Puertollano: ARQUICMA lamenta la muerte de Magdalena Gálvez, primera mujer académica de número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias

Era esposa de Baldomero López, el que fuera decano y presidente del Colegio y de la Asociación de Químicos de Madrid y socio de honor de ARQUICMA, nombrado en el año 2019

Julián Maldonado, exvocal delegado del Colegio de Químicos de Madrid, con sede en Puertollano, y expresidente de ARQUICMA, ha informado del fallecimiento en Madrid de Magdalena Gálvez, amiga, compañera, química y esposa de Baldomero López, el que fuera decano y presidente del Colegio y de la Asociación de Químicos de Madrid y socio de honor de ARQUICMA, nombrado en el año 2019.

Las juntas directivas de la Delegación de Químicos de ANQUE-Puertollano y de ARQUICMA, así como todos sus conocidos y amigos, se han unido unido al dolor de su familia, rogando una oración por su eterno descanso.

Magdalena Gálvez, nacida en julio de 1935, estudió Ciencias Químicas y Veterinaria en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), doctorándose en Veterinaria en 1972. Fue una de las primeras profesoras de Veterinaria de la UCM, donde desarrolló su gran vocación docente como profesora titular de Química General, y Química y Análisis de Alimentos, así como en numerosos masters y cursos, contando siempre con el cariño de su alumnado e incluso siendo elegida durante mucho tiempo Madrina de la Tuna de la Facultad de Veterinaria.

Conferencista en numerosos congresos y simposios internacionales, ha sido homenajeada en la Facultad de Ciencias Veterinarias en 2023 como una de las primeras profesoras y pioneras de la docencia y de la investigación en dicha Facultad. Ha sido la primera mujer en ser académica de número de la Real Academia de Ciencias Veterinarias, labor a la que se entregó con toda dedicación y entusiasmo. Asimismo, fue presidenta de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos de la Universidad Complutense de Madrid desde su fundación hasta 2017, así como miembro del Colegio de Químicos y de la Asociación 'Women in Nuclear'.

Debe a la química no solo su vida profesional, sino su feliz vida matrimonial, ya que conoció a su marido, Baldomero López, otro gran químico, siendo este su profesor de prácticas. Y juntos han sido germen de una nueva generación familiar de nietos ingenieros químicos.

Julián Maldonado