Puertollano pierde la batalla con la última torre de 'Sevillana'

Desaparecerá tras su voladura una imponente estructura industrial de hormigón armado construida en 1972 de aproximadamente 122,5 metros de altura que fue diseñada para la evacuación de humos de la central térmica y que cuenta con los preceptivos sistemas de luces de seguridad debido a su gran altura

El próximo once de abril se cumplirán dos años del día en el que un grupo de personas nos concentrábamos frente a la antigua Central Térmica de Sevillana para intentar evitar la demolición de la única chimenea de Sevillana que queda en pie y de una gran turbina de varias toneladas de peso, ubicada a pocos metros, que seguramente habrá ido a parar a la chatarra tras ser desmontada. Una concentración en la que abogábamos por la conservación de nuestro maltrecho y ya de por sí expoliado patrimonio arqueológico industrial que hoy ha recibido un nuevo mazazo con la triste noticiav, que no por ser esperada es menos lamentable ni duele menos, de la divulgación de la fecha del próximo 3 de marzo para la voladura de la chimenea de salida de humos de la antigua Central Térmica Sevillana, otro de los grandes baluartes de nuestro pasado minero con el que se añade una más, y de importancia, a nuestras grandes pérdidas de antaño.

Más de 500 firmas en contra

Se sumaron a nuestra lucha por el patrimonio arqueológico industrial de Puertollano extrabajadores de Sevillana, sindicalistas, políticos y personas, en resumen, amantes de esta ciudad y defensores a ultranza de lo poco que aun nos queda de nuestro pasado; recogimos más de 500 firmas, mantuvimos distintas reuniones en sindicatos y ayuntamiento, de los que recibimos un infructuoso apoyo, todo para tratar de impedir esta sentencia de muerte que hoy toca lamentar. Así desaparecerá tras su voladura una imponente estructura industrial de hormigón armado construida en 1972 de aproximadamente 122,5 metros de altura que fue diseñada para la evacuación de humos de la central térmica y que cuenta con los preceptivos sistemas de luces de seguridad debido a su gran altura. Pero hoy está claro que ni la chimenea, ni tampoco la turbina antes mencionada, van a ser preservadas, como todo lo que se podía conservar de esta empresa porque a Repsol, su actual propietaria, no le interesa.

Molino Delio

No obstante, deberíamos seguir vigilantes con el resto de patrimonio que está esparcido y bastante descuidado por los alrededores de nuestra ciudad entre los que destacan algunos castilletes e incluso me atrevería a incluir en el mismo al Molino de Delio, conocido ya en el siglo XVIII y que está “prácticamente cayéndose”, por lo que en pocas semanas o meses “será solo un amasijo de escombros” según advertían hace ya 3 años desde la asociación 'Portus Planus' al hacer "un llamamiento a las administraciones, que son las responsables de preservar nuestro patrimonio, para que actúen de urgencia con este bien patrimonial y único de nuestra población”.

Puente de hierro

Aquí también quiero recordar que el puente de hierro sobre el río Ojailén, que está en la barriada con ese mismo nombre, necesita ser restaurado urgentemente. Se trata de una estructura con un valor incalculable al estar construido sin un solo tornillo todo a base de remaches, otra joya posiblemente hecha en los talleres de Eiffel, sobre la que oí hace tiempo que el alcalde iba a tratar de poder intervenir al respecto una vez salvado el trámite de conseguir la autorización de la Confederación Hidrográfica.

Tres chimeneas voladas

Es importante este empeño después de todo lo que ya hemos perdido, porque solo en el aspecto de centrales térmicas esta chimenea será la tercera que desaparece por demolición en los últimos veinte años.

Primero fue la torre de refrigeración de Sevillana, la torre gorda como se le llamaba, el 27 de noviembre del 2015. El 28 de junio del 2018 le tocó el turno a la torre de refrigeración de Elcogas y, solo 3 meses después, el 6 de septiembre a la torre de gasificación de esta misma empresa.

Casimiro Sánchez Calderón

Muchos os preguntaréis qué sentido tenía preservar estas torres al margen de por su interés arqueológico industrial y a este respecto Casimiro Sánchez Calderón, ex alcalde de Puertollano, me comentaba lo siguiente: "Las torres podían haber sido utilizadas en un futuro no muy lejano para acoplar en ellas algún minireactor SMR para dar luz a toda la provincia. Estos pequeños reactores se están extendiendo ya en Inglaterra y otros países y son el futuro de la energía nuclear moderna".

Pero no hay nada que hacer, Elcogas y Sevillana solo forman parte ya de nuestra historia sin nada en el presente. Espero y deseo que esta nueva derrota para Puertollano y su patrimonio sea la última.