Es lamentable y sobre todo muy triste encontrarte un bello paraje natural como éste, ubicado en La Nava, sucio y degradado por la mano de personas que lo visitan, no para disfrutarlo sino más bien para llevar a cabo otras acciones para lo que no está en absoluto indicado, como cambiar el aceite del coche o, lo que es aún peor, utilizarlo como vertedero de todo tipo de residuos como muestran todas estas fotografías.
Patrimonio etnográfico
Debemos ser conscientes de que en este lugar hay dos manantiales, uno de ellos de agua agria, un palomar con cierta belleza arquitectónica que deberíamos conservar y, sobre todo, restos prehistóricos de una muralla o las misteriosas cazoletas, de las que ya hablaré más adelante con mucha más amplitud y detalle.
Se trata también de un yacimiento incluido en la carta arqueológica al que el catastro considera patrimonio etnológico y que posiblemente fuese, en un pasado muy remoto, un lugar ritualizante además de observatorio astral.
Oficina de turismo
Por cierto, el próximo viernes de Dolores abre sus puertas por fin la Oficina de Turismo de Puertollano y no estaría de más que La Nava se cuidase, adecuase y adecentase para poder acoger visitas en un futuro no muy lejano, porque los últimos estudios llevados a cabo han arrojado una hipótesis muy interesante sobre el sentido de estas misteriosas cazoletas y de los moradores prehistóricos de este enigmático lugar.