La Junta ha destinado 90 millones desde 2015 para impulsar 300 proyectos del sector agroalimentario en la provincia de Ciudad Real

La delegada de la Junta, Blanca Fernández, ha destacado la importancia de las ayudas FOCAL

La delegada provincial de la Junta de Comunidades, Blanca Fernández, ha dado cuenta de las ayudas que ha destinado el Gobierno que preside Emiliano García-Page en la provincia de Ciudad Real a través de las ayudas Focal. En total, 90 millones de euros en ayudas y una inversión total superior a los 350 millones desde 2015 que han permitido impulsar 300 proyectos del sector agroalimentario tanto desde el punto de vista de la transformación, como de la comercialización, el desarrollo de nuevos productos y el fomento de la calidad alimentaria.

Blanca Fernández ha explicado que “son ayudas económicas muy sustanciosas que se destinan a cooperativas agrarias y a empresas agroalimentarias cuyo objetivo fundamental es aumentar el valor añadido generado por el sector” a través, fundamentalmente, de la innovación de los procesos, las tecnologías, la mejora de la calidad, la competitividad y la comercialización, entre otros.

Precisamente a este fin, y sólo en el último año, la delegada de la Junta ha destacado el impulso de proyectos empresariales de cooperativas y de empresas en el sector agroalimentario de la provincia de Ciudad Real por un importe de 28 millones de euros que han contado con una subvención de 6,5 millones de euros por parte del Ejecutivo castellanomanchego que “demuestra el compromiso que tiene el Gobierno de Emiliano García-Page con el sector primario y con la industria agroalimentaria”.

Tipo de actuaciones durante el último año

En este caso las ayudas aportadas han servicio para que las empresas y cooperativas beneficiarias hayan podido ampliar y mejora una fábrica de quesos; instalar una planta de recepción, limpieza y envasado de productos hortofrutícolas; reformar y ampliar una nave para mejorar la capacidad y la calidad productiva; adecuar naves de cereal; levantar una nave de procesado de productos agrícolas; automatizar una línea completa de loncheado de jamón; acondicionar un secadero de frutos secos; acometer mejoras en una almazara y construcción de otra de tipo ecológico; dotar de una nueva cámara de congelación y sistema de etiquetado; implementar mejoras tecnológicas asociadas al procesado de cereal y habilitar una nueva línea de envasado y procesado de cebolla.

Valor añadido a la industria agroalimentaria

El objetivo que se persigue en todos estos casos es dar valor añadido a esta industria agroalimentaria, y ello pasa por una modernización a la que contribuye el Gobierno de Castilla-La Mancha. Unas ayudas que son muy rentables si se tiene en cuenta que “cada euro que invertimos de dinero público se traduce en una inversión de tres euros por parte del sector privado”, ha apuntado Blanca Fernández.

La delegada provincial de la Junta de Comunidades ha subrayado que este avance en el sector agroalimentario se ha producido porque “ha habido un gobierno como el de Emiliano García-Page que ha decidido multiplicar por tres el presupuesto, y que además de estas ayudas FOCAL, también han experimentado un gran crecimiento las aportaciones a la incorporación de jóvenes al campo, a la modernización de explotaciones agrarias o a las ayudas VITANI al sector del vino.

Sector fundamental para la renta y la riqueza regional

Un esfuerzo que ha dado resultados, ya que en un análisis de la evolución del sector agroalimentario en Castilla-La Mancha se observan unos “datos espectaculares” si se tiene en cuenta que en 2015 representaba el 12 por ciento de la riqueza regional, y hoy representa el 18 por ciento. Es decir, se ha incrementado en seis puntos el producto interior bruto y “ninguna otra comunidad autónoma ha sido capaz de hacer crecer a su sector agroalimentario tanto como se ha hecho en Castilla-La Mancha”, un mérito que la delegada ha atribuido “esencialmente a las empresas del sector, pero indudablemente las ayudas que hemos puesto encima de la mesa han ayudado”.

Para finalizar, Blanca Fernández también ha valorado el hecho de que “somos la segunda región con mayor renta agraria de toda España y la que más ha mejorado su renta agraria en los últimos ocho años y medio, con un crecimiento superior al 30 por ciento”, pero aun habiendo hecho los deberes, ha manifestado que “queda mucho por hacer y retos que afrontar en un mercado global muy vivo y potente”, y aquí juega un papel decisivo la apuesta por producir productos competitivos y de calidad.

Comentarios