Puertollano: ¿Por qué no salvar la majestuosa fuente de la Virgen de Gracia?

Artículo de Opinión de Julián Gómez, exdirector y fundador de 'La Comarca de Puertollano'

Ayer tuve varias llamadas telefónicas y comunicaciones a través de redes sociales en las que algunos amigos me comunicaban alarmados que la fuente próxima a la ermita de la Virgen de Gracia iba a ser demolida por las obras del Paseo de San Gregorio.

De inmediato consulté con el digital de lacomarcadepuertollano.com donde pude leer que el alcalde de Puertollano, en rueda de prensa con los medios de comunicación, había reconocido que muchos vecinos piden que se mantenga y que, a día de hoy, el equipo de gobierno no se ha planteado la modificación del proyecto inicial que impidiese la desaparición de esta fuente y matizaba que aún no se lo habían planteado ni estudiado, ya que un modificación así en el proyecto inicial habría que plantearlo a los demás grupos políticos y para avanzar en ello tendrían que estar todos de acuerdo.

A priori, no parece nada halagüeño su futuro aunque aún no se asegura su destrucción y todavía queda un resquicio de esperanza para todas aquellas personas que abogamos por su salvación porque este lugar tiene también unas amplias bancadas de granito, rodeando a la fuente,  que son muy utilizados por la ciudadanía, especialmente en verano por el frescor que emana del agua y también como lugar de espera y descanso en momentos de mucha afluencia de público  a actos que se celebran allí en su mayor parte relacionados con la patrona de Puertollano que permanece en la ermita próxima. También podríamos añadir el valor sentimental que ha adquirido esta majestuosa fuente, convertida ya en uno de los símbolos de nuestra ciudad.

Las razones que se esgrimen para su desaparición son principalmente que la modificación del proyecto podría suponer un retraso en las obras, que supongo sería mínimo en comparación con el que ya lleva acumulado. Y que este proyecto en sí resultó elegido por un jurado y, sobre todo, por un proceso de participación ciudadana que se antepone a las voces que ahora piden que, al menos en este aspecto, se modifique.

Sobre dicho proceso habría que recordar a nuestros ediles que solo se depositaron en la urna unos 100 formularios en los que se podían elegir tres proyectos de los 13 presentados con lo que realmente estamos hablando de que la participación fue mínima, un centenar de personas, y no pueden ser tomadas en cuenta como contrapeso a lo que ya se está convirtiendo en un clamor popular contra la demolición de la mayor y más majestuosa fuente de nuestra ciudad al margen, claro está, de nuestra querida Fuente Agria que aún tiene mayor simbolismo aunque las ubicaciones de ambas sean igual de estratégicas en el centro de nuestra ciudad.

Por todo ello, y haciéndome eco de todas esas muchas voces disconformes con esta posibilidad,  desgraciadamente cada vez más próxima a la realidad, sugiero a nuestro alcalde y a su equipo de Gobierno que sean sensibles a las mismas y palpen de alguna manera este sentir ciudadano consultándolo también con el resto de grupos políticos para sopesar dar marcha atrás a este propósito. Porque la propuesta de sustituirla por una fuente al estilo francés, con chorros de agua que salen directamente del suelo del Paseo, adolece de la funcionalidad que tiene la actual y podría resultar un fracaso como ya lo fue en su día la que se instaló en una pequeña plaza anexa a la avenida primero de mayo. Una fuente que funcionó muy pocos días y que hoy duerme el sueño de los justos con los huecos desde donde se impulsaba el agua cegados por la hojarasca y el paso del tiempo sin mantenimiento alguno.

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