410 árboles y ni un platanero nuevo en el Paseo del Bosque de Puertollano

Aunque comunes en el urbanismo del siglo XX, estos árboles generan grandes cantidades de polen altamente alérgeno y residuos que saturan el alcantarillado

Las obras de remodelación del emblemático Paseo del Bosque de Puertollano han traído consigo no solo máquinas y vallas, sino también un intenso debate ciudadano sobre distintos temas como la falta de información acerca del diseño final de esta zona al no haberse publicado plano alguno o mostrar alguna maqueta del mismo.

Farolas, pasaje, desvio, valla...

Además de la polémica por el diseño de las farolas elegidas o, se suman las críticas por el desvío de la calle Ancha, la regulación del tráfico mediante el semáforo de la calle Pablo Neruda o la instalación de vallas en la acera de los impares ante la inminente semipeatonalización de la calzada. Sin embargo, en las últimas horas ha saltado a la palestra una polémica que permanecía latente hasta su denuncia en redes sociales: la supuesta plantación de nuevos plataneros.

No sé plantarán plataneros

Al tratarse de un hecho que podría afectar a la salud de muchos ciudadanos y ante el temor de que el nuevo diseño perpetuara los problemas de alergias y suciedad asociados a los plátanos de sombra (Platanus x hispanica), Coral Rodríguez Duque, Concejal de Medio ambiente, parques y jardines, ha sido tajante: se han mantenido los que estaban pero no se plantará ni un solo platanero nuevo en el Paseo.

Polen, residuos y alergias

Esta decisión responde a una demanda histórica de los vecinos que, por un lado, no quieren que se pierdan ni un solo árbol de los ya plantados y, por otra parte, otros vecinos están totalmente en contra de que se planteen plataneros nuevos. La explicación es sencilla, este tipo de árbol, aunque comun en el urbanismo del siglo XX, genera grandes cantidades de polen altamente alérgeno y residuos (pelusa y hojas de gran tamaño) que no solo se esparcen por todas partes sino que también saturan los sistemas de limpieza y alcantarillado. El nuevo pulmón verde de Puertollano busca el camino opuesto: sostenibilidad, salud pública y color durante todo el año.

¿Qué se está plantando?

En lugar de la uniformidad del plátano, el proyecto introduce 410 nuevos árboles de especies seleccionadas por su bajo potencial alergénico y su belleza cromática. El objetivo es crear un entorno diverso que cambie con las estaciones sin castigar los pulmones de los ciudadanos. Por eso, entre las especies que ya están llegando al paseo del Bosque destacan, por su color y estética, arces rojos y liquidámbar, que ofrecerán estampas espectaculares en otoño con tonos rojizos y dorados. A estos se suman los Cercis siliquastrum (árboles del amor), que teñirán el paseo de rosa cada primavera.

Apuesta por lo autóctono

En colaboración con el centro agroambiental "El Chaparrillo", se incorporarán especies robustas y adaptadas a nuestro clima como robles (120 ejemplares), almeces (80), encinas (80) y coscojas (80). La estructura verde se reforzará con acacias y prunus, árboles de crecimiento controlado y gran resistencia. Pero desmentir la llegada de nuevos plátanos no significa acabar con el pasado. El proyecto de remodelación ha sido diseñado para salvar el 70,95% de la masa arbórea actual. De hecho, los ejemplares históricos que están en buen estado sanitario en otros lugares de la ciudad permanecerán en su sitio. Esto incluye los olmos centenarios situados en las inmediaciones de la Casa de Baños, auténticos supervivientes que seguirán dando sombra a las futuras generaciones, así como los pinos y cipreses consolidados que están también en la zona en obras del paseo y que han demostrado su adaptación al terreno.

Riego inteligente

Para garantizar que estas nuevas especies prosperen y no sufran el estrés hídrico de años anteriores, la obra incluye la instalación de un sistema de riego automatizado y eficiente. Con esto se pretende evitar la pérdida de ejemplares y asegurar que el Paseo del Bosque no sea solo un nombre, sino un espacio real de biodiversidad en el corazón de Puertollano. Con este plan, la ciudad espera cerrar la polémica y transformar el recelo inicial en la expectación de estrenar un paseo más sano, más limpio y, sobre todo, más verde.