Asbtracciones psicodélicas de Almansa

Artículo de Opinión de José González Ortiz

FUSIONANDO SENTIMIENTOS

Los lenguajes plásticos crean sus propios cauces por donde discurrir. Generan en sus elocuencias sus propias voces y reclaman hacia ellas nuestra generosa admiración y condescendencia. Involucrarme una vez más en las pinturas de Sacramento Almansa López, es nuevamente un motivo de satisfacción ya que en sus composiciones subyace una anarquía colorista desparramada, libertad creativa controlada y ciertos matices y evocaciones poéticas. El color y su aplicación caótica, nos motiva y hace vibrar igualmente las emociones. En otras ocasiones, el pintor de Bolaños de Calatrava nos ha sorprendido con su original discurso artístico. Es activarme una vez más por el universo cromático y de texturas que, en estampida y en rebeldía, se orientan sobre el lienzo buscando nuevos espacios y derroteros liricos donde asentar su legítima corporeidad. Su pintura es como el estallido de un volcán que vive agazapado en la sosegada sobriedad de un pintor sencillo, persuasivo en su trabajo y que mueve su arte por los distintos lugares donde aprecian y valoran sus originales creaciones. Una combinación de sentimientos se descuelga en cada uno de sus lienzos y que, Sacramento Almansa, comparte por su singularidad y capacidad de intrigarnos. El color, tan intangible y a la vez infinito, una vez que nos sensibiliza, campea misterioso en nuestro interior por los confines del alma. Sacramento evoca y comparte las propias vivencias. Escarba en la realidad para obtener de ella lo máximo, la expresión de un mundo genuino de sorprendentes impactos visuales. También a través de sus abstracciones nos propone un acercamiento a la estructura física y psíquica de las cosas cotidianas, mediante un diálogo íntimo cargado de sugestiones. El pintor se orienta iconográficamente por la action painting, actúa en sus obras convencido y sin frenos, por convicción y con estilo propio. Se deja llevar por su arraigada y experimentada cosmogonía en los ámbitos de la pintura no figurativa. Las combinaciones plásticas que acota en sus lienzos, nos impelen a valorar las variedades de matices, texturas y policromías que se concretizan en sus soportes. Trabajos que se nos sugieren porciones de territorios galácticos, breves nebulosas que surgen espontáneas del desorden, curiosos espacios libertarios inverosímiles, impregnados de acumulaciones texturales, coloraciones festivas, lúdicas y luminosas. “El buen arte es el que sugiere, no define y deja volar a la imaginación”. La obra de Sacramento Almansa en su lenguaje pictórico, se deriva hacia un barroquismo exaltado, compacto disperso/reconcentrado… un caos organizado. Sugerentes fragmentos plasmados de lecturas aprisionadas en una superficie diáfana. Atraen sus variables combinaciones y la disparidad argumental de un trabajo a otro. Por otro lado, su propuesta plástica nos afecta positivamente ya que se clavan en nuestro epicentro emocional. Sugestionan e impactan.

CROMÁTISMOS ATRAPADOS EN UN LIENZO

Con su personal lenguaje gráfico, en los ámbitos de la abstracción y la no figuración, su mirada se inspira en la sutilidad del color y las texturas que les aplica. Estas generan composiciones interesantes, un compendio de abigarradas vibraciones libres y desenvueltas que alcanzan gran calidad técnica. La psicodelia como argumento, la abstracción sintética pura, las incongruencias plásticas que se revuelven en su propio contexto gráfico. El color lo es todo y más cuando va asentado sobre una superficie apropiada. Gracias a la luz materializamos las formas de los objetos, los definimos, interiorizamos y los hacemos nuestros. El color es un lenguaje sensorial, extenso y universal. Verdaderamente no sabemos cómo nos influye, pero nadie es indiferente al mismo. La existencia se construye de colores como los sueños, la vida o la muerte. También la poesía, música, flores y naturaleza. Obviamente la pintura.

Adentrándonos una vez más en sus obras, en sus creaciones, Almansa técnicamente confiere singularidad y originalidad a la superficie pintada. Cuadros abundantes en recursos dripping, chorreaduras de colores que se desparraman como si fueran los impactos de cohetes cargados de pigmentos que salen alocados y se estrellan y estallan contra una batería de lienzos. Variadas gamas de pinturas aplicadas con fuertes empastes, veladuras, texturas mediante estratigrafías superpuestas y rugosidades que configuran y dan a sus obras sugerentes contrastes. Micromundos coloristas creados en los límites de un soporte. Sus obras pictóricas imponen excitantes sugestiones, sus propias identidades que atraen e invitan a dirigirles deferentes miradas. Observaciones que invocan a la relajación, reflexión y humana motivación por los mundos sutiles que evocan. El conjunto de sus pinturas, es como dije, un compendio de sensaciones cromáticas. Seducciones que nos afectan en lo anímico y que conforman espacios líricos íntimos y sosegados universos poéticos. La psicodelia es una manifestación del alma. Un impacto en el espectador y un efecto visual distorsionado y a la vez potente. ¡Así es la propuesta de Almansa pura anarquía plástica controlada, explosiva y sugestiva!

 

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