Llevamos un tiempo en el que muchos no reconocemos la realidad que describe la patronal, esa en la que las personas trabajadoras faltan mucho a su puesto sin ningún tipo de justificación y van al médico para que les de la baja por cualquier nimiedad. Todo lo contrario, miramos a nuestro alrededor y vemos a gente que –ya sea por responsabilidad, por compañerismo y, en muchas otras ocasiones, por miedo a perder sus trabajos- se levantan muy temprano para acudir a su empresa con un Nolotil en el cuerpo. Sinceramente, no sé en qué entornos se mueven los dirigentes patronales para estar rodeados de tantos ‘memos’ y personas fraudulentas.
El último que se ha sumado a esta corriente de mentiras y bulos ha sido el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, y lo ha hecho con unos argumentos falsos y malintencionados. Me cuesta creer que el líder del principal partido de la oposición crea que alguien en España pueda obtener una baja sin justificar. No es cierto tampoco –tal y como afirmó- que el 40% de las bajas en nuestro país sean fraude de ley ni que se cobre lo mismo trabajando que estando de baja.
Lo único cierto que escucho por la parte empresarial es que en España están aumentando las bajas laborales, un problema que debemos atajar con seriedad y analizándolo en profundidad y eso pasa por llamar a las cosas por su nombre y por no mezclar absentismo con bajas y permisos laborales. Si no tenemos claros esos conceptos, difícilmente podremos sentarnos a negociar.
Pido un ejercicio de responsabilidad. Estamos hablando de la salud de las personas. Debemos dejar a un lado las explicaciones y planteamientos superfluos para, de la mano del diálogo social y de una verdadera voluntad por solucionar las cosas, poner encima de la mesa las causas del incremento de las bajas. Tengo la sensación de que a algunos no les interesa llegar a la raíz ya que allí, además de las demoras y el colapso del sistema sanitario público y del envejecimiento de la población trabajadora, también van a encontrar la precariedad laboral que hay en las empresas, las cargas inasumibles que tienen muchas plantillas, los riesgos psicosociales, la falta de desconexión digital… temas todos ellos que tienen mucho que ver con las condiciones laborales. Pero ya que estamos, hablemos también del ‘absentismo salarial’, esto es, de las horas extraordinarias sin cobrar que hacen muchos trabajadores y trabajadoras, así como de la enfermedades profesionales y cánceres laborales que no son reconocidos como tal.
A base de manipular datos y presentar la realidad a su antojo, la patronal viene ofreciendo un discurso que, con premeditación y alevosía, busca abonar el terreno y preparar las conciencias para, en un futuro no muy lejano, plantear recortes.
En los últimos años los derechos y condiciones de las personas trabajadoras han mejorado como hacía mucho que no ocurría. La reforma laboral, la subida del SMI, los permisos por cuidados, la revalorización de las pensiones, los incrementos salariales en convenios gracias a la firma del V AENC… Pero no nos engañemos, en algunos aspectos el mundo no ha cambiado tanto. Aquellos que acumulan el capital quieren seguir amasando dinero y no van a facilitar que haya un verdadero reparto de la riqueza.
Termino haciendo un llamamiento a la clase trabajadora. No permitamos que haya un retroceso en los derechos; no caigamos en la trampa que nos está tendiendo la patronal ni en sus argumentos que tratan de criminalizar a las personas trabajadoras por el hecho de caer enfermos. No perdamos la identidad de clase. Creo que en el futuro la vamos a necesitar. Nos jugamos mucho.