Después de publicar en mi muro de Facebook algunas fotos y vídeos del paso del agua agria por la Feria Internacional de Turismo (FITUR 2025) recibí un WhatsApp remitido por un buen amigo, que en su día fue edil del Ayuntamiento de Puertollano y que hoy es completamente ajeno a la política como profesión, para decirme textualmente: "Voy a coger 12 botellas de 1,5 litros cada semana, todos los meses, todos los años. El caudal se ha reducido de forma brutal. En septiembre el caño de beber estuvo sin verter agua durante varios días. Y ayer daba un caudal ridículo. Creo que no aguanta otro verano si es seco. El resto de caños, con algo más de caudal pero con tendencia descendente".
Pero lo peor fue que este mensaje venía precedido de este otro con oscuros presagios: "Veremos el recorrido de la promoción del agua agria. Es posible que en unos meses alguno de los caños, tal vez todos, queden secos". Y concluía: "Imagino que se habrá valorado esa situación. El ridículo puede ser espantoso si este verano la fuente deja de manar por los caños, tras la promoción de Fitur'.
Después de todo esto la alarma superó incluso a la curiosidad y ambas me empujaron a consultar con otro buen amigo, que como el anterior también fue edil y también está retirado de la política, y cuyas respuestas no contribuyeron ni mucho menos a disminuir mi preocupación. Me recordó como la construcción de algunos sotanos en bloques de pisos ubicados en la zona de pares del paseo, y próximos a la fuente, pudieron suponer una gran merma en la cantidad de agua que llegaba hasta la fuente para acabar saliendo de sus cuatro caños. Aunque con otras obras anteriores el venero de agua agria se habría mezclado con agua potable. De hecho también me indicó que los análisis periódicos del agua de principios de esta década ya indicaban una disminución del caudal en prácticamente un 50%.
La solución, añadía, podría pasar por mirar justo debajo de la fuente para conocer más sobre sus entresijos internos y tratar de buscar soluciones, pero nadie está seguro si está actuación no acabaría perjudicando e incluso acabando definitivamente con la vida de la fuente.
En ese sentido recuerdo que a mediados de la pasada década se encargó un estudio sobre el estado de la fuente que podría servir de algo y que nunca se dio a conocer.
Por eso me pregunto si nuestros actuales ediles tienen todo esto en mente de cara a intentar no sólo mejorar el caudal de agua que llega a la fuente sino también, y esta es la clave real, evitar que algún día se seque.
¿Esta promoción del agua agria en FITUR viene acompañada de consultas a expertos o a empresas especializadas?
El hecho de que la fuente se seque algún día no sería novedoso porque ya ha ocurrido en otros momentos puntuales, coincidiendo con sequías, y siempre se ha recuperado en mayor o menor grado. Pero ahora no hay ya sequía y la disminución del caudal es cada vez más alarmante ¿Y si algún día se seca totalmente para no recuperarse jamás? ¿Podemos prevenirlo?
Esperemos que no ocurra nunca, pero si ocurre...
¿Lamentaremos entonces no haber tomado medidas?
¿O nos conformaremos con pensar que era algo inevitable y guardaremos el agua agria como una parte de los recuerdos de todas esas cosas que ya hemos perdido para siempre?
Alguien debería tomar cartas en este asunto para al menos prevenirlo.