En estos días, todos los que pasen por la plaza de la Asunción de Puertollano contemplan una gran elevadora que facilita el trabajo a unos operarios de la empresa 'Daimiel Obras y Servicios' (DOS) para dejar el tejado del templo parroquial libre de la palomina (excremento de paloma) y de las hierbas que dificultan el drenaje del tejado.
Mantener los edificios religiosos es fundamental para ganar seguridad y evitar que las posibles filtraciones, tras las abundantes lluvias, dañen el patrimonio.
"Agradecemos a todos los que pasan por la plaza de la Asunción las cautelas propias de estos trabajos, y a tantos miembros de nuestra comunidad, que están apoyando estas tareas de limpieza. Informaremos, próximamente, del estado de los tejados: con las últimas lluvias ha habido alguna filtración que nos preocupa y queremos mantenerlo todo limpio y cuidado. Esperemos que las palomas no ocasionen más desperfectos, que tantos recursos requieren y que además, podrían suponer un problema para la seguridad de los fieles y de los ciudadanos. Cuidar y mantener el patrimonio de Puertollano es obligación de toda nuestra comunidad parroquial, y de toda la ciudad", afirman desde la parroquia.