Piden doce años de cárcel para un hombre en Puertollano acusado de agredir sexualmente a su hija durante siete años

Según el escrito del fiscal, los hechos tuvieron lugar "de forma reiterada" entre 2011, cuando la víctima tenía once años, y 2019, cuando tenía 17
Audiencia Provincial de Ciudad Real
Audiencia Provincial de Ciudad Real

La Fiscalía de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real ha pedido doce años de prisión para un hombre en Puertollano acusado agredir sexualmente a su hija entre 2011, cuando la víctima tenía once años, y 2019, cuando tenía 17. El fiscal solicita, igualmente, prohibición de acercarse a menos de 500 metros de ella o de comunicarse con ella durante cinco años adicionales a la pena impuesta, así como libertad vigilada durante diez años y la obligación de participar en programas de educación sexual. Por último, se reclama una indemnización de 50.000 euros a la víctima por daños morales. El juicio tendrá lugar el próximo jueves, 26 de febrero, a las diez de la mañana.

Según el escrito del fiscal, el procesado responde a las iniciales J.B.M. y no cuenta con antecedentes penales. En la época del presunto delito, vivía en Puertollano con su esposa y con sus dos hijos, un niño y una niña. En ese domicilio, con una frecuencia de varias noches por semana y aprovechando que la menor dormía sola en una habitación, acudía a su dormitorio y actuaba creyendo que estaba dormida, si bien esta, aterrorizada y bloqueada, así lo simulaba.

El acusado, tal y como describe la fiscalía, le subía a su hija la parte de arriba del pijama por encima de los pechos y le bajaba la parte de abajo y las bragas, tocándole repetidamente los senos, así como el viente y los genitales, e introduciéndole los dedos en la vagina para, seguidamente, intentar penetrarla sin conseguirlo, ya que entonces ella se agitaba como si fuese a despertar, consiguiendo que su padre se fuese. Una de esas veces, el hombre agarró la cabeza de la niña y se la giró sobre la almohada intentando que le hiciese una felación, pero ella lo evitó cerrando fuertemente la boca. Asimismo, se masturbaba delante de ella.

Para llevar a cabo estas repetidas agresiones sexuales, el procesado, presuntamente, solía aprovechar los viajes que su esposa tenía que hacer a Madrid con su otro hijo, aunque una vez, incluso le tocó los genitales a la niña delante de su mujer y del niño aprovechando que estaban sentados en el sofá tapados con una manta.

Como consecuencia de todo ello, la víctima, que ahora tiene 25 años, sufre una reacción adaptativa y sintomatología de carácter ansioso que, en la actualidad, no necesita tratamiento médico.