora de explicar la atracción de este perfil de nuevos usuarios por los casinos online.
Según Fran Sánchez, jefe de contenido en Casino.org, “la gamificación permite que el usuario sienta que tiene mayor control sobre su experiencia de juego. No se trata solo de apostar y tener suerte, es una cuestión de elaborar una estrategia, para lo que deben ser constantes y tomar las decisiones adecuadas en cada caso. La sensación de progreso es fundamental, ya que permite mantener el interés de los jugadores. Aunque hay que tener cuidado de no caer en dinámicas de juego compulsivo”.
La tecnología al servicio del juego responsable
Y es que, a pesar de lo que muchos pudieran creer, el uso de innovaciones tecnológicas que hacen que la experiencia de juego sea más interesante y atractiva no está reñido con la prevención del riesgo. Más bien al contrario: los mejores operadores legales en España, esos que, para empezar, tienen sus licencias en regla emitidas por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), emplean estas mismas herramientas digitales para ayudar a los usuarios a establecer límites y prevenir el juego compulsivo mediante recursos y plataformas de juego seguro y responsable.
Entre estas herramientas y recursos se encuentran los límites de depósito, las pausas programadas, los programas de autoexclusión y los algoritmos que detectan perfiles de riesgo. Luis López lo explica con claridad: “hoy en día, los mejores casinos online de España cuentan con protocolos de detección precoz de las conductas consideradas de riesgo. Se trata de ofrecer información útil al jugador para que sea capaz de tomar decisiones de juego responsable por sí mismo”.
“El mejor jugador es el que está bien informado”, añade Fran Sánchez. “Por eso es importante contar con guías actualizadas, comparativas y consejos prácticos desde un punto de vista objetivo, para que cada uno pueda escoger con criterio qué entorno de juego se ajusta mejor a sus intereses. La industria del iGaming tiene la responsabilidad de acompañar y guiar al usuario desde el principio de su trayectoria de juego, para que entienda tanto los aspectos técnicos como los posibles riesgos”.
Parece claro, pues, que el futuro de los casinos online pasa por estas nuevas generaciones de jugadores, más informados y adeptos a las nuevas tecnologías, sí; pero igualmente necesitados de un entorno de juego responsable, que les prevenga y les proteja de los posibles riesgos.