Creo que todos somos mas o menos conscientes del daño que están sufriendo muchas de nuestras palmeras y que el responsable es un voraz bichito conocido como picudo rojo, un escarabajo asiático que se ha convertido en una de las plagas más devastadoras para las palmeras en toda España. Desde su llegada en 1993 a Granada y Málaga, se ha extendido por toda la península, poniendo en riesgo tanto palmeras ornamentales como productivas.
Y es que sus hembras se introducen en las palmeras a través de las heridas de poda o cuando han sido trasplantadas recientemente, y a partir de ahí comienzan a destruirla por dentro, llegando incluso a dejarla totalmente hueca, como está ocurriendo con algunas de nuestra ciudad, no muchas todavía afortunadamente, pero podría llegar a ocurrir con todas las demás ya que cada hembra puede poner entre 300 y 500 huevos, los cuales eclosionan en 2 o 3 meses, dando lugar a larvas que se alimentan del interior de la palmera siendo responsables del daño más significativo, ya que excavan galerías que debilitan la estructura de la planta y acaban con su vida. Y lo peor es que después de tumbar a la palmera en cuestión, y como tienen que seguir comiendo, la abandonan para atacar a otra con su voracidad y afán destructivo.
Al habla con Coral Rodríguez
Esta plaga se detectó en Puertollano en octubre del año pasado cuando el propietario de una vivienda alertó a los servicios municipales de que una palmera de su jardín podría estar afectada por este insecto y el riesgo de contagio era evidente, tal y como después confirmó una empresa especializada, según me comentaba Coral Rodríguez, la concejal responsable de parques y jardines.
“Después se contrató a una empresa de Barcelona, especializada en el tratamiento de endoterapia contra el picudo rojo, que vino a Puertollano para impartir cursos de formación a los jardineros de Puertollano. Se compraron kits para hacer la endoterapia y nuestros jardineros la realizaron a todas las palmeras de más de metro y medio de altura ,porque no se puede hacer la endoterapia a palmeras mas pequeñas” añadía Coral quien también me ha explicado que se trataron unas 109 palmeras y se enviaron notificaciones a las propiedades privadas de la ciudad donde hay palmeras, alertando de la situación e incluso visitando los lugares donde los técnicos municipales eran requeridos.
Según la edil “a día de hoy se hace tratamiento en primavera y en otoño aunque irremediablemente hay algunas que están dañadas interiormente y hay que eliminarlas para evitar que la plaga siga extendiéndose.
Un 8,25% devoradas
En concreto, de las 109 palmeras hay que quitar 4 frente a la Residencia de Ancianos de Albertia, 2 en el Paseo de San Gregorio, 2 en la plaza de la Asunción y una en la barriada Fraternidad. Pero, afortunadamente, he de decir que el tratamiento está dando resultados positivos, porque tengo fotos de la pasada semana con algunas palmeras que se han tratado en las que ya están saliendo rebrotes por arriba. Sabemos y somos conscientes de que hay algunas que pueden caer todavía, pero el dato que tenemos hasta el momento de que de las 109 palmeras que han sido tratadas, al estar infectadas, solo 9, lo que significa un 8,25% del total, tengan que ser eliminadas, está bastante bien”.
En Puertollano el picudo está atacando solo a las palmeras canarias, sus favoritas, pero esto no es óbice para que asalte a algunas de las 500 palmeras de todo tipo que hay tanto en la vía pública como en propiedades privadas. “Aunque, matiza Coral, esto es algo imprevisible, porque hay palmeras a las que no les ha afectado a pesar de que estaban muy próximas a otras que han acabado devoradas. Todo depende de la especie y de la resistencia porque las que son más fuertes y sanas, sobre todo las más jóvenes aguantarán, pero las más viejas probablemente caerán”.
Salvar, curar, prevenir y recuperar
La invasión del picudo rojo es irreversible y la única solución es, además de salvar al mayor número posible de las palmeras afectadas, prevenir año tras año la infección de las demás como ya se hace para combatir la galeruca o escarabajo del olmo. Por eso, a partir de ahora los tratamientos curativos y los preventivos se hacen en octubre y marzo, siendo la primavera cuando además se hace una evaluación de la situación.
A pesar del daño que ha provocado el picudo denoto optimismo en mi conversación telefónica con Coral, frente al alarmismo, justificado o no, que inunda a la ciudadanía, sobre todo a través de las redes sociales con algunas imágenes que sin duda dan que pensar. Pero concluyo que al menos se están poniendo los medios y que, de alguna manera, se piensa intentar recuperar lo perdido: “Ahora estamos intentando plantar nuevas palmeras. De hecho, hay personas que han donado al ayuntamiento algunas que de las que tenían en sus propiedades y palmera que quitemos palmera que plantaremos en su lugar” concluye Coral.
Pero otro problema, como casi siempre, es el económico, ya que una palmera canaria adulta, similar a algunas de las que se han perdido, tienen un coste superior a los 600 euros, mientras que los llamados palmitos o palmeras enanas rondan los 180. Pero todo tiene solución menos la muerte, dice el refrán que en este caso se puede aplicar a las palmeras de Puertollano. Intentemos salvar el mayor número posible, pongamos los medios preventivos para que afecte en menor grado a las demás y restauremos las que se hayan perdido plantando otras palmeras nuevas. Es así de claro y, a la vez, así de complejo.