Puertollano: Calderilla y migajas para el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona
La noticia de que se han instalado tres pasarelas por un importe de 10.000 euros en el Parque Natural del Valle de Alcudia no refleja la cruda realidad de su olvido, por las instituciones, y maltrato por algunos de sus visitantes que no respetan este maravilloso paraje que comprende prácticamente 150.000 hectáreas, algo así como 1500 millones de metros cuadrados.
Y lo cierto es que esta inversión que se anuncia a bombo y platillo es realmente "calderilla para todo lo que han debido gastar en el parque desde hace más de 10 años. La inversión de las administraciones en nuestro Parque es ridícula" según afirma Raúl Daimiel Fernández , historiador y presidente de Portus Planus, en las redes sociales en unas declaraciones que comparto porque también las suscribo.
En el mismo sentido escribía recientemente en redes sociales Antonio Carmona Márquez señalando irónicamente que el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona "cuenta con igual cuantía de recursos económicos que cualquier otro parque natural solo que dividida entre diez (por lo menos), es decir, para nuestro parque no quedan más que las migajas".
Hacer un mirador del Valle de Alcudia en el puerto de Mestanza
El delegado provincial de desarrollo sostenible, que por cierto es de Puertollano y por tanto entenderá de lo que hablo, dice en la información que acompaña a este texto que las actuaciones de poner estas tres pasarelas forman parte del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque, que busca equilibrar la conservación de recursos naturales.“Queremos que este espacio sea un referente de turismo sostenible, donde la accesibilidad no comprometa la biodiversidad” que busca conservar y restaurar los recursos naturales al tiempo que se fomenta un turismo sostenible y recreativo". Pero, sin embargo, claman en el desierto las muchas personas que abogan por la instalación de un mirador con pérgola que cubra al visitante, valla de madera que lo proteja y poste informativo en el puerto de Mestanza, justo donde la carretera se bifurca para dar acceso a Hinojosas de Calatrava, un lugar privilegiado desde el que se puede admirar este valle con unas vistas impresionantes y que además está muy cerca de Puertollano. Se convertiría así en el lugar más próximo para empezar a ver el Valle de Alcudia.
Prohibición de deportes acuáticos en nuestros pantanos
Tampoco se han preocupado de que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir no permita el remo o el uso de kayak, canoas o embarcaciones sin motor en los distintos embalses de esa zona (Montoro, Tablillas y El Mesto) cuando si lo permite en los que hay en Andalucía. El artículo 13 y el apéndice 16 del Anexo VII del Real Decreto 35/2023, de 24 de enero, por el que se aprueba la revisión de los planes hidrológicos de las demarcaciones hidrográficas del Cantábrico Occidental, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura y Júcar, y de la parte española de las demarcaciones hidrográficas del Cantábrico Oriental, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana y Ebro, ¿no incluye a los embalses de Andalucía o hay otras motivaciones para que esta prohibición nos afecte a nosotros y no a nuestros vecinos andaluces?.
Todo esto ocurre cuando la normativa del propio parque natural sí lo permite con la correspondiente autorización de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. Es también muy curioso porque este permiso no sirve de nada hasta ahora por la rotunda negativa de la Confederación a autorizar deportes acuáticos en nuestros embalses.
¿No podrían reclamar desde la comunidad autónoma de Castilla La Mancha a la andaluza que revisasen esta absurda y contraproducente situación? Porque esto es algo que afecta muy negativamente al turismo de este tipo ya que, por ejemplo, la firma comercial Decathlon, mueve a muchísima gente con estas modalidades de deporte acuático.
Y estos son solo dos ejemplos, a bote pronto, de las muchas cosas que se podrían hacer para favorecer tanto al Valle de Alcudia como al turismo en nuestra comarca y que no se están haciendo ni por la Junta de Comunidades, ni por la delegación de desarrollo sostenible, ni por quién o quienes corresponda.
No obstante, seguiremos esperando y bienvenidas sean las tres pasarelas y los 10.000 euros que han costado. Ya es algo o, lo que es lo mismo, menos da una piedra... del Valle de Alcudia.