Las vallas de Los Patos y las jarras de la Fuente Agria en Puertollano

Artículo de Opinión de Julián Gómez, exdirector y fundador de 'La Comarca de Puertollano'

Paseando esta tarde por Los Patos he recordado el chiste en el que un amigo pregunta a un ganadero ¿Cómo es que ese cerdo va con muletas? Y el ganadero contesta: Es que nos lo estamos comiendo poquito a poco.

Algo así está ocurriendo con la valla que separa la laguna de los patos del recinto ferial en su tramo más próximo a los anexos del Sánchez Menor.

Primero se llevaron un poco, luego otro poco y luego otro poco. Y así poquito a poco reúnen valla para cercar un chalé o sacarse un sobresueldo con su venta.

Y pensar que hace un rato leía un muy buen artículo del periodista, jubilado como yo, Manuel Valero, en el que reivindicaba con gran acierto que se volvieran a poner jarros en la Fuente Agria.

Puede pasar que algún chalet rebose de jarros o que se incremente la venta de hojalata. Pero, en cualquier caso, merece la pena, y ya aviso, reponerlos cómo también anticipaba entre líneas mi buen amigo Manuel Valero Calero sugiriendo que se haga "acopìo de un buen remanente de jarros". Buen consejo.

 

 

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