En Málaga

Visita al Museo de Málaga, Palacio de la Aduana, y sus colecciones

Por José Belló Aliaga

En 1972 se unifican en una sola institución, con el nombre de Museo de Málaga, los antiguos museos provinciales de Bellas Artes (1913) y Arqueológico (1945) de la ciudad, dos colecciones cerradas al público en 1996 y 1997.

En 2005 el Estado español y la Junta de Andalucía, en respuesta a una importante manifestación ciudadana bajo el lema «La Aduana para Málaga» (1997- 2004), acordaron que el Museo de Málaga se instalara en el edificio del palacio de la Aduana, su actual sede, donde abrió de nuevo al público en 2016.

Un único museo con dos colecciones

Las colecciones de arqueología y arte del Museo de Málaga se exponen bajo un mismo relato, narrando su creación en el peculiar ambiente histórico, económico y social de la Málaga del siglo XIX. Da la bienvenida al visitante en la planta baja la escultura romana del siglo I conocida como la Dama de la Aduana, por haber sido hallada en la construcción del edificio. El palacio de la Aduana, construido a finales del siglo XVIII en este mismo contexto, adquiere protagonismo en el discurso.

La actual directora del museo, María Morente del Monte hizo para nuestro periódico las siguientes declaraciones:

Declaraciones de María Morente del Monte, Directora del Museo de Málaga. Palacio de la Aduana

El palacio de la Aduana

El palacio de la Aduana es un hito en el paisaje urbano de la ciudad. Mandado construir en 1787 por Carlos III como aduana portuaria, es el ejemplo del comercio de la ciudad con su puerto. Diseñado por Manuel Martín Rodríguez, es la expresión más contundente del estilo neoclásico en Málaga. El edificio ha albergado a lo largo de su historia usos industriales y administrativos, ha acogido las visitas reales en el siglo XIX y hasta 2008 fue además la sede del Gobierno Civil.

Recorrido

La colección permanente se expone en las plantas segunda y primera, bajo un mismo discurso. Completa el recorrido un almacén visitable en la planta baja.

Recorrido por el Museo de Málaga, Palacio de la Aduana, y sus colecciones

Segunda planta. Arqueología

La colección Loringiana, origen del Museo Arqueológico de Málaga

La colección privada de arqueología formada por los marqueses de Casa Loring a mediados del siglo XIX en su finca de la Concepción fue en su época una de las colecciones arqueológicas más importantes de España y el origen del coleccionismo arqueológico en Málaga.

Las colecciones de arqueología del Museo de Málaga

  1. La Prehistoria en las cuevas malagueñas En la Prehistoria de Málaga destacan los yacimientos en cuevas. Las colecciones documentan momentos claves como el final de los neandertales y su sustitución por el hombre anatómicamente moderno (Zafarraya); la cueva de Nerja, exponente de la vida de los Homo sapiens sapiens durante la última glaciación; o la cueva de las Tres Tinajas, con vasijas cerámicas de las comunidades del Neolítico. Un audiovisual sobre la pintura rupestre paleolítica en las cuevas malagueñas completa esta unidad.
  2. Entre tumbas de gigantes: el paisaje megalítico La provincia de Málaga conserva algunos de los monumentos megalíticos más importantes de Europa, que destacan además por su variedad: sepulcros de galería, de corredor, tumbas de falsa cúpula y algunos excavados en la roca o hipogeos. En el museo se pueden contemplar parte de los ajuares conservados en estos enterramientos, así como objetos de la vida cotidiana descubiertos en los asentamientos coetáneos.
  3. Fenicios e indígenas

A mediados de los años sesenta del siglo XX el Instituto Arqueológico Alemán de Madrid excavó el primer asentamiento fenicio en la península Ibérica: Toscanos, en Vélez-Málaga. A este descubrimiento se han ido sumando otros como la necrópolis de Trayamar, con su famoso medallón de oro, el Cerro del Villar o los más recientes de la bahía de Málaga y las novedosas tumbas de Chorreras y del Guerrero. La sala deja constancia de la investigación reciente y su atención en los últimos años a las comunidades del final de la Prehistoria, que convivieron en nuestras tierras con los fenicios.

  1. De la conquista de Roma a los primeros municipios

Tras la conquista de la región por Roma, fenicios e íberos mantienen sus señas de identidad durante un par de siglos, de lo que es ejemplo el culto al dios Hércules o Melkart. En el museo se conservan también ejemplos de la creación de municipios romanos con una floreciente economía apoyada en la comercialización del garum y el aceite. En este contexto, florecen ciudades como Cartima, de cuyas termas procede el bello mosaico del Nacimiento de Venus.

  1. El final de la Málaga romana: unos siglos no tan oscuros

En los últimos siglos del Imperio romano el cristianismo fue adquiriendo un papel político cada vez mayor. Buena prueba de ello es la presencia en la provincia de basílicas como la de Vega del Mar (Marbella). La investigación más reciente propone que, en tiempos del emperador Justiniano, Málaga pudo ser capital de Bizancio.

  1. Málaga y la islamización de al-Andalus

Los habitantes de los primeros siglos de al-Andalus asistieron a la génesis de una importante medina: Malaqa, con destacados talleres alfareros. La región sobresale en esta época también por haber sido el escenario de una grave revuelta contra el poder de los Omeyas de Córdoba, protagonizada por Umar Ibn Hafsun desde su capital, Bobastro (Ardales).

  1. Madina Malaqa y su territorio

Entre los siglos XI y XII, la ciudad de Málaga alcanzó un gran protagonismo en al-Andalus, como atestigua su alcazaba. Su reconstrucción en las primeras décadas del siglo XX recuperó una nutrida colección arqueológica, origen del museo. La importancia de Malaqa se centró en su puerto, destacando por la producción y comercio de la seda y la loza dorada.

Primera planta. Arte

La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo y el origen del Museo de Bellas Artes de Málaga

En el ambiente de la Málaga del siglo XIX que tan bien ilustra la obra Alegoría de la historia, la industria y el comercio de Málaga, la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo (1849) recibe el encargo de crear un museo público con los bienes muebles procedentes de los edificios desamortizados. Una empresa que por distintas circunstancias no consigue su objetivo. El Museo del Bellas Artes se inaugura en la ciudad, ya iniciado el siglo XX, como una gran pinacoteca de arte moderno.

Las colecciones de arte del Museo de Málaga

  1. Recuperar la historia

Las colecciones del Museo de Málaga poseen una escasa representación de fondos de arte antiguo. Aunque, fruto de depósitos estatales, custodia algunas obras relevantes anteriores al siglo XIX de Luis de Morales, Murillo, la escuela de Ribera, Pedro de Mena o Fernando Ortiz.

  1. El paisaje en el siglo XIX: triunfo de un género

El paisaje fue uno de los géneros que disfrutó de mayor éxito en el siglo XIX. La producción malagueña adquirió importancia especial en el ámbito nacional gracias al desarrollo de una escuela local, bajo la influencia del holandés Carlos de Haes, en la que destacan pintores como Manuel Criado, Emilio Ocón o José Gartner. En esta sala se invita también al público a pensar en las consecuencias que tuvo a comienzos del siglo XIX la nueva tendencia de pintar al aire libre y la influencia de la aparición de la fotografía.

  1. La escuela malagueña de pintura: el éxito nacional

Con la llegada a Málaga en 1867 del valenciano Bernardo Ferrándiz, se consolida una escuela de pintura local que potenció la formación de unos pintores que alcanzaron éxito nacional, con especial relevancia en los géneros del retrato y la pintura de género, como Denis Belgrano o Martínez de la Vega.

  1. La profesionalidad del círculo malagueño: Muñoz Degrain

Establecido en Málaga en 1870, Antonio Muñoz Degrain se convierte en el pintor más relevante de la ciudad por su sólida formación y proyección nacional. Tuvo un activo papel en la creación del Museo de Bellas Artes, decidiendo la orientación del mismo a la pintura moderna.

  1. Moreno Carbonero, prestigio artístico y reconocimiento social

José Moreno Carbonero fue el alumno aventajado de la escuela malagueña y el pintor local con mayor reconocimiento nacional. En su sala, presidida por la obra La meta sudante (1882), se exponen también piezas conocidas en el panorama español como Una esclava en venta (Jiménez Aranda) o La modelo Amelia (Palmaroli).

  1. Continuidad y decadencia: José Nogales

Discípulo de Moreno Carbonero y docente en la Escuela de Bellas Artes local, se presenta con dos obras de gran formato: Las floristas valencianas y El milagro de santa Casilda, donde se aprecia su calidad en las composiciones florales, en las que se le consideró un maestro de calidad nacional.

  1. El arte de fin de siglo: Enrique Simonet y Salvador Viniegra

Y tenía corazón, de Simonet (1890), es sin duda la obra con mayor atractivo e identidad social del Museo de Málaga. Se acompaña con El juicio de Paris (1904), donde se evidencia su segunda etapa pictórica. La bendición de los campos, de Salvador Viniegra (1887), reconocida por su magistral tratamiento de la luz, completa una sala que no pasará desapercibida al visitante.

  1. La vanguardia en Málaga, entre Pablo Picasso y José Moreno Villa

José Moreno Villa, a quien se presenta también en este museo en su faceta de poeta e historiador del arte, es la mejor expresión del arte de vanguardia en nuestras salas. Su obra plástica se acompaña de audiovisuales dedicados a la revista Litoral, la mejor expresión en Andalucía de la generación del 27, y al legado Sabartés, la donación del secretario de Picasso que permitió inaugurar en los años setenta del pasado siglo una sala dedicada al artista universal.

  1. El arte contemporáneo malagueño

Con la generación del 50, el grupo Picasso o el colectivo Palmo, se presenta una selección de artistas malagueños, exponentes de la apuesta local por el arte, una vocación que ha caracterizado la trayectoria cultural de la ciudad y que actualmente se mantiene activa a través de la oferta museística local.

  1. Colecciones especiales

El Museo de Málaga posee un importante fondo de dibujo, obra gráfica y otros objetos que por su naturaleza requieren unas condiciones de conservación y exposición que aconsejan su renovación periódica.

Primera planta. Historia del museo

  1. Un museo cargado de historia

El Museo de Málaga es una institución con un siglo de antigüedad. Su historia se documenta a través de su pervivencia, sus sedes, la sucesión de montajes expositivos, la peculiaridad de algunas de sus colecciones y la forma de ingreso de sus fondos. El actual museo no puede dejar de recordar y explicar la potente reivindicación ciudadana que motivó su reapertura y su instalación en este edificio que hoy lo acoge: el palacio de la Aduana, un hecho que le ha otorgado su personalidad y el reconocimiento social.

Planta baja. Almacén visitable

Las tendencias actuales de la museografía apuestan por incorporar a la visita espacios antes restringidos a uso interno, como es el caso de los almacenes o salas de reserva. Este almacén, con fondos de distinta naturaleza, tipología, formatos y cronología, permite conocer obras que estarían habitualmente ocultas en un museo y, además, reflexionar sobre los criterios de conservación, almacenaje o manipulación de las colecciones museísticas.

José Belló Aliaga

Vista del Museo de Málaga, Palacio de la Aduana

María Morente del Monte, directora del Museo de Málaga, Palacio de la Aduana

Casco de estilo coríntio, de bronce. Época fenicio-púnica, siglo VI a.C. Hallado en una tumba situada entre las calles Jinetes y Refino de Málaga

Colección Loringiana

Mosaico del Nacimiento de Venus

La directora del Museo de Málaga, Palacio de la Aduana, María Morente del Monte hizo unas declaraciones a nuestro periódico

Continúa la visita

Alegoría de la historia, la industria y el comercio de Málaga

Patio interior del museo

Señas de identidad: la marina malagueña

Canal de Venecia, 1885. Emilio Sánchez Perrier

Vistas venecianas, hacía 1885- 1887. Antonio Reyna Manescau

La Coracha de Málaga, 1876. Germán Álvarez Algeciras

Busto del pintor Bernardo Ferrandiz, hacía 1860-1866. Agapito Vallmitjana Abarca

El charlatán político/Nombradme y se salva la patria, 1866. Bernardo Ferrándiz y Bádenes

La emplumada, 1885. Bernardo Ferrándiz y Bádenes

Retrato de Julia Cabrero y Martínez de Anduaga, hacía 1851. Antonio María de Esquivel y Suárez de Urbina

Retrato de Carmen Salaverria y Sainz, viuda de López Dóriga, Madrid, 1890. Federico de Madrazo y Küntz

Retrato de Fernando de los Villares Amor, 1879. Ricardo de Madrazo y Garreta

La comunión de las monjas, hacía 1891. Enrique Mélida Alinari

Retrato de su madre/Carlota Belgrano y Schumaquer, 1891. José Denis Belgrano

Autorretrato, 1864. José Denis Belgrano

Escena del Quijote/La aventura de los yangüeses, 1888. José Nido Navas

Un chaval vendedor de lotería y periódicos, 1884. José Blanco Coris

Los de Igueriben…Málaga, 1924. Antonio Muñoz Degrain

Retrato del pintor José Nogales Sevilla, 1922. Antonio Muñoz Degrain

Noche clara en La Caleta, 1914. Antonio Muñoz Degrain

Retrato de Antonio Muñoz Degrain, hacía 1879. Salvador Martínez Cubells

Retrato de Antonio Muñoz Degrain, hacía 1898. Joaquín Sorolla y Bastida

Las valkirias, 1915. Antonio Muñoz Degrain

Ecos de Roncesvalles. Málaga, 1890. Antonio Muñoz Degrain

Idilio en La Caleta, 1914. Flora López Castrillo

En primer término, Mi madre, María Josefa Higuero Marín. Enrique Marín Higuero

La vuelta de la pesca, 1911. Enrique Martínez-Cubells y Diosayuda

Cabeza de estudio/Antonia Chércoles Atance, esposa del pintor, 1922. Fernando Labrada Martín

Estudio del pintor decimonónico

Retrato de la esposa del pintor María Castel, hacía 1900-1910.José Moreno Carbonero

La bailarina Carmen de Triana, 1932. José Moreno Carbonero

Vista de la exposición permanente

Autorretrato, 1895. José Moreno Carbonero

Escena de juegos, 1871. José Moreno Carbonero

Autorretrato, hacía 1905-1910. José Villegas Cordero

Una esclava en venta, Sevilla, hacía 1892-1897. José Jiménez Aranda

Busto de Domingo Marquês. Madrid, 1920. Mariano Benlliure y Gil

Busto de Joaquín Sorolla y Bastida. Mariano Benlliure y Gil

Retrato de Antonio Linares Enríquez. Málaga, 1899. José Nogales Sevilla

Diana cazadora, 1902. Cesar Alvarez Dumont

Autorretrato. Málaga, 1910. Enrique Simonet y Lombardo

El juicio de Paris, 1904. Enrique Simonet y Lombardo

¡…Y tenía corazón/Anatomía del corazón. Roma, 1890. Enrique Simonet y Lombardo

Boceto de la decapitación de San Pablo, 1887. Enrique Simonet y Lombardo

En la puerta del cuartel, hacía 1895. Enrique Jaraba Jiménez

En la cocina, hacía 1900-1920. Enrique Jaraba Jimenez

Pareja de ancianos/Evocaciones. La Coruña, 1895

Retrato del pintor Pedro Sáenz y Sáenz, hacía 1900-1910. Emilio Sala Francés

Retrato de Trinidad Sáenz Martos, hija del pintor Pedro Sáenz y Sáenz, hacía 1910-1920. Pedro Sáenz y Sáenz

Bebedor vasco, 1910. Joaquín Sorolla y Bastida

La princesa de Kapurtala/Retrato de Anita Delgado. París, 1919. Federico Armando Beltrán Massés

Aparición de la Virgen a San Antonio de Padua. Málaga, hacía 1676-1680. Pedro de Mena y Medrano

Alegoría/Hebe, 1892. Guido Philipp Schmitt

Los saltimbanquis/Acróbatas. Madrid, 1932. José Suarez Peregrin

Busto de Pablo Ruiz Picasso, hacía 1966. José Maria Palma Burgos

Jarra. Vallauris, Francia, 1954. Pablo Ruiz Picasso

Vista del Almacén visitable, en la Planta Baja