La huelga minera de 1911 en Puertollano: del conflicto local a la huelga general (parte 2)

Un brillante artículo de Javier Holgado

Continuamos con el relato publicado por El Pueblo Manchego sobre la huelga minera de enero de 1911 en Puertollano. En la primera entrega mencionamos la llegada del periodista José María Fraile a la localidad y su entrevista con los representantes de la asociación obrera “La Precisa”. En esta segunda parte, el reportaje profundiza en cómo se desencadenó definitivamente el conflicto y cómo acabó extendiéndose hasta convertirse en una huelga general que movilizó a 1.500 trabajadores.

El desencadenante: 11 de enero

Durante la reunión celebrada el domingo 15 de enero, los miembros de la Junta Directiva de “La Precisa” explicaron a Fraile que, tras presentar sus primeras reclamaciones el día 2 —y ante la negativa de los ingenieros— los mineros volvieron a dirigirse a la empresa el 11 de enero.

Ese día, los trabajadores del Pozo Santa María esperaron a la entrada al ingeniero Sr. Kindelán para reiterar sus demandas. La respuesta fue nuevamente negativa, pero esta vez acompañada de una decisión inesperada: Kindelán ordenó el paro de la mina Asdrúbal, una medida interpretada como un gesto de autoridad y que elevó de inmediato la tensión.

La reacción de los mineros fue inmediata: se pusieron en contacto con sus compañeros del resto de explotaciones, que se solidarizaron con ellos y detuvieron las labores en los pozos Calatrava, Argüelles, Terrible Segundo e Iniciativa.

Intento de frenar el conflicto

Cuando la información llegó al presidente de “La Precisa”, Cayetano Álvarez, este ordenó que se detuvieran las protestas hasta aclarar los hechos. Sin embargo, su mensaje solo alcanzó a los pozos Argüelles e Iniciativa; el resto continuó parado.

Ante la creciente tensión, los ingenieros publicaron un comunicado oficial anunciando el cierre temporal de varios pozos: Santa María, Calatrava y Terrible Segundo.

La huelga general: 1.500 trabajadores en paro

La situación se agravó rápidamente. Los mineros de Argüelles e Iniciativa, al ver cómo sus compañeros se quedaban sin trabajo y ante lo que consideraban una actitud abiertamente amenazante por parte de la empresa, decidieron unirse a la protesta y declararon la huelga general. Solo ese día, 11 de enero, más de 1.500 trabajadores —muy por encima del número de empleados del resto de empresas mineras de la zona— se encontraban ya en paro.

Esa misma noche, una comisión de obreros metalúrgicos y albañiles de las explotaciones mineras acudió a reunirse con los huelguistas para comunicarles que también se sumaban al movimiento.

Solo 20 esquiroles

Según relataban los trabajadores, cuando la empresa intentó restablecer la actividad, únicamente 20 esquiroles se presentaron en su puesto. El resto permaneció firme en la protesta.

Nuevas peticiones ante la Junta de Reformas Sociales

Aprovechando la intervención institucional, los mineros presentaron ante la Junta de Reformas Sociales una ampliación de sus demandas. A las ya formuladas el 2 de enero, añadieron las siguientes:

  • Que las herramientas perdidas por desprendimientos fueran abonadas por la empresa.
  • Que los picadores cobraran conforme a las tarifas establecidas, que no se estaban respetando.
  • Que el pago de los jornales se realizara semanalmente: los sábados al finalizar la jornada o los domingos en Puertollano, evitando desplazamientos en su día de descanso.
  • Que a los picadores destajistas de avanzamiento se les fijara un sueldo mínimo de 14 reales, con liquidaciones mensuales por el exceso de trabajo.
  • Que se incrementaran los jornales por administración:
    • De 2,75 a 3,25 pesetas para el personal de interior.
    • De 2 a 2,50 pesetas para el de exterior.
    • En el caso de las mujeres, de 1,25 a 1,50 pesetas.

Los representantes de los huelguistas comunicaron también su postura al Comité de la Unión Nacional de Trabajadores (CNT), solicitando apoyo moral y recursos para sostener la huelga.

Junta General de Obreros: 15 de enero

Ese mismo domingo 15 de enero, con Fraile aún en la localidad, se celebró una Junta General de socios de “La Precisa”. Se leyó el acta de la reunión anterior y varias cartas enviadas por diputados y empresas.

Llamó especialmente la atención una carta del director del periódico El Radical, quien señalaba que, si se deseaba el envío de un redactor a Puertollano, debían sufragarle los gastos de viaje, fonda y telegramas.

Durante la reunión, la presidencia insistió en mantener la firmeza en las reivindicaciones pero sin recurrir a la violencia.

Intento de obtener la versión de los ingenieros

Buscando completar su crónica, Fraile intentó entrevistarse con el ingeniero-director René Lafleur, pero este no se encontraba en Puertollano. Se dirigió entonces al domicilio del ingeniero Sr. Mateu, quien lo recibió a pesar de estar convaleciente de un accidente. Sin embargo, excusó no poder aportar ninguna información por encontrarse de baja laboral.

La tensión continúa

Fraile regresó a Ciudad Real en el tren de las 20:30 de ese mismo 15 de enero. La noticia publicada el día 16 cerraba señalando que, según información del Gobierno Civil, el capitán de la Guardia Civil de Puertollano comunicaba que la huelga seguía sin solución y con tendencia a agravarse.