Dentro de la campaña de renovación del asfaltado y pavimentos de distintas calles de Puertollano, que tanta falta hacía, le ha tocado también el turno a la plaza de La Tercia. Y la verdad es que ha quedado francamente bien pero... la fuente, nada majestuosa, situada en el centro de los diminutos jardines qué hay en esta misma plaza sigue igual o peor que hace años.
Seca, vacía, sin funcionamiento alguno y revelando día a día todas sus carencias que empezaron ya con su construcción y sobre todo con su diseño ya que, por cierto, ¡Quien hizo esto último se lucio!
Una fuente, que ya no es fuente sino un mamotreto, situada en alto con el pedestal que se construyó para alojar en su interior la maquinaria ya innecesaria porque hace años que no funciona. No entiendo nada de mecánica pero en cierta ocasión me dijeron que no funcionaba porque estaban reparando o a la espera de una trócola que según he leído en San Google es una polea que ayuda, mediante una correa o cadena, a transmitir la potencia del motor a cada uno de los componentes de un mecanismo que, supongo solo supongo, debe ser el responsable de los inexistentes chorritos de agua. Pero ha pasado mucho tiempo y con trócola, trócolo o sin ella o ello, la fuente mamotreto sigue apagada, oxidada y reclamando ayuda para volver a ser fuente o su demolición para, y apunto una posibilidad, ampliar los jardines con algún banco o árbol más, para los que quedaría espacio suficiente y tendrían mayor utilidad que lo que ahora hay en su lugar.
Han pasado años, su imagen obsoleta y olvidada ya aburre y denota desidia o dejación, pero seamos comprensivos porque debe ser muy difícil adoptar una decisión definitiva para tamaño problema. No se hizo ni mucho antes, ni tan siquiera antes, ni después, ni ahora, a pesar de que es un lugar de mucho tránsito con gentes que se extrañarán cada día de seguir viendo ahí no ya una fuente sino un mamotreto inútil y sin sentido urbanístico ni tan siquiera ecológico.
Urge ya una solución
¿Cuándo y cómo?
Paciencia. Debe ser muy difícil.