El juvenil del Autocares Rivilla Puertollano Fútbol Sala se desplazaba el pasado sábado hasta Villarrubia de los Ojos sabiendo que le esperaba un encuentro duro, intenso y muy disputado. Sin embargo, los jugadores dirigidos por Sánchez volvieron a demostrar el crecimiento competitivo del equipo en este tipo de escenarios.
El conjunto rojillo salió a la pista con personalidad e intensidad desde el primer minuto, logrando adelantarse pronto en el marcador gracias a los tantos de Mario e Iker. El equipo local trató de reaccionar, pero se encontró una y otra vez con un inspirado Héctor bajo palos, decisivo para mantener la ventaja visitante antes del descanso.
Tras la reanudación, el conjunto local aumentó la presión y adelantó líneas en busca de recortar distancias. No obstante, fue el Puertollano FS quien volvió a golpear. Álex firmó un espectacular pase largo con los pies que Javi únicamente tuvo que rozar para superar al guardameta rival y establecer el 0-3.
Villarrubia no bajó los brazos y consiguió reducir diferencias mediada la segunda mitad. Los visitantes supieron resistir el juego de cinco del rival durante gran parte del tramo final, aunque en el último minuto llegó el definitivo 2-3. Sin tiempo para más, el colegiado señaló el final del encuentro.
Fue entonces cuando se produjeron los hechos más lamentables de la tarde. Según denuncia el club puertollanero, varios miembros vinculados al conjunto local protagonizaron episodios de agresividad y tensión tanto sobre la pista como en la grada. Entre ellos, un jugador previamente sancionado, integrantes del cuerpo técnico y personal del club local, llegando incluso a producirse incidentes con aficionados desplazados desde Puertollano.
Desde la entidad minera lamentan profundamente lo sucedido y consideran que situaciones así “no tienen cabida en el deporte base”, reclamando además una mayor protección para jugadores, técnicos y aficionados en este tipo de encuentros.