Aparece un caso de gripe aviar en las Tablas de Daimiel

"No puede tratarse como un hecho aislado", ha dicho Ecologistas en Acción
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel
Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Ecologistas en Acción ha denunciado que la aparición de un caso de gripe aviar en Las Tablas de Daimiel, circunstancia que "evidencia la fragilidad ecológica del humedal y la falta de medidas preventivas eficaces". Desde Ecologistas en Acción consideran que este episodio "no puede tratarse como un hecho aislado, sino como la consecuencia de años de desecación, sobreexplotación del acuífero y pérdida de biodiversidad". En este sentido, la reducción drástica de los niveles hídricos, el estrés de la avifauna residente y el contacto entre aves migratorias y locales generan condiciones propicias para la transmisión de patógenos. “Cuando un ecosistema pierde equilibrio, las enfermedades emergen como una respuesta natural del colapso ambiental”, afirma Gosálvez.

Y esto sucede en "un marco de expansión de la ganadería industrial con modelo de macrogranjas avícolas intensivas, caracterizado por altas densidades de animales, escasa diversidad genética y condiciones de hacinamiento, lo que constituye un entorno perfecto para la mutación y diseminación de virus como el de la gripe aviar".

La intensificación industrial "no solo amenaza la biodiversidad y los recursos hídricos, sino que pone en riesgo la salud pública al favorecer la aparición de nuevas enfermedades zoonóticas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO han advertido reiteradamente que la expansión de la ganadería intensiva y la destrucción de hábitats naturales incrementan el riesgo de pandemias".

Desde los grupos ecologistas regionales con representación en el Patronato reclaman a las administraciones competentes —Ministerio para la Transición Ecológica, Junta de Castilla-La Mancha y MAPA— la adopción urgente de las siguientes medidas:

  • Restauración ecológica real del Parque Nacional, garantizando caudales ecológicos suficientes y el fin de las extracciones ilegales de los acuíferos del Alto Guadiana.
  • Moratoria inmediata a la instalación o ampliación de macrogranjas avícolas alrededor de espacios protegidos como Las Tablas de Daimiel.
  • Promoción de modelos ganaderos sostenibles, de pequeña escala, con criterios de bienestar animal y respeto al equilibrio ecológico.
  • Revisión ambiental y sanitaria de las explotaciones existentes, con especial atención a la gestión de residuos, purines y aguas contaminadas.
  • Transparencia y coordinación interinstitucional en la gestión sanitaria y ecológica del parque.
  • Refuerzo del seguimiento científico sobre fauna silvestre y calidad del agua, con publicación abierta de los datos de vigilancia epidemiológica.
  • Aplicación efectiva de medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas del entorno y control riguroso de vertidos y residuos.
  • Creación de un comité científico independiente para evaluar los riesgos zoonóticos derivados del deterioro del ecosistema.

El virus de la gripe aviar se propaga fundamentalmente entre aves, pero su persistencia y mutabilidad se ven favorecidas por los ecosistemas degradados y por la intensificación agroganadera.

Las evidencias científicas demuestran que "la pérdida de hábitats naturales y la presión humana sobre la fauna incrementan la probabilidad de saltos de especie y brotes de enfermedades emergentes como sucedió en la pandemia de COVID en 2020".

“Las Tablas de Daimiel es uno de los termómetros de la salud ambiental de toda la Mancha húmeda. La gripe aviar no es solo un problema sanitario: es una señal de alarma de un sistema colapsado por la inacción política y la falta de respeto al equilibrio ecológico”, concluye Gosálvez, que hace un llamamiento a la ciudadanía para exigir una gestión ambiental basada en la evidencia y en la protección efectiva de los ecosistemas, no en la mera contención de crisis puntuales.