Villancicos-zambombas-panderetas y la botella de anís
El villancico es una canción popular con tema religioso que se canta en torno a la Navidad, especialmente el día de nochebuena.
Su nombre tiene probablemente su origen en composiciones de naturaleza popular, cantadas por los villanos o habitantes de las villas. El nombre de villancico aparece escrito por primera vez en el Cancionero de Estúñiga, en Nápoles.
A nivel mundial, el villancico más antiguo que registra la historia fue escrito hacia el siglo IV, se llama “Jesús, luz de todas las naciones” y su letra se atribuye al francés San Hilario de Poitiers.
En España y Portugal alcanzó popularidad en los siglos XVI-XVII, originariamente eran canciones profanas de origen popular. Posteriormente comenzaron a cantarse en las iglesias y a asociarse específicamente con la Navidad. Compositores notables de villancicos fueron, entre otros: Juan de la Encina, Pedro Escobar, Francisco Guerrero, Gaspar Fernandes, Juan Gutiérrez y Roque Jacinto de Chavarría.
Aunque podamos pensar que solo existen unas docenas de villancicos, la realidad es que se calcula que superan los 200.000 en todo el mundo.
Hay cantidad de títulos muy populares: Navidad, Navidad; Arre borriquito; Rin Rin; Ya viene la vieja; Canta, ríe, bebe; El tamborilero; Campana sobre campana; Chiquirritín; Los peces en el río; Noche de Paz; Una pandereta suena; La marimorena; Zumba zun; etc., y entre los más famosos se encuentra Noche de Paz, una de las canciones más populares del mundo que se ha traducido a más de cien idiomas.
También hay muchos que se cantan según en que sitios, entre ellos tenemos: el de la bota, el de las 400 sillas, el de las migas, el de las gachas, el de la perdiz, etc, etc.
Para acompañar los villancicos se han utilizado cantidad de instrumentos musicales, por un lado, los instrumentos clásicos como la guitarra, acordeón, armónica y los más típicos que son las zambombas y panderetas y por otro cualquier artilugio que el hombre ha sabido adaptar para la ocasión como: el almirez, campanillas, platos, cacerolas, cencerros y muchos otros, entre ellos la muy versátil botella de anís.
La zambomba se considera un instrumento de fricción, tiene su origen en tribus antiguas de África. Consiste en un cilindro hueco más o menos grande, puede ser de barro, madera e incluso metálico, uno de sus extremos se tapa con una piel de animal (cordero-conejo), también vale una tela fuerte y hasta hechas con vejigas de cerdo las he visto aprovechando que las matanzas coincidían con las fechas de tocar la zambomba. A la piel se fija una varilla de cardo, gamusino o similar. Al frotar la varilla deslizando la mano arriba y abajo, se transmite al cuero la vibración producida por la varilla, generando un sonido grave y peculiar. Humedecer la mano ayuda a conseguir mejores sonidos.
La pandereta es un instrumento musical con tono indeterminado perteneciente al grupo de los tambores de marco, está formada por uno o dos aros superpuestos en los que se colocan unas chapas de forma circular, llamadas ferreñas, las hay con el fondo cubierto con una piel. Tiene sus orígenes en Oriente Medio, se toca haciendo resbalar uno o más dedos por ella, o bien golpeándola con ellos o con toda la mano.
La botella de anís, sin ser un instrumento musical, ha servido para amenizar muchas fiestas de todo tipo y también para cantar villancicos.
En mi niñez y juventud era normal acudir a las casas de los vecinos tocando y cantando villancicos, recuerdo hacerlo con mi padre y ahora yo lo hago con mis hijos y nietos. También íbamos después de cenar a la misa del gallo a la iglesia de la Asunción y hacíamos el camino cantando villancicos y tocando zambombas y panderetas.
Cada año resulta mas difícil comprar una zambomba, los puestos que vendían zambombas, panderetas y otras muchas cosas como artículos de broma, sombreros, bigotes-nariz, etc., en el Paseo y en la plaza del Gongo, hace ya muchos años que desaparecieron, después se podía conseguir algunas, si bien de menos calidad, en la juguetería del Poblado y en algunos bazares chinos, pero ya hace varios años que tampoco las traen. Afortunadamente tengo una de fabricación casera que me está durando, debe tener ya 12-14 años, me la hizo Baudilio Casado Herrera y la cuido con mucho mimo.
El año pasado por estas fechas, oí decir en una emisora de radio local que esto de las zambombas y panderetas y los villancicos estaba ya perdido, acompaño unas fotografías para que se vea que todavía quedamos algunos.