Con motivo del Día Internacional del Orgullo que se conmemora hoy 28 de junio, UGT Castilla-La Mancha pone de manifiesto que, aunque los avances legislativos de los últimos años han supuesto un paso fundamental hacia la igualdad real y efectiva de las personas LGTBI, aún queda mucho por hacer para que estos cambios normativos tengan su reflejo en la sociedad y pongan fin a la discriminación que continúa sufriendo el colectivo.
La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, explica que, en el entorno laboral, muchas personas LGTBI perciben el centro de trabajo como un lugar hostil en el que no pueden hacerse visibles por miedo a ver perjudicada su carrera profesional o incluso a sufrir mensajes de odio o violencias.
Para UGT esta realidad es tan preocupante como el aumento de los discursos de odio y de las agresiones contra las personas LGTBI o el cuestionamiento de las políticas de igualdad por parte de partidos como el PP y VOX en las administraciones públicas en las que han llegado al poder.
Además, “lamentamos profundamente que un símbolo de respeto, igualdad y dignidad como es la bandera LGTBI siga siendo objeto de confrontación política. La bandera LGTBI no representa un partido, ni una ideología excluyente, representa a miles de personas que durante décadas han sufrido discriminación, silencio y violencia por el simple hecho de ser quienes son”.
Isabel Carrascosa añadía que “quienes reducen este debate a una discusión sobre una bandera olvidan lo verdaderamente importante: detrás de ese símbolo hay personas que siguen enfrentándose a discriminación en el empleo, al acoso en los centros educativos, a agresiones y a discursos de odio que desgraciadamente vuelven a crecer en nuestra sociedad”.
UGT Castilla-La Mancha asegura que un ejemplo más de que aún la ley no tiene su reflejo en la igualdad real de derechos son los planes LGTBI que deben poner en marcha las empresas de más de 50 trabajadores y trabajadoras para implementar medidas y recursos que eviten las situaciones de discriminación. “Aún nos seguimos encontrando muchas dificultades para que las empresas cumplan con su obligación de tener un plan LGTBI”.
Consciente de que aún no hay igualdad real, UGT Castilla-La Mancha reclama la aplicación efectiva de la Ley 4/2023 y de su artículo 15 para el desarrollo de planes LGTBI en las empresas; la puesta en marcha y la formación del protocolo para la prevención de la violencia y el acoso a personas LGTBI en los centros de trabajo y del protocolo de acompañamiento a las personas trans en las empresas; la inclusión de la perspectiva LGTBI en la prevención de los riesgos laborales; reforzar la protección a través de la firma del VI AENC; la formación afectivo-sexual en los centros educativos para eliminar el abandono escolar de personas LGTBI debido al acoso; y materializar el Pacto de Estado contra el odio y una directiva europea contra los delitos de odio.