El reconocido periodista puertollanense Paco Correal presenta su libro 'Cómo sigue llorando Sevilla...'

Un recopilatorio de textos e imágenes de la Semana Santa de Sevilla editado por Miguel Gallardo, de 'Sevilla Press Ediciones', con fotografías de Fernando Salazar y Ángel Bajuelo
Foto: Ateneo de Sevilla
Este jueves ha tenido lugar en el Ateneo de Sevilla la presentación del libro, recopilatorio de textos e imágenes, 'Cómo sigue llorando Sevilla…', del reconocido periodista puertollanense Paco Correal, editado por Miguel Gallardo, de 'Sevilla Press Ediciones'. Ambos han estado allí presentes junto a los fotógrafos Fernando Salazar y Ángel Bajuelo.

Abría el acto, como presidente de la mesa, Pablo Borrallo Sánchez, vocal de la Sección de Geografía e Historia del Ateneo de Sevilla y prologuista del libro presentado, que ha querido reflexionar sobre el título del libro: “Sevilla es imposible que llore. Si lo hace, siempre es de forma alegre. Como la Esperanza, porque se sabe victoriosa”.

Sobre la figura de Paco Correal y el deseo de Miguel Gallardo de que en este libro colaborase el periodista de Puertollano, el editor remarcaba la mirada “virgen y limpia” con la que Correal vio su primera Semana Santa. "Como hiciera hace 75 años el Padre Cué desde México, Paco Correal ha venido a contarnos a los sevillanos, desde Puertollano, qué es la Semana Santa, y lo hace con pequeñas historias que la hacen ser; un conjunto de perfiles, oficios, creencias, tradiciones y pequeñas historias que, gracias a Fernando Salazar y Ángel Bajuelo, se quedan plasmadas, no solo en la retina, que a veces olvida, sino también en el papel"

"Como la imagen de un coche de caballos atravesando la cofradía de los Estudiantes en su discurrir… Qué le dirían los turistas a ese chófer para que decidiera que el mejor camino era atravesar los nazarenos”, se ha preguntado Bajuelo, o "qué pensarían los niños al paso de la Esperanza Macarena por esa ventanita de la calle Feria que ocupa la portada de este libro homenaje a la Semana Santa".

Según Paco Correal, Sevilla sigue llorando, pero lo hace “con una sonrisa, que siempre es mejor que una carcajada”.

Fuente: Ateneo de Sevilla