A Ruiz y Berdonces no los une el odio, sino el amor por Puertollano
El PSOE local rebusca en las redes sociales y tergiversa sin pudor una publicación de 29 de marzo de 2023 titulándola “Unidos por el odio” para imputarle una falta que él mismo comete al oponente político. Es su táctica habitual, que la utiliza más, cuanto más montaraz y cerril es su posicionamiento.
El PSOE en su patética acción opositora, recurren al formato de prensa rosa para contar desde su visión sesgada y difamatoria cómo comenzó y qué sustenta la relación profesional entre Ruiz y Berdonces, Alcalde y concejal. Su publicación rosa, titulada por los de la calle Aduanne Igartiburu “Unidos por el odio” roza (siendo magnánimos) el delito de odio. Los progresistas locales no atacan la gestión, sino a las personas. Las colocan en el punto de mira por medio de un relato falaz. Proceden a señalarlos públicamente realizando un retrato inaceptablemente aberrante, manipulado y falso. Dibujan la diana en la foto de sus indiscutibles y prioritarios objetivos de destrucción. Queda patente que el nivel del PSOE ha caído en picado y el electrocardiograma socialista apunta a la parada cardiaca desde que el Sr. Casto Sánchez y sus compañeros fueron invitados a dejar paso a este nuevo núcleo director. A duras penas emiten opiniones tales como, que “Miguel Ángel Ruiz no gobierna para todos los barrios”, cuando el PSOE no gobernó para nadie, salvo para sí mismo; o que se le eche en cara a un Ruiz que trabaja 18 horas al día, que se tome unas vacaciones de tres días; o podemos leer con estupor que quienes en 2013 destrozaron uno de los pilares culturales de Puertollano con 133 años de antigüedad, acusen a Berdonces de semejante atentado hacia el patrimonio de la ciudad. Este es el nivel. Y así, una tras otra y sin ningún tipo de respeto por la verdad ni la realidad, intentan crear un relato que se imponga a la verdad. Esa es su herramienta: la mentira para legitimar su conducta miserable, borrar la memoria y tapar su deplorable gestión, aunque sea por medio de la destrucción personal de los que para ellos se tratan sin ninguna duda de sus enemigos. Y aunque les pese, eso es puro estilo marxista.
Quizá podamos analizar el origen y las razones de ese ataque tan furibundo, de ese odio tan visceral. El origen del berrinche viene sin duda de la pérdida del poder, después de décadas de ostentación y abuso. Las razones principales de la ojeriza a Ruiz y Berdonces son dos: primero, éstos denuncian sin complejos la gestión anterior y se defienden sin temblarles el pulso de los ataques socialistas; y segundo, ganarles las elecciones, lo que significó destrozar la vida a muchos que han vivido como Dios sin pegarle un palo al agua, con el único mérito de mostrar lealtad sumisa al jefe. En el PSOE no tenían Norte pero tenían barco. Pobres infelices, creían que el barco era suyo. Una vez que el votante los arrojó del barco, desnortados y sin capitán, contemplan alejarse al navío comandado por Ruiz, al frente de una tripulación que día tras día, deja al PSOE en evidencia como náufrago de su calamitosa gestión. Lo dijo Lenin, “los hechos son tozudos”: y los hechos demuestran que desde que el timón lo maneja Ruiz, la ciudad ha mejorado.
Pero camaradas, lo cierto es que a Berdonces y Ruiz no los unió ni los une el odio, sino el amor, el amor por un bien común de valor incalculable: la ciudad de Puertollano. La ciudad de todos. Su intención, su compromiso y sus acciones siempre van dirigidas a recuperarla, preservarla y mejorarla. Recuperarla del estado calamitoso al que el PSOE la terminó condenando; preservarla y mejorarla para el disfrute de todos, para vivirla, para quererla y para sentirse orgulloso de pertenecer a ella, con un único fin, que perdure con las futuras generaciones. Andre Agassi en su libro, Open, llega a la siguiente conclusión: el odio me pone de rodillas; el amor me pone en pie. Hace mucho que Ruiz gobierna en pie, porque es ese sentimiento noble quien le guía. Y todos lo saben. Y el PSOE también, y eso les genera el odio más profundamente vil y enfermizo. Un odio que lo condena a vivir de rodillas mientras recurre a propiciar la muerte civil del enemigo, desdibujando su imagen o la de alguien de su equipo, al estilo leninista. ¿De qué nos vale que pidan perdón por los errores, si a continuación obran con semejante ruindad? Se les cae la piel de cordero.
Por el contrario, el amor de Ruiz a su ciudad ha dado como resultado que la obra del paseo del Bosque esté en funcionamiento, que la calle Jaén, imposible de arreglar para los socialistas, se arregle, como la Tetuán, avenida de Almadén, Córdoba o Hernán Cortés. El amor a la ciudad da frutos como los parkings disuasorios asfaltados de la Estación de Autobuses, el Cerrú y calle Cañas. Que el museo de la Minería y el Monumento del Carbonífero sean un hecho, tras años de inoperancia socialista. El amor a la ciudad conlleva que haya más policía local y más presencia en sus calles. El amor y la dedicación de Ruiz ha llevado a la ciudad a estar más limpia, más bella, a sentirse mejor consigo misma. A iluminar los pasos de peatones. A mucho más que a soñar con Puertollano. El compromiso de Ruiz ha llevado a ampliar los horarios de atención al público de la Oficina de Atención al Ciudadano, de la Biblioteca Municipal, de Servicios Sociales. También a renovar todos los cuadros del ferial. A rehabilitar los anexos del Sánchez Menor, a recuperar los pabellones deportivos, a modernizar los marcadores. A reabrir y recuperar la plaza de toros, a la eclosión de la programación realmente rica y variada del auditorio, al lanzamiento de bonos culturales, a récords de taquilla, a récords de visitas al museo municipal CGR, a la apertura de la oficia de turismo y su integración en la red turística de la Junta de Castilla La Mancha Infotur, recuperando servicios poco a poco perdidos por la desidia y la pereza mortífera y dañina propia de las políticas socialistas que premian la vagancia. El cariño de Ruiz a su ciudad le pone una y otra vez en pie para sacar a sus gentes para que llenen calles, comercios y restaurantes durante sus fiestas patronales, sus ferias, sus eventos y su Santo Voto, potenciando la participación de todos. Su pasión por la ciudad ha aumentado la ayuda a dependientes, ha potenciado el plan contra el absentismo escolar; se ha ampliado el conservatorio de danza y el número de espacios culturales. Y todo ello, en paralelo a la amortización en 22 meses de 22 millones de euros de deuda. Y cada logro de ese amor, significa un clavo más en el ataúd socialista, y una boqueada menos en su agonía. De ahí su odio hacia el que trabaja para hacer el bien a la ciudad.
Ruiz y Berdonces ocuparán más o menos tiempo en sus cargos, son conscientes de que llegará el día en que cesen en sus funciones. No sabemos cómo se juzgará su labor en el futuro, pero tenemos clarísimo que se irán sin haber robado, sin haber enchufado a los suyos y sin endeudar a la ciudad. El PSOE lo sabe, y el barco se aleja. De ahí que tergiversen la publicación de 29 de marzo de 2023. Les invitamos a que sigan investigando hasta llegar a la de “ladran Sancho, señal de que cabalgamos”. Mejor ladrar que odiar.