María Gil resume el balance de García-Page en materia educativa en “mala gestión y menos gasto social”

Denuncia que "ha dejado sin ejecutar 566 millones de euros destinados a educación mientras persisten las mismas carencias de hace once años"

La diputada autonómica del Partido Popular de Castilla-La Mancha, María Gil, ha resumido el balance de Page en materia educativa en Castilla-La Mancha en “mala gestión y menos gasto social”.

Así lo ha resaltado hoy en declaraciones a los medios de comunicación durante la rueda de prensa en la sede regional, donde la diputada ha iniciado su comparecencia trasladando, en nombre del PP de Castilla-La Mancha, “su apoyo y reconocimiento a todos los efectivos que trabajan para combatir el incendio declarado en la Sierra Norte de Guadalajara, así como su solidaridad con los alcaldes y vecinos de las localidades afectadas”. Gil ha agradecido también la colaboración de las administraciones de las comunidades autónomas limítrofes que participan en las labores de extinción, al tiempo que ha lamentado la pérdida de un paraje que constituye “el medio de vida de agricultores, ganaderos y muchos ciudadanos de nuestra región”.

Tras ello, Gil se ha centrando en la situación educativa de la región y ha criticado que el gobierno socialista de García-Page “presuma de que nunca antes se había invertido tanto en educación”, cuando los datos reflejan una realidad muy distinta.

“La realidad de los centros educativos desmiente el discurso triunfalista del Gobierno de Emiliano García-Page. Su balance en materia educativa se reduce en menos gasto social y mala gestión”.

La diputada popular ha denunciado que, según las propias cuentas de la Junta, el Gobierno regional ha dejado sin ejecutar 566 millones de euros que estaban disponibles para Educación, una cifra que, a su juicio, resulta “incomprensible” cuando los centros educativos continúan acumulando importantes necesidades.

En este sentido, ha señalado que Castilla-La Mancha es la tercera comunidad autónoma con menor gasto social y se sitúa por debajo de la media nacional tanto en inversión educativa por habitante como en el peso que la educación representa dentro del presupuesto regional.

“¿Cómo es posible que queden tantos millones de euros sin ejecutar cuando cada año se arrastran tantas carencias? Esto no se trata de un problema puntual, sino de un problema de gestión que se lleva repitiendo durante los once años que lleva gobernando Page”.

María Gil ha explicado algunas de las deficiencias que “vuelven a repetirse al inicio de cada curso escolar”: falta de profesorado, escasez de orientadores, profesionales de Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje, enfermeros y fisioterapeutas escolares; retrasos en la cobertura de vacantes; centros pendientes de ampliaciones y reformas, problemas de climatización y una estrategia de Educación de 0 a 3 años que, ha dicho, “deja fuera a los bebés de 0 a 1 año y de 1 a 2 años”, además del progresivo debilitamiento de las Escuelas Oficiales de Idiomas y de la educación de personas adultas.

Gil ha insistido en que “mientras Page presume de cifras récord, la comunidad educativa sigue denunciando las mismas carencias que hace once años” y ha afirmado que ese es el verdadero balance de su gestión.

Asimismo, la diputada regional ha vinculado la situación educativa con los indicadores sociales de Castilla-La Mancha, recordando que la región continúa entre las comunidades con mayores tasas de pobreza y exclusión social y que cerca de 735.000 castellanomanchegos se encuentran en situación de vulnerabilidad.

“Cada euro destinado a educación tiene que llegar donde tiene que llegar, porque la educación es el mejor ascensor social, aunque lamento que ese ascensor social está parado en Castilla-La Mancha”.

Además, ha reprochado al Ejecutivo autonómico que, mientras miles de familias y la comunidad educativa siguen denunciando estas carencias, el Gobierno regional haya dejado también sin ejecutar más de 908 millones de euros en Bienestar Social, recursos que, según ha dicho, “podían haber llegado a quienes más los necesitan”.

Frente a esta situación, María Gil ha reafirmado el compromiso del PP con una política educativa basada en “más profesores, más recursos para atender al alumnado, un refuerzo de las infraestructuras educativas, una apuesta decidida por la Formación Profesional, las Escuelas Oficiales de Idiomas, la educación de personas adultas y la escuela rural”, todo ello acompañado de “una gestión eficaz para que cada euro llegue donde tiene que llegar”.

“Castilla-La Mancha merece un Gobierno que convierta los presupuestos en soluciones y los anuncios en hechos, y no un Gobierno el de Emiliano García-Page que solo ofrece propaganda y una gestión ineficaz”, ha zanjado.

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