La cuenta atrás para la tradición más antigua de Puertollano ya ha comenzado. El próximo jueves 21 de mayo, se llevará a cabo el tradicional reparto del Santo Voto, una festividad histórica declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y Fiesta de Interés Turístico Regional que este año estará inevitablemente marcada por el paisaje urbano de las obras en el Paseo de San Gregorio. Sin embargo, los últimos movimientos logísticos y una ambiciosa programación oficial prometen garantizar que la celebración se desarrolle con la mayor brillantez posible.
Espacio ganado a las obras y plan de tráfico
La principal novedad de los preparativos es la reorganización de las zonas en obras junto a la ermita de la Virgen de Gracia. La retirada de las casetas de construcción y el reciente asfaltado y hormigonado de los aledaños han permitido retrasar el vallado perimetral tal y como se puede ver en las fotografías. Este cambio logístico es fundamental para ganar metros cuadrados de desahogo, ofreciendo mayor comodidad a los asistentes durante las colas. Aunque las vallas seguirán presentes, este espacio aligerará las aglomeraciones si se acompaña de la paciencia y el civismo de los vecinos. Además, para garantizar la seguridad peatonal, se cortará el tráfico en la zona de impares del Paseo de San Gregorio y en la calle Ancha (hasta la altura de Muelle), permitiendo solo el paso a residentes y transporte público.
Las grandes cifras del guiso y la programación
El compromiso de Puertollano con su fiesta votiva se refleja en un despliegue coordinado a través de la concejalía de Cultura y Festejos, con una inversión municipal de 33.000 euros. Para el gran guiso, la empresa "La Bambina" utilizará 31 ollas de 100 litros y elaborará un total de 3.100 litros de estofado de ternera, empleando 2.000 kilos de carne, 2.400 kilos de patatas y el reparto de 33.000 bollos de pan (300 de ellos sin gluten).
El tejido asociativo local (colectivos como Santa Águeda, Aldabón, la AECC, Nacido de la Tierra y los grupos folklóricos Fuente Agria y Virgen de Gracia) será el motor del reparto de panecillos a escolares y ciudadanos desde el día 20. Esa noche se procederá al encendido de ollas, el canto de mayos y la vigilia. La agenda oficial se completa con el nombramiento de Eduardo Egido y Valentina Abenójar como Caballero y Dama del Santo Voto. Mientras que la eucaristía, bendición del guiso y reparto se hará en la mañana del día 21 como manda la tradición. No faltará el tradicional mercado medieval con sesenta puestos artesanos y, como broche de oro, el concierto gratuito de la cantante Merche en la Concha de la Música a las 20:00 horas.
BIC, Fiesta de Interés Turístico Regional... ¿y después qué?
A pesar de ostentar este título honorífico, el Santo Voto se sigue viviendo hoy en día de una manera prácticamente endogámica, es decir, "por y para" los puertollaneros con la excepción de un número menor de visitantes foráneos guiados por el afán turístico. Falta el diseño de una estrategia de marketing territorial agresiva que sea capaz de atraer a visitantes del resto de Castilla-La Mancha e incluso del país, aprovechando estratégicamente la excelente conectividad que ofrece el AVE. Si el turismo exterior no llega, la fiesta corre el riesgo de convertirse en un mero gasto suntuario anual, eso sí con gran arraigo en la localidad, en lugar de una verdadera inversión cultural provechosa.
Creo humildemente que para que el Santo Voto sea sostenible y útil de cara al desarrollo de Puertollano en las próximas décadas, la gestión municipal debe evolucionar firmemente hacia dos pilares básicos.
Una mayor profesionalización turística, con el objetivo claro de saber vender la marca de la festividad fuera de nuestras fronteras locales sin olvidar nunca la protección estricta de su raíz histórica, blindando la esencia de la tradición frente a la turistificación barata o a cualquier tipo de uso partidista.
El Voto es el espejo del Puertollano que fue, pero debe de empezar a formar parte también del Puertollano que quiere ser.