Más de 300 firmas junto a la carta que acompaña este texto han sido remitidas a la Gerencia del Área Sanitaria de Puertollano, a la Dirección Provincial de Sanidad y a la Dirección General en Toledo pidiendo la restitución del Servicio de Consulta por TELEDEMANDA sugiriendo al mismo tiempo "una mayor coordinación con los facultativos que también sufren las consecuencias de la desaparición de este Servicio puesto que pueden dedicar más tiempo y de mejor calidad a los pacientes presenciales".
Fuentes del SESCAM han negado la supresión total o parcial del servicio de teleconsulta a la cadena SER, pero es solo una verdad a medias. Porque, si bien este servicio está operativo parcialmente en la especialidad de pediatría, cualquier adulto puede intentar pedir cita para sí mismo en la web, app o por teléfono y será una misión imposible porque no lo conseguirá. Y lo digo tras haberlo intentado yo mismo y otras tantas personas de mi entorno sin éxito en infinidad de ocasiones.
Pruebe usted mismo y acabará dándome la razón.
Pero lo más grave no es solo esta decisión unilateral que está afectando únicamente al Área Sanitaria de Puertollano (¿por qué será?) sino que tal vez solo sea la punta del iceberg de la verdadera situación sanitaria en Puertollano y comarca.
En ese sentido me gustaría que alguien me explicase, y solo apuntó unas cuantas cosillas a bote pronto porque hay algunas más:
¿Por qué no quiere venir ningún médico a Puertollano? Y ¿Por qué se van tantos?
¿Por qué no existe el servicio de reumatología ni neurología y el seguimiento lo tiene que hacer el médico de familia?
¿Por qué funciona tan mal el servicio de traumatología, sobre todo para las personas mayores de 60 años?
Y en definitiva ¿Por qué estamos construyendo un hospital nuevo que apenas va a poder dar servicio por falta de profesionales ya que no quieren venir aquí?
Muchas de estas preguntas tienen respuesta y son de dominio casi público pero desde las instalaciones locales del SESCAM seguirán negando la evidencia y esparciendo tinta de calamar para intentar que no las veamos. Pero llegan tarde aunque no lo crean.