Crear una ciclogénesis diplomática

Artículo de Opinión de Jesús Antonio Rodríguez Morilla

Jesús Antonio Rodríguez Morilla.- Todos estamos al corriente de esa especie de “ciclón diplomático” que se ha cernido sobre España en estas recientes jornadas de presidencia europea rotatoria, preguntándonos a qué motivos fueron debidos.

Buscando razones, a las explosivas declaraciones realizadas por Sánchez, (a juicio de Israel), en su reciente viaje a Palestina, y que fueron precedidas por mecha similar de Belarra, cuyas manifestaciones diplomáticamente no pasaron a mayores, repasamos la propia Declaración del Consejo de Europa del pasado 15.10.2023:

Subrayamos con firmeza el derecho que tiene Israel a defenderse, en consonancia con el Derecho internacional y humanitario, ante estos ataques violentos e indiscriminados. Reiteramos la importancia de que la protección de todos los civiles sea en todo momento conforme con el Derecho internacional humanitario.

Se trata de una pregunta: ¿Las declaraciones contrarias a lo anterior realizadas en Tel Aviv y Rafah, por Sánchez, formarían parte de los “cambios de opinión” a los que nuestro presidente nos tiene acostumbrado en España?

¿O quizás, se deban a los genes de simpatía y posicionamientos favorables a la causa árabe que germinaron durante ocho siglos?

Como presidente circunstancial en ejercicio, en representación de Estados Miembros de la U.E, debería haberse atenido a la citada Declaración del P.E, tanto en Tel Aviv, como en Rafah, (frontera entre Egipto y la franja de Gaza), previo a la salida hacia Egipto.

Me cuentan, que no cayeron nada bien en Bruselas estas declaraciones ciertamente comprometidas y distantes de los habituales “paños calientes políticos comunitarios”, estimándose, que más bien podría tratarse de la ya consabida propaganda que utilizan habitualmente los presidentes de gobierno en beneficio de imagen política cuando acceden a presidencia rotatorias.

Recalcar, que nunca había observado en la expresión de nuestro presidente, tal rictus de impulsividad e irritabilidad permanente, acostumbrado uno, a su habitual displicencia en el Congreso.

La presencia del primer ministro belga, acompañante, sirvió al menos para una pincelada que pretendía ser neutra, (algo así como que no me alcance ninguna pedrada, aunque políticamente signifique otra cosa).

Al finalizar la reunión de Tel Aviv, según El Confidencial, De Croos, primer ministro belga, declaró que había sido “tensa pero franca”.

Coloquialmente, quiere ello decir que se “debieron llamar de todo menos bonito”, y quizás alguien de nuestra Escuela Diplomática debería tomar nota de ciertos desatinos que no deberían acontecer.

También les hablaba en dichas Columnas de una Mesa preparada por y para “dos comensales” en este conflicto: EE. UU e ISRAEL, tradicionales aliados, los cuales, hasta ahora, se convierten en responsables de la “carnicería” que ocurre en Palestina.

Un tercer protagonista (QATAR) clave en la presente fase de canje de rehenes, bien por petición o presiones de USA, se ha sumado a la MESA, convirtiéndose en elemento decisivo entre Israel y Hamás. Probablemente en semanas venideras adquiera mayor protagonismo.

Según LE MONDE, en los últimos diez años, el emirato se ha consolidado como mediador entre Israel y Hamás, al que financia de acuerdo con las autoridades israelíes.

Uno, ya “senior” y algo conocedor de la Zona, se toma la libertad de recurrir a la memoria, permitiéndome citar: LOS ACUERDOS DE CAMP DAVID, famosos y suscritos en 1979, por Israel, Egipto, supervisados por EE. UU.

Uno de ellos, sobre la paz entre Egipto e Israel; el otro, sobre la Autonomía Palestina, prácticamente con los mismos personajes, y como bien destacaba el presidente egipcio, AL SISSI apenas hace un mes, la solución de dos Estados "es una idea que se ha abordado a lo largo de 30 años, sin llegar a ningún resultado".

El primer Acuerdo citado ha logrado mantenerse, gracias a la ayuda USA. Respecto al segundo, sobran comentarios, cercano el medio siglo desde su firma, por lo que podría decirse aquello de que la Historia se repite.

Finalmente, salvo que por emergencias políticas pudieran surgir debido a los 88 años del presidente de Palestina, MAHMUD RIDHA, ya parecen existir preacuerdos entre sus sucesores de nuevas iniciativas, siempre dependiendo de la evolución de los acontecimientos y sobre todo de Israel y EE. UU.

Y sobre lo anterior, ojalá puedan evitarse situaciones de épocas anteriores convulsas y de corrupción como previas O.L.P.

Jesús Antonio Rodríguez MorillaDoctor en Derecho (Cum Laude)Diplomado en Estudios Avanzados de la UECaballero de Mérito por Real Orden Noruega

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