España duplica la tenencia de criptomonedas, del 4% al 9% entre 2022 y 2024

España está viviendo un despertar definitivo en su relación con las criptomonedas. Según un estudio del Banco Central Europeo (BCE), la proporción de españoles que posee criptomonedas pasó del 4 % en 2022 al 9 % en 2024. Este avance cobra especial relevancia en un contexto europeo en constante transformación, y subraya el potencial de estas tecnologías como herramientas de inversión, innovación tecnológica y participación democrática en el ecosistema financiero.

El crecimiento más que duplica el porcentaje de usuarios

En apenas dos años, la tenencia de criptoactivos en España se ha más que duplicado, pasando del 4 % de la población en 2022 al 9 % en 2024, según datos del Banco Central Europeo. Esta cifra no solo muestra una adopción creciente, sino también una consolidación de las criptos con potencial como opción válida dentro del panorama financiero nacional.

El notable incremento en la tenencia de criptomonedas se refleja también en el volumen de inversión agregado. Según un análisis publicado en marzo de 2025, los españoles destinan aproximadamente 4 100 millones de euros a inversiones en criptoactivos, lo que aporta una dimensión concreta al crecimiento numérico del 9 % de poseedores.

Esta cifra no solo evidencia el interés por los activos digitales, sino también la disposición a comprometer montos sustanciales, consolidando la percepción de las criptomonedas como parte legítima de la estrategia financiera.

Este avance cuantitativo se ve acompañado por una diversificación regional significativa. Un estudio realizado por la plataforma Criptan muestra que la inversión media por persona en criptoactivos alcanza los 3 100 €, aunque en comunidades como Cantabria escapa a los 6 000 €, mientras que otras como Extremadura o Navarra también superan los 5 000 € por inversor. Estas diferencias territoriales subrayan tanto la heterogeneidad del ecosistema cripto español como el potencial de crecimiento en regiones con menor penetración hasta ahora.

Al analizar los propósitos de estas inversiones, el Banco de España aporta otro dato relevante: el 57 % de los españoles que poseen criptomonedas lo hace con fines de inversión, mientras que un 19 % los emplea para pagos, y un adicional 20 % los utiliza con ambos propósitos. Esto confirma que no se trata solo de acumulación pasiva, sino de un uso activo y funcional de estos activos, reforzando su utilidad práctica y marcando un paso hacia una adopción más madura y diversificada.

Finalmente, desde una perspectiva macro, el Informe del Banco de España sobre Estabilidad Financiera de primavera de 2025 destaca el crecimiento sostenido del mercado global de criptoactivos, así como el avance en instrumentos regulados como los ETFs y la supervisión más ajustada, en línea con una adopción creciente y responsable en el ámbito doméstico. Esta evolución normativa y estructural podía ser un catalizador clave para que el porcentaje de españoles con criptoactivos continúe subiendo de forma sólida en los próximos años.

El estudio realizado por Binance, líder global del ecosistema cripto, complementa estos datos con un perfil muy positivo del nuevo inversor español. En España, el usuario medio es hombre (aunque con una proporción femenina destacada del 18 %, superior a la media europea), de entre 26 y 45 años, y con alta participación de autónomos (44 % frente al 30 % europeo). 

Además, el 52 % se incorporó al mercado en el último año, lo que denota una ola de adopción reciente y creciente. La confianza es notable: el 74 % de los usuariosve las criptomonedas como una inversión a largo plazo.

Inversión responsable y enfoque a largo plazo

La adopción encierra un mensaje claro: las criptomonedas ya no son solo especulación. En España, la mayoría de los poseedores las utilizan como reserva de valor o ahorro, y una parte significativa las considera una estrategia de inversión madura. 

El Banco de España muestra que el 57 % los emplea exclusivamente como inversión, mientras que el 19 % los usa para pagos y un 20 % combina ambos usos. Por su parte, Binance destaca que un 74 % de los inversores españoles ve las criptomonedas como una inversión a largo plazo.

Un entorno normativo adecuado impulsa confianza. La entrada en vigor del Reglamento MiCA (Markets in Crypto‑Assets) el 30 de enero de 2025 ha sido clave para aportar seguridad, claridad y protección al inversor. Bajo esta regulación, la CNMV supervisa el mercado español y ha permitido que bancos tradicionales comiencen a ofrecer productos cripto accesibles, como ETFs, custodia tokenizada y carteras multiactivo. Un ejemplo sólido es Bit2Me, empresa española registrada en el Banco de España, que ha ampliado su oferta con servicios de intercambio, monederos, préstamos cripto y educación digital.

No se trata solo de tener cripto, sino de entender qué son. En España, la familiaridad con estos activos alcanza niveles destacados: un estudio de Coinbase y Qualtrics revela un 80 % de conocimiento entre los consumidores, frente al 66 % en Reino Unido y 60 % en Alemania. 

Además, los españoles dedican más tiempo a formarse: una media de 3,7 meses antes de su primera compra frente a 2,2 meses en Europa. Este enfoque educativo contribuye a una adopción más consciente, responsable y sostenible.