El equipo de Gobierno de Tomelloso apuesta por una cultura inclusiva en el nacimiento de 'CALMA'

La Casa de las Artes y las Letras de la Mancha, que pronto abrirá sus puertas al público, comienza su andadura como un espacio cultural concebido desde la diversidad y para la diversidad

La Casa de las Artes y las Letras de La Mancha (CALMA) de Tomelloso incorpora desde su puesta en marcha la inclusión laboral, la accesibilidad y la igualdad de oportunidades como principios esenciales de su modelo cultural. Contará para ello con la participación de Fundación Cadisla.

El equipo de gobierno de Tomelloso, afirma la concejala de Cultura, Inés Losa, ha querido que la Casa de las Artes y las Letras de La Mancha (CALMA) nazca con una vocación claramente inclusiva: “un espacio abierto a toda la ciudadanía en el que la cultura, además de impulsar la creación, el conocimiento y el patrimonio, contribuya a generar oportunidades de empleo, participación y desarrollo personal”. La inclusión no se plantea como una actividad complementaria, sino como un principio presente desde el inicio en el propio funcionamiento del nuevo proyecto cultural.

Esta apuesta se hará visible en los servicios de atención al público, control de accesos, apertura y cierre de instalaciones y apoyo a la programación cultural de CALMA, que contarán con la participación de Fundación Cadisla. Gracias a esta colaboración, personas con discapacidad formarán parte activa del funcionamiento cotidiano de uno de los proyectos culturales más importantes de la ciudad.

CALMA se configura así, señala Inés Losa, como “un proyecto que une creación, conocimiento, patrimonio y cohesión social”. Su enfoque inclusivo se manifiesta tanto en la voluntad de facilitar el acceso y la participación de públicos diversos como en la generación de oportunidades laborales reales y visibles para personas que encuentran mayores dificultades de incorporación al mercado de trabajo.

El personal de Fundación Cadisla desarrollará labores esenciales para garantizar la correcta apertura y funcionamiento de las instalaciones, la adecuada atención a usuarios y visitantes, el control de accesos y el apoyo a las actividades programadas. Su trabajo, subraya la concejala, contribuirá a que CALMA ofrezca “un servicio cercano, profesional, accesible y atento a las necesidades de la ciudadanía”.

La iniciativa refuerza la apuesta del equipo de gobierno municipal por unas políticas culturales con impacto social, capaces de combinar la calidad de los servicios, el desarrollo local y la creación de empleo inclusivo. La colaboración con Fundación Cadisla permitirá convertir la gestión cotidiana de los espacios culturales en “una herramienta que también favorezca la autonomía, la visibilidad y la integración laboral de las personas con discapacidad”, ha afirmado la concejala.

Desde Cadisla destacan que este contrato representa mucho más que la gestión de un servicio municipal. “Cada nuevo proyecto que asumimos demuestra que la inclusión laboral es compatible con la excelencia, la profesionalidad y la prestación de servicios públicos de calidad”. La confianza depositada por el Ayuntamiento en Cadisla “nos permite seguir generando oportunidades laborales y visibilizando las capacidades de las personas que forman parte de nuestros equipos”, señalan desde la Fundación.

Con esta actuación, Ayuntamiento Cadisla “refuerzan” una línea de colaboración orientada a promover una sociedad más inclusiva, accesible y comprometida con la igualdad de oportunidades, utilizando la contratación socialmente responsable como herramienta para generar impacto positivo en la comunidad.

Con este planteamiento, CALMA comienza su andadura como un espacio cultural concebido desde la diversidad y para la diversidad, impulsando así un modelo en el que cultura e inclusión forman parte de una misma política pública, orientada a construir una ciudad más accesible, participativa y comprometida con la igualdad de oportunidades.

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