El personal sanitario del Hospital 'Santa Bárbara' de Puertollano se ha manifestado este martes por la mañana a las puertas de Urgencias para arropar a la médica brutalmente agredida el pasado día 8 de diciembre en este mismo servicio, dando lectura a un manifiesto a respaldando a su compañera con aplausos.
En el manifiesto, al que ha dado lectura Beatriz del Hoyo, residente de Familia, los sanitarios han reclamado "tolerancia cero ante cualquier agresión física, verbal o amenaza" y "el refuerzo de personal de seguridad en la puerta de Urgencias". Igualmente, han exigido "un plan integral multidisciplinar contra la violencia sanitaria mediante la implicación de fuerzas de seguridad, órganos colegiales y la gerencia de cada área sanitaria y con la realización de auditorías periódicas anuales".
Asimismo, el personal sanitario del centro hospitalario ha pedido "formación continua obligatoria para sanitarios en comunicación y prevención de situaciones hostiles y agresiones; la revisión de protocolos de actuaciones frente a pacientes conflictivos y para la atención de pacientes psiquiatricos; asistencia integral a la víctima; y justicia rápida y eficaz".
"No es cierto que en esta Gerencia exista desprotección de trabajadores"
Por su parte, el gerente del Área Integrada de Puertollano, Cesáreo Peco, ha estado también presente en la concentración, declarando que esta agresión "ha impactado en el corazón de esta gerencia con unos hechos devastadores que han roto todas las barreras del respeto, causando a nuestra compañera graves lesiones físicas y emocionales".
En ese sentido, Peco ha señalado que su deseo es que el entorno laboral "sea seguro y no un campo de batalla, es inaceptable que los trabajadores sientan miedo de acudir a su puesto, ni tampoco aceptar como parte de su labor conductas violentas, amenazantes o intimidatorias", añadiendo que esta agresión es "un ataque directo a su dignidad, a su profesionalidad y, por ende, a todo el sistema sanitario en su conjunto".
Por otro lado, y preguntado por las declaraciones del Sindicato Médico de Castilla-La Mancha (CESM-CLM) en las que alertaba de que ya se habían producido intrusiones previas de personas ajenas al hospital, lo que evidencia "un clima de inseguridad", Cesáreo Peco ha negado que exista desprotección de los trabajadores y ha recalcado que en el momento de la agresión "precisamente estaban presentes las dos personas que se encargan de la vigilancia en este hospital, de hecho el primer agredido fue el propio vigilante, que estaba a diez metros escasos de la cama en la que el presunto agresor estaba ingresado, pero a veces perder un segundo ya es llegar tarde".
Fotos: Javier Rubio