En el año 2023 (23 de febrero), el Consejo de Gobierno de C-LM, aprobaba la declaración del yacimiento arqueológico “Sala de los Moros” (Argamasilla de Calatrava) de BIC (Bien de Interés Cultural), con la categoría de Zona Arqueológica singular y excepcional. “El parque arqueológico de Alarcos” (Ciudad Real) fue declarado BIC en 1992, El “Cerro de las Cabezas” (Valdepeñas) BIC en 1998, la “Motilla del Azuer” (Daimiel) BIC en 2012 y “Oreto-Zuqueca” (Granátula de Cva.) BIC el 24 de julio de 2023 con la categoría de Zona arqueológica. “La Fuente Agria” (Puertollano) se declaró BIC en la Categoría de Monumento el 20 de marzo de 2024. Con anterioridad fueron BIC en 1924 “Peña Escrita” (Fuencaliente), con la categoría de monumento-arquitectónico arqueológico. Igualmente se contempló “La Batanera” y “El Morrón del Pino” dentro mismo conjunto arqueológico.
Los megalitos se cubrían bajo un túmulo
De la “Sala de los Moros”, tuve conocimiento en el año 1974, gracias al historiador de Almodóvar del Campo Manuel Corchado Soriano. Desde entonces la he visitado en numerosas ocasiones y he considerado su importancia cultural en diversas publicaciones. También se reflejó su antigüedad en unas “Jornadas de Historia de Argamasilla de Calatrava” (octubre 2004. Biblioteca Oretana de ediciones C&G) que se celebraron en la localidad. La mal llamada “Sala de los Moros” (no es de origen musulmán) se ubica en la Sierra de Calatrava en su vertiente del valle del rio Turruchel y término de Argamasilla de Calatrava. Situada en una cota de 905 metros de altitud (carta 810 del Instituto Geográfico y Catastral) y frente al kilómetro 14 de la carretera comarcal de Puertollano a la localidad de Almuradiel y dentro de la finca denominada “El Baíllo”. Está constituida por un edificio bajo túmulo en forma de “naveta”, que encierra una cámara en “T” y todo el conjunto, en sus orígenes, protegido bajo una cubierta de piedras y tierras. La obra se rodea de otro recinto perimetral que delimita y señaliza la construcción utilizada en la prehistoria con un fin netamente funerario. En toda su realización, se empleó grandes bloques de piedras de cuarcita (armoricanas u ordovícicas) de considerable peso (¡algunas superan la tonelada!) y siendo dificultoso su arrastre y colocación para formar la edificación en una zona abrupta y elevada de la Sierra de Calatrava. Próxima a ella -en su entorno-, se encuentra “El Bú”, otra construcción funeraria más elemental en su resolución y situada en el paraje conocido como “Cuevas de Peñas Llanas”, en donde se hallan otros enterramientos más sencillos y de características constructivas de túmulos. La “Sala de los Moros” es una construcción de carácter de túmulo megalítico, encuadrable dentro del megalitismo residual y tardío en la Edad del Bronce final. Su horizonte cultural podía estar en los últimos momentos la Edad del Bronce final.
Megalitismo residual en el Bronce final
Una arquitectura rudimentaria funeraria para un personaje principal de la zona y quizás también para familiares o personajes destacados de un poblado. Construcción que albergó posiblemente, algunos pithos (grandes tinajas utilizadas en la Edad del Bronce argárico/Bronce final) con restos humanos (esqueletos procedentes de inhumaciones sobre tierra de un primer enterramiento), armas, joyas, y pequeñas vasijas de barro o metal. En sus entornos, todos los testimonios arqueológicos que rodean a esta construcción son de la Edad del Bronce, así: pinturas rupestres esquemáticas del II Milenio antes de Cristo (Calcolítico final-Bronce inicial de hace 4000 años) en el abrigo “La ventana” (cinco panales con pinturas rupestres esquemáticas) y en el término de Argamasilla de Calatrava, restos de un poblado de la Edad del Bronce final en “Laguna Blanca” (igualmente hay vestigios en esta laguna de origen volcánico de una “Villae rusticae” de época romana tardoimperial del siglo IV d. de C.) y, en la comarca de Puertollano (en la otra vertiente de la Sierra de Calatrava), numerosos Abrigos/Covachas con pinturas rupestres esquemáticas: (“El Chorrero”, “Peñón el Águila” nº1 y nº2, “Covacha el Mirador”, “Puente Natural”, “El Dolmen”…) y en la Sierra de Puertollano otros yacimientos: (“Collado Olla de las Vacas”, “Abrigo de los Castellares”, “Las Láminas”, “Cerro del Moro”, “Castillón de los Morenos”…) siendo por otro lado, la localidad de Puertollano, donde más armas de la Edad del Bronce han aparecido en la provincia de Ciudad Real. Una de ellas, una espada de la edad del Bronce argárico (sobre el año 1200 a. de C, hallada en un pithos en cista en el año 1903. Museo Arqueológico Nacional. Madrid), del Cerro de San Sebastián y, catorce espadas y puñales más un regatón de lanza de bronce (Museo Provincial de C-R) encontradas en un escondrijo en el año 2002, en el “Camino de Santiago”, Dehesa Boyal de Puertollano del siglo X a. d. C. (año 1000 a. d. C.). Por otro lado, se descubrió también en otro escondrijo bajo una roca en el “Poblado de Calvo Sotelo”, cinco hachas de piedra pulimentada (Hoy perdidas por reformas del Museo Municipal Elisa Cendrero de C-R). En la Sierra de Puertollano -hacia el sur-, hay varios enterramientos similares (más elementales, pero utilizándose igualmente grandes piedras) a los hallados en el término de Argamasilla de Calatrava y, los diversos Abrigos que he mencionado con pinturas rupestre esquemáticas del II milenio a. d. C. en los términos de Hinojosas de Calatrava, Cabezarrubias del Puerto y Brazatortas. Frente a estos yacimientos, en el Valle del río Ojailén, se encuentran los restos de dos poblados del periodo Calcolítico final/Bronce inicial en “El Castillejo” de la barriada minera de Asdrúbal y “El Castillete” de la pedanía de El Villar de Puertollano. Por otro lado, en las sierras de Calatrava y Sierra de Puertollano (conforman el Valle del rio Ojailén) hay diversas covachas y Abrigos que tienen cerrada su entrada por grandes bloques de piedras y que posibilitan un espacio acotado y protegido con una breve abertura o acceso libre. En estas “Cuevas cerradas” aparecen también algunas pinturas rupestres esquemáticas.
Fotos: Portada de libro con la “Sala de los Moros”. Parte superior de la “Sala de los moros”. Extremo de la cámara funeraria con derribo intencionado en tiempos pasados.