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Un texto de José Carretón Moya

Personajes ilustres de Argamasilla de Alba: El Capitán Sánchez Alcántara


José Carretón Moya.- Hace poco tiempo tuve la ocasión de escribir un artículo sobre uno de los hijos más ilustres de Argamasilla de Alba. Me refiero a D. Benedicto Antequera y Ayala, periodista, político y abogado de brillante trayectoria y elogiado talento. Por entonces ya llevaba tiempo investigando sobre la vida de otro destacado, a la par que desconocido, personaje de nuestro pueblo: el Capitán Sánchez Alcántara. A este oficial del ejército español perteneciente al arma de infantería, se dedica bajo el título de calle del Capitán Sánchez Alcántara, uno de los viales más céntricos, antiguo y conocido Argamasilla de Alba que abraza por su fachada sur la emblemática e histórica Casa de Medrano. Tanto Eugenio Sánchez Alcántara como Benedicto Antequera y Ayala, nacidos ambos en la segunda mitad del siglo XIX han mantenido ese destacado honor a pesar de las numerosas vicisitudes y cambios históricos y sociales habidos hasta nuestros días en el último siglo, pero, ¿que sabemos realmente de este militar argamasillero?


Eugenio Sánchez Alcántara morirá joven, a la edad de 37 años cuando participaba activamente en una de las campañas que el ejército español protagonizaba en África con motivo de la guerra de Marruecos. Su muerte no será, a pesar de las múltiples ocasiones en que pudo serlo, consecuencia directa de los numerosos combates en que participó nuestro protagonista en la Guerra del Rif, sino que será una de las muchas que se cobrarán las duras condiciones que tendrán que soportar los combatientes españoles en un terreno totalmente hostil e implacable para ellos. No siendo hombre público como lo fue Benedicto Antequera resulta más difícil localizar las fuentes que nos permitan conocer al menos someramente los pormenores de la vida de este oficial del ejército español.


Eugenio Sánchez Alcántara era uno de los seis hijos habidos del matrimonio formado por Antonio Sánchez Rodrigañez, natural de Argamasilla de Alba y Carmen Alcántara Fernández natural de Madrid. Si bien sus abuelos paternos eran naturales de Argamasilla de Alba, por línea materna su abuelo era originario de Laujar (Málaga) y su abuela de Tembleque (Toledo). Nace un 26 de marzo de 1889 en el seno de una familia cuyo cabeza de familia trabaja como auxiliar del Ayuntamiento de Argamasilla de Alba, mientras que su madre será maestra de la escuela pública de niñas de nuestra localidad. Tercero de seis hermanos (tres de ellos morirán antes de cumplir su primer año de edad), Eugenio se criará en la calle de La Amargura y luego en la calle La Plaza junto con sus hermanos Orosio y Marciana. Los tres morirán solteros y sin descendencia. Se da la circunstancia de que su hermano Orosio, ordenado sacerdote, morirá también demasiado joven apenas diez años después de que lo hiciera Eugenio en otro contexto bélico, cuando era cura párroco de la parroquia de San Juan Bautista de Argamasilla de Alba. Apenas dos meses después de iniciarse la Guerra Civil española y tras recibir un ultimátum para abandonar la localidad, será detenido por milicianos en la estación de Cinco Casas y seguidamente fusilado. Marciana será el último miembro de la familia en fallecer ya en el año 1944.


Centrándonos en nuestro protagonista, Eugenio Sánchez Alcántara cursará sus estudios de Bachillerato en el Instituto General y Técnico de Ciudad Real, obteniendo el título de bachiller en 1908. Pronto vinculará su destino con el ejército español. En 1910 con 21 años se presenta a los exámenes para el ingreso en la carrera militar opositando durante los meses de mayo y junio de ese año de manera simultánea al arma de ingenieros (Guadalajara) y de infantería (Toledo), logrando el ingreso como cadete en la Academia de Infantería de Toledo con fecha de 29 de agosto. Jurará bandera en el patio de armas del Alcázar el 9 de octubre de 1910, un año después de que diera comienzo los primeros enfrentamientos de la conocida como Guerra del Rif o segunda guerra de marrueco. Durante su estancia en la academia de infantería se producirá el fallecimiento de su madre en agosto de 1911.

Según consta en el Anuario Anual del Ejército de 1911, el cadete Sánchez Alcántara quedará inscrito en la sección segunda del primer curso de la Academia de Infantería de Toledo. Durante su estancia en la academia de infantería de Toledo coincidirá con relevantes compañeros de promoción como Agustín Muñoz Grandes, destacado militar africanista que ingresó en la academia de infantería a la edad de 14 años y alcanzaría el grado de general en una meteórica carrera con diversos ascensos por méritos de guerra. Tras la Guerra Civil española donde combatió en el bando golpista y ya en plena Segunda Guerra Mundial, Muñoz Grandes ostentará el mando supremo de la División Azul, enviada por el General Franco a combatir del lado de la Alemania nazi en el frente de la Unión Soviética contra las tropas soviéticas de Stalin.

Con su ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, Sánchez Alcántara comenzará su carrera militar al servicio del ejército español que se prolongará por espacio de dieciséis años, tres meses y un día, los últimos siete años con el empleo de capitán, siempre en el arma de infantería prestando servicio a lo largo de su carrera militar en las siguientes unidades: Batallón de cazadores Estella nº 14, Regimiento Galicia nº 19, Regimiento Infante nº 5, Regimiento Bailén nº 24, Regimiento Cantabria nº 39 y finalmente en el Regimiento de Regulares de Tetuán nº 1 donde se hallaba comisionado en octubre de 1926 cuando encontrará la muerte en Uad-Lau (Oued Laou). De estatura menuda (apenas alcanzaba el metro sesenta) pero de valor acreditado tal y como consta en su hoja de servicios (no en vano será merecedor por este motivo de la meritoria Cruz de María Cristina de Primera Clase y de la Cruz al Mérito Militar con distintivo rojo), en ella se destacan también sus cualidades en materias tales como capacidad, ordenanzas, táctica y procedimientos militares, teoría y arte militar, así como en práctica e instrucción de tiro, (faceta esta última en la que destacará de forma sobresaliente haciéndose constar dicha circunstancia en varias ocasiones en su hoja de servicios). De igual modo se resalta así mismo entre sus cualidades el dominio del idioma árabe y francés. El 24 de junio de 1913 con 24 años Eugenio Sánchez Alcántara tras finalizar su formación en la Academia de Infantería de Toledo, recibe el despacho de segundo teniente y obtiene su primer destino en el Batallón de Cazadores Estella nº 14 al que se incorporaría el día 21 de julio en la plaza de Olot (Gerona). El Batallón de Cazadores Estella nº 14 ya había participado en julio de 1909 por primera vez en la Guerra del Rif. En esa primera misión africana sus hombres llevarían a cabo destacadas actuaciones, como el auxilio a las fuerzas españolas asediadas en el Barranco del Lobo, la liberación de los soldados asediados en el blocaoi Velarde, (en esa ocasión bajo el mando del General Primo de Rivera), participando también en la ocupación el Monte Gurugú.

Sánchez Alcántara permanecerá en la guarnición de Olot hasta el 9 de septiembre en que saldrá con su batallón por ferrocarril hacia Barcelona. El 12 de septiembre embarcará en el vapor Luis Vives, atracado en el muelle España del Puerto de la ciudad condal. Según se detalla en una crónica publicada en el periódico La Vanguardia, la ceremonia de despedida del Batallón en el puerto de Barcelona será presida por el Capitán General Valeriano Weyler. Tras su llegada a Algeciras, permanecerá de guarnición en esta ciudad y en La Línea de la Concepción hasta el día 3 de octubre cuando a bordo del vapor “Vicente Ferrer” llegará por fin a Ceuta. De este modo el Segundo Teniente Eugenio Sánchez Alcántara junto con otros 609 soldados que integran el batallón, al mando del cual se encuentra el Teniente coronel Pedro Murcia Cámara (el cual hallará la muerte en esta misión), embarca por primera vez rumbo a África, quedando encuadrado en la cuarta compañía del batallón al mando del Capitán Antonio Requejado Boronat.. El Batallón de Cazadores Estella nº14 establecerá su plana mayor en Tetuán.

La primera acción en África de Eugenio Sánchez Alcántara tendrá lugar el día 3 de diciembre cuando a su batallón se le encomienda la misión de ocupar las posiciones situadas frente al fuerte “Yebel-Xinder” con el fin de vigilar las avanzadas enemigas del “Beróm” y “El Barranco de la Peña del Esclavo”. Participará también en la ofensiva que desde el monte “Haffa-Wert” se llevará contra las posiciones enemigas situadas en “El-Biutz” cerca del fuerte ubicado en la posición “Kudia Federico”. Así hasta fin de año la actuación del Batallón Estella nº 14 se centrará en acciones en la llamada línea exterior de Ceuta, ocupando diversas posiciones, consolidando otras con la construcción de nuevos blocaos, como el levantado en el Valle de Benru, con el fin de proteger los manantiales que suministraban agua a los asentamientos españoles.


Con el inicio de 1914 Sánchez Alcántara y su batallón son destinados al “Fuerte del Serrallo” donde permanecerá en servicio de campaña durante varios meses. Con el tratado de Wad Ras firmado el 26 de abril de 1.860 en Tetuán y que puso fin a la primera guerra Hispano-Marroquí, librada entre 1859 y 1860 y saldada con la victoria española, se construyeron entre 1.860 y 1.870 en las cimas más altas de Sierra Bullones varios fuertes y fortines tanto para vigilar la nueva línea fronteriza de Ceuta con Marruecos, como para prevenir posibles ataques. El Serrallo con capacidad para 500 hombres, fue el cuartel prin­cipal de la línea de fuertes. Des­de él se daba la hora con una especie de campana de timbre y martillo, repitiéndose desde el Isa­bel II a los demás fuertes.

Por R.O. de 17 de abril (D.O nº 85 se le concederá a Sánchez Alcántara la Cruz de Primera Clase del Mérito Militarii con distintivo rojo por los méritos contraídos y valor demostrado en los hechos de armas, operaciones efectuadas y servicios prestados en las inmediaciones de Tetuán. En mayo de 1914 la tercera y cuarta compañía del batallón inicia nuevas operaciones, quedando Sánchez Alcántara al cargo de un blocao con treinta hombres de guarnición hasta el 16 de junio en que fue relevado pasando a la posición de “Kudia-Federico” en donde se hallaba el resto de su compañía. Será aquí cuando en la mañana del día 28 de junio tome parte en el combate que le costaría la vida al jefe del Batallón el Teniente Coronel D. Pedro Murcia Cámara. La batalla se prolongará hasta las cinco de la tarde resultando Sánchez Alcántara herido en la cabeza. Tal y como consta en la hoja de servicios de nuestro protagonista, el batallón será felicitado por el General de Brigada D. Domingo Arraiz que hubo de acudir en socorro de aquel, por el valor, serenidad y buen espíritu demostrados durante el combate.


Durante el uno de julio, cuando desempeñaba labores de protección de los trabajos de comunicación entre “Kudia-Federico” y los blocaos inmediatos, Sánchez Alcántara protagonizará un prolongado e intenso combate con el enemigo que intentaba impedir dichos trabajos. El tres de julio después de nuevos enfrentamientos con el enemigo, el Batallón Estella nº 14 será relevado por el Regimiento de Infantería del Serrallo nº 69, replegándose al campamento general de Dar Riffien. Desde esa fecha hasta primeros de septiembre Sánchez Alcántara permanecerá en servicio de campaña siendo destinado con su compañía a la defensa y guarnición de diversos blocaos, entre ellos el de la “Peña del esclavo” y el de “Hayar”, permaneciendo en dicho cometido durante algo más de dos meses manteniendo durante ese tiempo diversos enfrentamientos con las tropas rifeñas.

Será el 7 de septiembre de 1914 cuando por Orden del General de Brigada D. Francisco Sánchez Manjón, Sánchez Alcántara salga con su batallón hacia Ceuta embarcando en el vapor “Vicente Ferrer” con rumbo a Tánger. Sin embargo a la altura de la punta de Tarifa, recibirán un radiograma del Comandante General de Ceuta por el que se les ordenará regresar a esa plaza quedando de guarnición y prestando servicio de emboscadas en la línea exterior participando en diversas misiones. El día 12 de noviembre la 1ª, 3ª y 4ª compañías del batallón al mando del Comandante Enrique Periquet saldrán de la plaza hacia la que se denominaría durante todo el conflicto como la posición “A” (actual Acuartelamiento de la Legión “García Aldave”) con el fin de prestar auxilio a las tropas que defendían dicha posición y que eran acosadas por el enemigo. Sánchez Alcántara permanecerá después en la plaza de ¨Ceuta continuando con su servicio de guarnición y de protección de los trabajos en las alturas de “Yebel-Xinder” hasta el 16 de enero de 1915 en que junto a su batallón sale de nuevo a la posición “A” donde continuará prestando servicio de campaña hasta el día 7 de marzo en distintos lugares como el fuerte “Mendizabal”, campamentos de “Kudia Federico” y “Monte Negrón” donde continuará hasta el día 21 de junio en que pasará de nuevo al campamento de “Dar Riffien” tomando parte el día 22 en la operación que se efectuó para la ocupación del poblado de Haydra.

Con motivo de sus méritos de guerra, por Real Orden de 11 de junio (D.O. nº 129) se le concede la Cruz de 1º Clase de la Real Orden Militar de María Cristinaiii por los hechos de armas protagonizados en “El-Biutz” los días 28 de junio y 2 y 5 de julio del año anterior, confiriéndosele también el 25 de ese mes por otra orden soberana (D.O. nº 139) el empleo de Primer Teniente de Infantería con propuesta extraordinaria de ascenso con efectos del día 24 de ese mismo mes.


Permanecerá de servicio de campaña en “Dar Riffien” hasta el día 21 de julio en que marchará de nuevo a Ceuta donde prestará servicio de guarnición y emboscadas hasta el día 7 de septiembre en que saldrá con su batallón hacia Tetuán prestando servicio de guarnición y de campaña en dicha plaza hasta el día 2 de junio de 1916 en que regresará a la península para tomar posesión de su nuevo destino, toda vez que por R.O. de 18 de abril (D.O. nº 91) había sido destinado al Regimiento de Infantería Galicia Nº 19. Así, casi dos años y medio después de su salida del puerto de Barcelona, finalizará el ya Primer Teniente Sánchez Alcántara su primera campaña en África.

Sánchez Alcántara toma posesión en su nueva unidad de destino en la plaza de Zaragoza el día 30 de junio de 1916, permaneciendo en servicio de guarnición en la misma hasta el día 22 de diciembre en que con motivo de licencia de Pascuas regresará por primera vez a Argamasilla de Alba, permaneciendo en esa situación hasta el 21 de enero del nuevo año. Durante su carrera militar regresara con “Licencia de Pascuas” a su pueblo natal en otras tres ocasiones en las navidades de 1920, 1923 y 1924.

Finalizada su licencia regresará a Zaragoza donde permanecerá de guarnición pasando a formar parte da compañía de ametralladoras. Inicia así un periodo de servicio que discurrirá en la península y que se prolongará hasta agosto de 1921. Por R.O. de 1 de julio 1917 se le concede la Medalla militar de Marruecos con el pasador de “Tetuan” con distintivo rojo. Hasta el 29 de julio de 1918 llevará a cabo diversos cometidos en plazas como Barcelona, Sabadell y Tarrasa, entre ellos el de vigilancia de la línea férrea que discurre de Zaragoza a Barcelona. Con fecha de 30 de julio su regimiento sale con destino a Jaca (Huesca) con el objeto de guarnecer dicha plaza y sus fuertes. El 21 de diciembre de 1918 será destinado al Regimiento de Infantería Infante nº 5, donde permanecerá apenas ocho meses. Por R.O. de 30 de diciembre de 1918 se le concederá a su anterior unidad, el Regimiento Galicia nº 19, un premio por su destacada actuación en la instrucción de tiro de 1917, disponiéndose así mismo que se anotase en las hojas de servicio de sus jefes y oficiales que más su hubieran distinguido, entre los que figuraba Eugenio Sánchez Alcántara.


El 7 enero de 1919 Sánchez Alcántara se incorpora a su nuevo destino en el Regimiento de Infantería Infante nº. 5 en la plaza de Zaragoza. Desde el mes de mayo y hasta el 30 de junio se trasladará al campo de tiro y maniobras Alfonso XIII participando en la preparación, desarrollo e instrucción de tiro desarrollado por la 2ª Sección de la Escuela Central de Tiro del Ejército. Por R.O. de 4 de julio de 1919 (D.O. nº 149) es ascendido al empleo de Capitán de Infantería y por otra del 26 del mismo mes destinado al Regimiento de Infantería Bailén nº 24, verificándose su incorporación el día 11 de agosto quedando destacado en Estella (Navarra) con el segundo batallón del regimiento. En abril de 1920, un mes después del fallecimiento de su padre Antonio Sánchez, se traslada a Alfaro (Logroño) donde participará en maniobras militares y en la instrucción de tiro hasta finales de octubre. Por R. O. de 4 de octubre de 1920 (D.O. nº 229) y previo informe de la Escuela Central de Tiro el Regimiento de Infantería Infante nº 5 (anterior destino de Sánchez Alcántara) es premiado por su meritoria actuación en la instrucción de tiro dada durante 1919, ordenándose en dicha orden que se anote en la hoja de servicios del Capitán Sánchez Alcántara dicho mérito “….. por haber contribuido con verdadero interés al éxito obtenido.”. En diciembre de 1920 regresa a Argamasilla de Alba con licencia de pascuas, regresando a Logroño el 19 de enero del año nuevo donde permanecerá de guarnición.


Será el 19 de agosto de 1921, apenas diez días después de producirse el desastre de Annual, cuando el Capitán Sánchez Alcántara inicie su segunda campaña africana, formando parte de un batallón expedicionario al mando del Teniente Coronel D. Bartolomé Toledo que tras trasladarse hasta Santurce (Vizcaya) embarcará en el vapor “Alfonso XII” con destino a Cádiz donde llegará el día 21, saliendo el día 25 con destino a Larache en el vapor “Delfín”. El día 26, tras llegar a Larache, el batallón se trasladará a Ras-Remel y de ahí a los campamentos de Alcazarquvir y Teffer donde prestaría servicio de campaña, tomando parte en las operaciones que tuvieron por objeto la fortificación de la posición de Akba-El-Kola, operaciones de castigo en Kufaza y ocupación de Beni-Sicar y Yebel-Alam (Yebala). Así, permanecerá en servicio de campaña en África durante más de año y medio participando en diversas operaciones hasta el veinte de diciembre de 1922 en que regresará a la metrópoli, tras haber sido destinado un mes antes por R.O. de 25 de noviembre (D.O nº 266) al Regimiento de Infantería Cantabria nº 39.


Ya en 1923, tras disfrutar de nueva licencia de pascuas en Argamasilla de Alba, se incorporará a su nuevo regimiento el día 20 de enero en la plaza de Logroño, siendo condecorado con la Medalla Militar de Marruecos con el pasador Larache. Permanecerá de guarnición hasta el 5 de octubre en que marcha de maniobras a Laguardia (Álava) donde se dará la circunstancia de encontrarse al mando el Teniente Coronel Don Emilio Mola Vidal, quien 13 años después bajo el pseudónimo de “El Director” y con el empleo ya de general, sería uno de los principales artífices del alzamiento militar contra la II República que se consumaría en julio de 1936. Finalizadas las prácticas y manobras militares, Sánchez Alcántara permanecería de guarnición en Logroño hasta el 15 de diciembre en que nuevamente con motivo de licencia de pascuas regresaría a su localidad natal.


Durante 1924 y 1925 (con la sola interrupción de la licencia de pascuas en que regresará por última vez con vida a Argamasilla de Alba) Sánchez Alcántara permanecerá de servicio de guarnición en Logroño. Por R.O. de 30 de junio de 1925 (D.O. nº 144), se harán constar nuevamente en su hoja de servicios sus méritos en la formación e instrucción de tiro, en este caso el contraído por la instrucción de tiro dada a su regimiento en el año 1923.


Con el inicio de 1926 permanecerá en Logroño al mando de la 1ª compañía del tercer batallón del Regimiento Cantabria nº 39 cuyo mando ya ostentaba desde enero de 1924. Sin embargo, por R.O. de 8 de mayo (D.O. nº 104) se le destina como agregado al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Tetuán nº 1, unidad a la que se incorporará el 18 de ese mismo mes. Inicia así el Capitán Sánchez Alcántara su tercera y última campaña en África, pues no en vano le costará la vida pocos meses después.
El 19 de mayo marcha hacia Rio Martín, donde se hallaba el grupo de operaciones de guerra. Quedará en Tetuán en servicio de campaña. Por R.O. de 4 de junio (D.O. nº º123), es destinado de plantilla al Grupo de Operaciones. El día 20 de julio saldrá para Ceuta al frente de su compañía y con el resto del Tabor donde embarcará en el vapor “Alhambra” con dirección a pueblo costero de “Uad-Lau”.


El día 22 con el Tabor marchará a “Xeruda” poblado donde existía una mayor concentración de tropas enemigas permaneciendo en dicho lugar en servicio de campaña hasta el día 9 de agosto en que hubo de ser evacuado Uad-Lau tras caer enfermo y el día 11 a Ceuta, quedando ingresado en su hospital hasta el día 16 en que fue dado de alta. El día 19, posiblemente no del todo recuperado, embarca en el “Santa Teresa” con destino nuevamente a Uad-Lau y desde allí a Tisgarin donde se incorporará al resto del Tabor tomando el mando de su compañía y quedando de servicio de campaña. Sin embargo tras varios días convaleciente, el 27 de septiembre, gravemente enfermo pasará al hospital de Uad-Lau, falleciendo el 1 de octubre a consecuencia de una gravísima infección intestinal y afectado de insolación. Su cadáver será trasladado a Ceuta y desde allí a la península.

La carencia y escasez de agua potable y de equipo adecuado se traducirá durante la Guerra del Riff en la imposibilidad de mantener una higiene adecuada y una mínima salubridad en los campamentos y blocaos ocupados por las tropas españolas. Esta circunstancia provocó una elevada mortandad entre la tropa, con enfermedades a mansalva causando casi más bajas que los rifeños, como ya señalara Indalecio Prieto al hilo de esta contienda : “Mayor riesgo que el de las balas […] es el de las condiciones antihigiénicas en que el soldado vive.”

Por la crónica de un reportero del diario El Siglo Futuro desplazado a África junto con las tropas españolas y publicada el 11 de octubre de 1926 (Num. 5964), conocemos como fueron las últimas horas de este valiente militar argamasillero. Así, tras los primeros días de enfermedad y con motivo de una leve mejoría apreciada en el enfermo que haría albergar algunas esperanzas a sus compañeros, el 30 de septiembre resolvió el médico del batallón que el capitán fuese evacuado a Uad-Lau. Se inició así el traslado del enfermo en una camilla llevada por cuatro soldados de Regulares, desde Tisgarín hasta Uad-Lau, acompañados por el doctor Fuentes, el comandante del Tabor Pujalte junto con su ayudante y el reportero de El Siglo Futuro que acompañaba a las tropas y que firmaba sus crónicas con el nombre de Luis.

Téngase en cuenta la penosidad y dificultad de la evacuación con los citados medios, las altas temperaturas y atravesando a pie una zona en pleno conflicto bélico recorriendo una distancia aproximada de quince kilómetros. Sin embargo según relata el reportero de Siglo Futuro en su crónica, los que portaban al capitán enfermo no cayeron en el desánimo:

…. Largo y penoso resultó el viaje, pero el deseo que todos, teníamos de rodear a nuestro enfermo de alguna comodidad y poderle atender con más cuidadoso esmero, nos hacían gustoso el camino y tornaban dulces las amarguras de la marcha.

Sin embargo a pesar del titánico esfuerzo desplegado por los compañeros del Capitán Sánchez Alcántara y lograr llegar a Uad-Lau, no podrían evitar el fatal desenlace, máxime teniendo en cuenta la precaria dotación sanitaria de la guarnición. Así lo relata en su crónica el reportero de Siglo Futuro:

… Llegamos por fin al Campamento de Und-Lau y aquí le instalamos como mejor pudimos.
No varió por desgracia su mal estado, y en vista de ello, el capellán encargado del Campamento Marino Martínez, le administró el Sacramento de la Extrema-Unción. Agravóse de tal manera, que a las dos y media entró en la agonía y al anochecer entregó su alma a Dios.


Al morir el día 1.” De octubre, rindió también su tributo a la muerte el pudoroso militar y cristiano caballero don Eugenio Sánchez Alcántara, capitán del Grupo de Regulares do Tetuán.


Hombre de vida, muy ordenada, y fiel y constante cumplidor de sus deberes—según nos ha manifestado su gran amigo el comandante del Tabor, que ni un instante se ha separado de su lado—, nos hace confiar esto en que Dios Nuestro Señor habrá recogido su alma.


Así nos lo hace creer también su devoción a la Virgen Santísima, cuyo escapulario del Carmen llevó siempre pendiente del cuello, y las invocaciones que la dirigía en sus momentos de delirio.


Varias veces, cuando estábamos rezando junto al lecho de su dolor, le vimos dirigir su vista al cielo y le oímos decir «ora pro nobis».


Descanse en la paz del Señor el capitán, y nuestros lectores eleven al Cielo una plegaria por su alma.

Luis.

Uad-Lau, octubre de 1926.


Como decíamos antes, tras su fallecimiento, el cadáver del Capitán Sánchez Alcántara es trasladado hasta Ceuta desde donde será repatriado a España. El periódico ABC en su número de 6 de octubre se hacía eco de este suceso:


Procedente de la posición de Uad-Lau, donde falleció, trajeron el cadáver del capitán de Regulares de Tetuán, D. Eugenio Sánchez Alcántara, siendo embalsamado en el Hospital Central. El cadáver embarcósele en el vapor Hespérides, para conducirlo a Algeciras, desde donde seguirá a Almodóvar del Campo. El duelo lo presidió la autoridad militar, y rindió honores una compañía de infantería, con música.


No resulta extraño que el cuerpo embalsamado del capitán tuviera parada antes de recibir sepultura en Argamasilla de Alba, en el pueblo de Almodóvar del Campo pues su hermano Orosio, sacerdote al que nos referimos al principio, fue Arcipreste de Almodóvar del Campo años antes de hacerse cargo de la parroquia de Argamasilla de Alba, coincidiendo probablemente el ejercicio de ese arciprestazgo en Almodóvar con la muerte de su hermano Eugenio. De hecho cuando falleció su padre, Antonio Alcántara, seis años antes, también se encontraba en Almodóvar del Campo.


Concluyo así este pequeño trabajo de investigación, confiado en que sirva a todos aquellos que sienten interés por la historia de Argamasilla de Alba, para conocer un poco más y mejor al valiente y a la par desafortunado Capitán Sánchez Alcántara.

José Carretón Moya

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