El sábado se disputó el segundo derbi de la temporada entre los dos equipos de Puertollano: el Ciudad de Puertollano FS. y el Puertollano FS. Aunque el resultado final fue de empate a tres, el verdadero vencedor fue el fútbol sala local, que goza de excelente salud y se ve reforzado por la buena sintonía entre ambos clubes.
Ante más de 200 aficionados en las gradas, se vivió un partido intenso y emocionante entre el conjunto minero, dirigido por Jimmy, y el equipo rojillo, con Castedo al frente. El ambiente fue inmejorable, tanto entre las aficiones como en la pista, donde jugadores y seguidores ofrecieron una auténtica lección de fair play. El fútbol sala de Puertollano está magníficamente representado por estos dos equipos.
El encuentro comenzó con respeto mutuo, aunque fueron los mineros quienes dominaron la primera parte y merecieron más por el juego desplegado. En el minuto 3, Pedro Écija adelantó a los rojillos con el 0-1. Tomás Olmeda igualó el marcador para los azules en el minuto 12 (1-1), y en el 18, Sergio Arjona puso el 2-1. Poco antes del descanso, Fran Elbar logró empatar para los rojillos, dejando el marcador en 2-2 al final del primer tiempo y una gran sensación entre los asistentes.
La segunda parte mantuvo la intensidad, con ocasiones para ambos conjuntos. El equipo minero salió decidido a por la victoria, y ambos tuvieron opciones claras. Fruto de esa presión, Pablo Fernández anotó el tercer tanto para el Puertollano F.S. en el minuto 31 (2-3). Sin embargo, a falta de cuatro minutos para el final, Sergio Sánchez firmó el empate definitivo (3-3). Un resultado que dejó la sensación de que el C.D. Ciudad de Puertollano mereció algo más, por las numerosas ocasiones generadas.
El conjunto dirigido por Jimmy planteó un partido muy serio desde el inicio, mostrando competitividad, intensidad y una actitud encomiable. El equipo ofreció una imagen muy mejorada respecto a encuentros anteriores, dejando claro que está en una línea ascendente.