El Paseo del Bosque de Puertollano se remodela sobre borradores: la letra pequeña de una obra que no llega a la web

Artículo de Opinión de Julián Gómez, exdirector y fundador de 'La Comarca de Puertollano'

Esta mañana me ha picado la curiosidad al leer en el digital de La Comarca de Puertollano que el Ayuntamiento ha habilitado una nueva sección de «transparencia activa» en su web. El objetivo es permitir el seguimiento de la transformación urbana y la ejecución de los fondos europeos, donde lógicamente se incluye la remodelación integral del Paseo de San Gregorio (el proyecto P2.A1). Sin embargo, la visita al apartado de «El Bosque» termina en decepción: el único plano disponible para el ciudadano es el del proyecto inicial. Un documento que, a tenor de lo que se ve a pie de obra, hoy es poco más que papel mojado.

​¿Modificaciones sin aprobar?

​Existe una explicación puramente administrativa para este vacío: que las sucesivas modificaciones técnicas que ha sufrido el diseño original aún no han recibido la aprobación oficial definitiva. Por lo que deduzco, el Consistorio no se atreve a colgar un plano que legalmente todavía no es firme. Sin embargo, nadie en el equipo de Gobierno ha respondido a mi pregunta ni ha salido a dar explicaciones a la ciudadanía; es una justificación que he obtenido casi de tapadillo a través de contactos, no en el mostrador de la transparencia. Al no haber portavoces oficiales que arrojen luz, me veo obligado a moverme en el terreno de las filtraciones y los macutazos, con toda la cautela que eso conlleva. Ante el silencio oficial, la única forma de saber algo es acudir a quienes pueden explicarlo de alguna manera.

​Mientras la burocracia avanza en los despachos a su ritmo cansino, las excavadoras no frenan. A falta de certezas, la letra pequeña de lo que se baraja a pie de calle dista mucho de las ideas generales que se vendieron al principio, especialmente en lo tocante a la movilidad.

​Circulación restringida en impares y un solo carril en el lado par

​Frente a un diseño inicial inviable y a la idílica idea de una peatonalización amplia, los borradores actuales contemplan, mantener la servidumbre de paso en el margen de los números impares. No será una zona exclusivamente peatonal: por allí se permitiría el tráfico de autobuses urbanos, vehículos de emergencias y labores de carga y descarga, siempre en sentido descendente. Como efecto dominó, el tráfico general se canalizará por el margen par del Paseo, donde se dejaría un único carril abierto a la circulación general en sentido ascendente. Este esquema está sembrando muchas dudas entre los puertollaneros sobre la futura configuración de carriles, alcorques, aceras... y, sobre todo, cómo podrán apartarse con celeridad los vehículos que circulan por esta zona para ceder el paso a vehículos de emergencia. Hay muchas conjeturas, pero ¿cuáles son ciertas? ¿Quién lo sabe? La falta de claridad oficial siempre da alas a la rumorología.

​El 'bypass' central y el respeto a la identidad del Paseo

​Una de las grandes preocupaciones vecinales era el riesgo de dejar incomunicados ambos lados de la almendra central. Según estas mismas informaciones, los planes actuales pasan por mantener la vía horizontal intermedia. Este vial permitiría que los vehículos sigan cruzando de un lado a otro de los paseos a media altura, evitando la ratonera de tener que rodear por completo todo el perímetro de San Gregorio para cambiar de sentido.

​En el plano estético y de esparcimiento parece que se impondrá la cordura. Quienes temían por la desaparición de elementos identitarios pueden, en principio, respirar: las dos fuentes existentes se mantendrán prácticamente tal y como están, preservando ese sello tan nuestro, aunque también haya quienes piensen con todo el derecho "que es un error arreglarlas, que es un gasto innecesario y no tiene sentido porque hacerlas eficientes, ya que ahora no lo son y estamos obligados a ello debe costar un paston", tal y como me comentaba alguien que se opone a salvar las fuentes con total conocimiento de causa. En cualquier caso, Los cambios vendrán por la reorganización del espacio público, destacando el traslado del parque infantil hacia un entorno más funcional, próximo a la calle Pablo Neruda.

​La necesidad de certidumbres

​Es comprensible que los tiempos de la administración requieran cautela y que no se expongan planos sin el visto bueno jurídico. Pero el ciudadano de Puertollano, que ve cómo los plazos se agotan y las vallas siguen levantadas, necesita certezas, no filtraciones de puntillas. Construir el futuro de nuestro «Bosque» sobre borradores que nadie se atreve a firmar en público solo alimenta la desconfianza. Va siendo hora de que el Ayuntamiento rompa el silencio y explique, con luz y taquígrafos, qué se está haciendo con el suelo que pisamos. De continuar así, nada sabremos con seguridad hasta el día de la inauguración. No olvidemos que el Paseo no es de los despachos; es de la ciudad.