Puertollano: La Dehesa Boyal, "si los cerros hablaran"

Un artículo de Ester Serrano

No os quiero hablar de algo nuevo, es algo que más bien es antiguo, como bien atestiguan los cerros que la circundan, que nos hablan de tiempos geológicos muy antiguos… tan antiguos que es fácil encontrar fósiles… Además en la puerta a nuestra Dehesa Boyal se encuentra nuestro recién declarado Geoparque Volcanes de Calatrava con sus representaciones del Carbonífero de Puertollano, protegidos bajo la figura de Monumento Natural…, y es que en Puertollano el dicho de “Si las piedras hablaran…” toma un significado bien distinto (y casi literal) porque hay algunas rocas que nos cuentan verdaderas historias.

La Dehesa Boyal de Puertollano, Los Pinos.

Me encanta pensar en que al pasear por las sendas y trialeras de la Dehesa Boyal estás en realidad andando por un paisaje que se modeló hace millones de años bajo un ambiente bien distinto. Las rocas cuarcíticas sobre las que trotamos y que tanto nos gusta fotografiar y trepar, se originaron como rocas sedimentarias bajo un ambiente marino durante el período que se conoce como Ordovícico, uno de los seis periodos en los que se divide la Era Paleozoica, el cual comenzó hace unos 485 millones de años y terminó hace 444 millones de años, aproximadamente. Las rocas sedimentarias (areniscas) con alto contenido en cuarzo se metamorfizan por acción de la presión y altas temperaturas originadas por la acumulación de estratos superpuestos a lo largo de las eras geológicas, produciendo la roca cuarcítica que contiene un elevado porcentaje de cuarzo en su composición (lo que le da ese aspecto brillante).

Uno de los mejores ejemplos lo tenemos en el Cerro de San Sebastián (otro lugar sobre el que trotar a lo grande) con una extensión muy importante de icnofósiles (las huellas de organismos fosilizadas)  como el Daedalus desglandi y otros icnofósiles de gusanos arenícolas que nos hablan de la cuenca sedimentaria en la que se originaron estos materiales. En palabras del ya fallecido geólogo Ángel García Cáceres (D.E.P) “El mejor yacimiento de icnofósiles del ordovícico de toda la península ibérica”.

Ir por tanto a subir y bajar cerros es para mí una tarea de lo más entretenida y casi que me es imposible trotar un rato sin pararme mil veces a contemplar la riqueza de nuestra geología, o sin tropezar con alguna cruziana (icnofósiles de trilobites) o con algún Ripple (fósil de las huellas de deriva producidas por una corriente en nuestro caso, de agua, aunque también las puede originar el viento. En nuestro querido Cerro de Santa Ana tenemos una amplia muestra de este tipo de fósiles).

Y cuando somos capaces de entablar esta mínima “conversación” con nuestros cerros, éstos también nos cuentan otras cosas maravillosas… como que en nuestros cerros se desarrolla un buen suelo para el bosque mediterráneo y que en la Dehesa Boyal, saliendo un poquito de la zona de repoblación con pino, tenemos un bosque generoso con ejemplares de quejigo, madroño, encina y matorral representado mayoritariamente por jara pringosa pero en el que es fácil encontrar jara blanca, jara rizada, jara cervuna, jaguarzo, brezos, enebros, coscojas, torviscos, labiérnagos, lentiscos, acebuches… una representación extraordinaria de lo que cualquier buena senda botánica necesita para desarrollar una buena actividad para la Educación Ambiental.

Y ¿qué me decís de la fauna?. Varios años ya vengo realizando una actividad de rastreo de fauna en la Dehesa Boyal justo por donde en el año 2015 estuvo campeando uno de los linces más famosos por recorrer grandes distancias (el Lince Krasti). Es fácil rastrear ciervo, corzo, jabalí, tejón, ardillas (que están muy ligadas al pino y les encantan las piñas), pájaros carpinteros como el pico picapinos, lirones, garduñas y zorros. Y a simple vista mientras andamos se nos cruzarán tórtolas, urracas, rabilargos, arrendajos, herrerillos, carboneros, mirlos y entre las zarzas alguna que otra curruca, porque, además de conocer el “lenguaje de las piedras” hay que entender que en el bosque el oído y el ojo se pueden dar un buen atracón y muchas veces casi sin moverte, porque en unos pocos metros de recorrido puedes ver una infinidad de mariposas, arácnidos y algunos  insectos de lo más curiosos.

Por tanto y tantas cosas como nos ofrece tenemos que cuidar de nuestra Dehesa Boyal, porque es un espacio no ya sólo para el ocio y para el esparcimiento, ni tan siquiera por la práctica de senderismo o de trail o de ciclismo… no ya solo porque sea nuestro pulmón verde… sino porque es el hábitat de muchos seres vivos que confían en que volverán a nidificar en el mismo árbol, encontrarán su hueco en la misma roca, cavarán su madriguera sobre el mismo talud y que gracias a nuestra complicidad, esto seguirá siendo así durante muchos años más. Así que respétalo, cuídalo y no olvides recoger todos los residuos que generes porque detrás de un día de ocio, hay toda una representación de biodiversidad que se originó hace millones de años para que tú y yo lo podamos conocer tal y como es hoy en día. Si los cerros hablaran… ¿qué crees que dirían de la humanidad?.

Sé cómo los Tronchas, sé un ejemplo de uso y disfrute sostenible de nuestro entorno natural más cercano: La Dehesa Boyal.

Quedada Troncha – 14 de abril en la Dehesa Boyal

El evento troncha se celebrará el 14 de Abril en el Centro de Ocio y Naturaleza de la Dehesa Boyal. Las actividades programadas fomentan el uso sostenible y familiar en Los Pinos.

A partir de las 9 h. realizaremos la recepción en la zona de las cabañas y participaremos en un diálogo sobre la salud y cuidado de este entorno natural.

Para los corredores, una salida por la Dehesa de 12 kilómetros, a un ritmo adaptado a todos.

Para los amantes de ritmos más tranquilos, un senderismo vivo por los senderos más bonitos del entorno.

Y para los amantes de las tendencias, nuestro compañero Victor Hérvas estrenará su carnet de monitor en Marcha Nórdica con una clase de introducción a los aspectos básicos y a la técnica de este deporte.

Nuestros cocineros favoritos los hermanos Fernández, Marcos y Miguel, prepararán un almuerzo para que la llegada finalice con una convivencia entre todos, degustando un plato de su especialidad «Caldero de cebón en salsa con rastrojos de la Dehesa».

¡Y finalizaremos con el postre y un bingo troncha de la mano de nuestra dinamizadora Isa Regina, en el que podrás conseguir alguna de las sorpresas con marca troncha!

¡Te esperamos para disfrutar de una jornada inolvidable en la Dehesa Boyal!

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