La Fiscalía Provincial de Ciudad Real ha pedido penas de prisión de entre cinco y nueve años y multas de más de 70.000 euros para siete personas acusadas de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y pertenencia a grupo criminal. Todo ello como consecuencia de la Operación 'Cerezo', con la que en 2020 se desarticuló uno de los mayores clanes familiares de la droga gracias a una importante operación policial. El juicio tendrá lugar el próximo miércoles y jueves a las diez de la mañana en la Audiencia Provincial.
Según el escrito del fiscal, esta trama para distribuir cocaína y marihuana operaba en Puertollano desde, al menos, 2019. Los acusados utilizaban para ello cinco viviendas en el barrio del Carmen ubicadas a no más de 70 metros de distancia unas de otras y, en una de ellas, contaban con una plantación interior de marihuana para la cual defraudaron el fluido eléctrico. Asimismo, en esas viviendas se ha hallado droga por valor de casi 24.000 euros, más de 100.000 euros en metálico y numerosas armas de fuego listas para ser usadas.
Los acusados por los tres delitos antes mencionados, más el de defraudación del fluido eléctrico, son un hombre y su mujer, para los que el fiscal pide ocho años de cárcel; nueve años para la hija de ambos; y siete años y medio para su yerno, para una persona con mucho arraigo en la familia y para otra persona. Además, se piden cinco años de prisión para otra persona más, esta solo por los delitos de pertenencia a grupo criminal y tráfico de drogas. Para todos los acusados, eso sí, se pide multa de 72.000 euros por el delito contra la salud pública por tráfico de drogas.
En el amplio dispositivo desplegado con motivo de la Operación 'Cerezo' participaron un total de 60 agentes de Policía Nacional procedentes de la Comisaría Local de Puertollano, la Comisaría Provincial de Ciudad Real, la UPR de la Jefatura Superior de Castilla-La Mancha y Guías Caninos de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana con sede en Madrid.