Los trabajadores de Repsol Lubricantes y Asfaltos SA (RLESA) de las factorías de Puertollano han revocado a su actual comité de empresa en la votación que ha tenido lugar este lunes con la participación del 73,53% de técnicos y administrativos y del 86,66% de especialistas no cualificados.
Según han informado trabajadores de RLESA a través de un comunicado, una mayoría “aplastante” ha apostado por el ‘Sí’ a la revocación, quedando el actual comité de empresa relevado de sus funciones, por lo que habrá que convicar nuevas eleccioes “con la mayor celeridad posible”, cumpliendo los márgenes temporales que la legislación dictamina.
Este es “un acontecimiento histórico en el marco laboral” fruto del “desamparo y de la omisión de sus obligaciones representativas”, tal y como afirman estos trabajadores. “Son muchos los meses que llevamos solicitando apoyo de nuestros representantes para poder hacer frente a la lucha por defender nuestros derechos. Son muchas las manifestaciones realizadas y los apoyos recibidos por parte de organizaciones ajenas a la empresa y de secciones sindicales presentes en esta, a las cuales agradecemos su apoyo”, añaden.
En este comunicado, muestran también su agradecimiento a “los sindicatos USO, Solidaridad Obrera y TIR, así como a los líderes de partidos políticos de la localidad como Jesus Manchón, de IU, y Miguel Ángel Ruiz, del PP y futuro alcalde de Puertollano, así como a lo medios de comunicación por hacerse eco de nuestras noticias y dar visibilidad a nuestra causa. Gracias a su apoyo en la lucha por defender nuestros derechos los trabajadores reuníamos fuerzas para afrontar el panorama que estábamos sufriendo”.
Estos trabajadores recuerdan que “han sido meses de aguantar coacciones, descréditos y acusaciones infundadas por parte de las secciones sindicales STR y CCOO, que fueron elegidas para defender nuestros derechos. Los trabajadores hemos sido vapuleados, boicoteados y sometidos a las exigencias de la empresa sin opción alguna a réplica”.
Para ellos, “este es solo el primer paso, pero es decisivo para conseguir la legitimidad con la que la empresa siempre nos amedrentaba en la lucha por defender nuestros derechos. Derechos que consideramos vulnerados por miedo a las repercusiones que el ejercicio de estos pudiera ocasionarnos”.
En consecuencia, vuelven a “retomar nuestra lucha más fuertes, decididos y respaldados por el apoyo sindical de TIR, dispuestos a conseguir lo que tanto hemos esperado, defender nuestros derechos”.