La justa reubicación en Puertollano de 'La paloma encadenada' de Paco Mora
Siempre me ha gustado la escultura 'La paloma encadenada', posiblemente la mejor obra de Paco Mora, entre muchas otras obras suyas de gran significado, maestría y me atrevería a decir hasta originalidad sublime y mucho atrevimiento al usar todo tipo de materiales para su creación. Y me alegro de su reubicación, por fin, porque también la consideraba maltratada en ese aspecto desde el año 2008 cuando, junto a otras nueve esculturas, pasó a formar parte del Museo de Escultura al Aire Libre. Ahora es la única que aún permanece expuesta o tal vez la única que haya sobrevivido al vandalismo y al paso del tiempo posiblemente por su gran simbolismo "la paz y la libertad, la paciente víctima de la dureza del verdugo y de la intolerancia" según reflejó en ella su autor allá por el año 1994 cuando la esculpió para que desde entonces la podamos admirar y sentir.
Por tanto, su reubicación es una acertada decisión que afecta positivamente a la cultura local, aunque espero que sirva también para abrir el camino a la reubicación del monolito ubicado en un lugar donde permanece casi escondido e inadvertido al viandante que pasa por la rotonda del Castillete de Santa María y en el que hay una placa donde se muestran los datos mas significativos de este conocido monumento local, viva imagen recuperada de nuestra minería.
Un monolito que, como hasta ahora le ocurría a la paloma de Paco Mora, está siendo también maltratado en la ubicación desde el mismo día de su instalación.