Un profesor del CIFP 'Virgen de Gracia' de Puertollano aspira a ser el mejor docente del mundo y al millón de dólares de premio

Ángel Luis González es el único español entre los 50 finalistas

El 'Global Teacher Prize' es un premio anual en el que se destaca a los grandes docentes del mundo. Pues bien, entre esos 50 hay un español, Ángel Luis González, profesor de informática del CIFP 'Virgen de Gracia' de Puertollano, que aspira a ser el mejor profesor del mundo, una decisión se conocerá del 11 al 13 de febrero en Dubai en un acto organizado por la 'Varkey Fundation'. De esos 50 docentes destacados, se elegirán a diez finalistas y, por último, al ganador, que además del reconocimiento global recibirá un millón de dólares. 

Ángel Luis González

Ángel Luis González Serrano es un educador apasionado e innovador que ha dedicado su vida a empoderar a los estudiantes, en particular a aquellos que provienen de entornos desfavorecidos, a través de la educación vocacional en Ciencias de la Computación. Nacido en un pequeño pueblo de Toledo, España, las primeras experiencias de Ángel con el Trastorno del Espectro Autista (TEA) moldearon su empatía y determinación para crear entornos de aprendizaje inclusivos. Estos años de formación le inculcaron valores que guían su filosofía de enseñanza en la actualidad.

El camino de Ángel hacia la educación fue poco convencional. Después de obtener un título en Ingeniería Informática, inicialmente trabajó como programador, pero pronto descubrió su vocación por la docencia. Comenzó dirigiendo programas de capacitación docente en escuelas rurales, viajando a más de 700 instituciones para presentar la tecnología como una herramienta transformadora en la educación. Durante la pandemia, desempeñó un papel fundamental en el desarrollo de un plan de aprendizaje remoto que apoyó a más de 5000 docentes, lo que consolidó su reputación como un educador dedicado e ingenioso.

Ángel, que ahora es profesor de formación profesional, se centra en motivar a estudiantes de entre 14 y 18 años, muchos de los cuales llegan a su aula con baja autoestima y aspiraciones limitadas. Su innovadora metodología de enseñanza, a la que llama cariñosamente 'The Sonic Onion', combina un diseño instructivo en capas, gamificación y aplicaciones del mundo real para que el aprendizaje sea atractivo y relevante. Al integrar herramientas como la inteligencia artificial, la realidad aumentada o la robótica en su plan de estudios, Ángel dota a los estudiantes de habilidades técnicas y de pensamiento crítico. Su aula es un espacio donde florecen la creatividad y la colaboración, lo que anima a los estudiantes a ver más allá de sus limitaciones actuales y a imaginar un futuro más brillante.

Su impacto se extiende más allá del éxito académico, ya que más del 95% de sus estudiantes continúan sus estudios en Ciencias de la Computación, y muchos de ellos logran hitos excepcionales, incluidos premios a la excelencia académica y el ingreso a instituciones de prestigio. La influencia de Ángel es particularmente profunda entre los estudiantes con discapacidades o circunstancias personales desafiantes. Fomenta su confianza y les ayuda a reconocer su potencial, especialmente ejemplificado en los casos de estudiantes con discapacidades significativas, integrándolos en el aula, haciéndoles sentir desde el primer día que son como los demás y que están en el lugar correcto para crecer.

Ángel también pone énfasis en el compromiso comunitario y la ciudadanía global. A través de alianzas con organizaciones como la Fundación CiberVoluntarios, sus estudiantes obtienen oportunidades de enseñar habilidades digitales a otros, combinando la tecnología con la responsabilidad social. Proyectos como un Hackathon de Inteligencia Artificial y un programa de intercambio Erasmus+ exponen aún más a los estudiantes a perspectivas y entornos profesionales internacionales.

El compromiso de Ángel con la sostenibilidad se evidencia en iniciativas como proyectos que abordan el impacto ecológico de los desechos electrónicos. Al establecer un centro de reciclaje en su escuela y organizar talleres creativos, inspira a los estudiantes a ver la tecnología desde una perspectiva de responsabilidad ambiental. Sus esfuerzos en materia de educación climática han tenido un efecto dominó, ya que los estudiantes adoptan prácticas sostenibles en sus comunidades.

Reconocido a nivel nacional e internacional, Ángel ha recibido elogios de instituciones como el Ministerio de Educación de España y la UNESCO. Es un defensor incansable del aprendizaje permanente y comparte su experiencia en tecnologías educativas y recursos educativos abiertos para apoyar a sus compañeros y elevar la profesión docente.

Para Ángel Luis González Serrano, la docencia es más que un trabajo: es una forma de transformar vidas, fomentar el potencial y crear un futuro mejor para sus estudiantes y la sociedad en general. A través de su dedicación, innovación y compasión, Ángel encarna el poder transformador de la educación.